Alejandro Garnacho se queda fuera del Mundial con Argentina
Alejandro Garnacho soñaba con llegar a este verano como una pieza consolidada de la campeona del mundo. En cambio, verá el Mundial desde lejos. El extremo de Chelsea se ha quedado fuera de la lista definitiva de Argentina y sus aspiraciones se han hecho añicos de golpe.
El golpe es duro. Hace apenas año y medio, Garnacho era un fijo en las convocatorias de Lionel Scaloni. Debutó con la absoluta en el verano de 2023, se ganó un lugar en las listas y llegó incluso a disputar la Copa América del año siguiente, torneo que la Albiceleste terminó levantando. Allí tuvo minutos, una aparición que parecía el inicio de algo grande.
Desde entonces, el freno ha sido brusco. Solo ha jugado tres partidos de clasificación mundialista en total y apenas dos encuentros con la selección después de aquella Copa América. Ocho internacionalidades que, por ahora, quedan congeladas. Este verano no sumará ninguna más.
Mientras Garnacho se cae, otros conocidos de la Premier League sí estarán. Su excompañero en Manchester United, Lisandro Martínez, sí figura entre los elegidos. También Alexis Mac Allister, Cristian Romero, Emiliano Martínez y Enzo Fernández, todos con un rol importante en el andamiaje del campeón del mundo.
Garnacho es el delantero con más partidos internacionales que se ha quedado fuera entre los que estaban en la prelista.
Por delante, en la consideración de Scaloni, aparecen otros perfiles. Franco Mastantuono, que había irrumpido con fuerza y sumado la mitad de internacionalidades que Garnacho, también se queda fuera tras su primera temporada en Real Madrid, otro nombre llamativo entre las ausencias.
Claudio Echeverri, cedido en Girona desde Manchester City, tampoco dará el salto definitivo este verano. Formaba parte de la prelista, pero tendrá que seguir esperando para estrenarse con la absoluta. Emiliano Buendía, Gianluca Prestianni, Mateo Pellegrino, Matías Soulé, Santiago Castro y Tomás Aranda completan el grupo de atacantes que se caen de la convocatoria final.
Delanteros en la Convocatoria
En el otro lado de la balanza, media delantera parece hablar con acento colchonero. Hasta la mitad de los futbolistas ofensivos que sí estarán pasaron la última temporada por el Atlético de Madrid: Giuliano Simeone, Nicolás González, Julián Álvarez y Thiago Almada figuran entre los que han convencido al cuerpo técnico. A ellos se suma, como faro indiscutible, Lionel Messi, que se encamina hacia su sexto Mundial. Le acompañarán el delantero de Palmeiras José Manuel López, Lautaro Martínez, referencia del Inter, y Nicolás Paz, formado en la cantera del Real Madrid y actualmente en Como.
Para Garnacho, el contexto es especialmente doloroso porque su gran apuesta del verano pasado tenía un objetivo claro: ganar peso competitivo para consolidarse en la selección. Manchester United aceptó venderlo a Chelsea por 40 millones de libras en el último mercado estival. El argentino entendió el cambio como un salto necesario.
Lo explicó con claridad en diciembre, ya instalado en Londres: “A veces en la vida tienes que cambiar cosas para dar un paso adelante o mejorar como jugador. Creo que era el momento adecuado y el club adecuado, así que fue una decisión fácil. Vine aquí a jugar mi fútbol y mostrarle a la gente el jugador que soy. Lo más importante es la confianza”.
Los números de su primera temporada con Chelsea dibujan un rendimiento correcto, pero no definitivo. Disputó 43 partidos en todas las competiciones, con ocho goles y cuatro asistencias. Sin embargo, solo arrancó de inicio en 22 de esos encuentros. La mayoría de sus tantos llegaron en copas domésticas, con cuatro goles repartidos en las eliminatorias ante Cardiff City, Port Vale y Wrexham. Mucho brillo puntual, poca continuidad real en la élite semana tras semana.
Ese matiz ha pesado. En una selección que se permite elegir entre campeones de Europa, figuras consagradas en grandes ligas y jóvenes que irrumpen con fuerza, la regularidad marca la diferencia. Garnacho, pese a su talento indiscutible, no ha logrado presentar un caso irrefutable en este curso.
El escenario, sin embargo, no es un punto final. A sus 21 años, el margen de crecimiento sigue siendo enorme. Argentina ha demostrado en los últimos años que no cierra puertas a nadie que mantenga el nivel y sostenga el hambre competitivo. La pregunta ya no es por qué se ha quedado fuera de este Mundial, sino qué hará Garnacho, en Chelsea y en su propio juego, para que la próxima gran cita no vuelva a pasar de largo.




