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Alaves remonta a Mallorca 2-1 en La Liga

En Mendizorrotza, Alaves firmó una remontada táctica muy trabajada para imponerse 2-1 a Mallorca en la jornada 32 de La Liga. El 0-1 inicial al descanso obligó al equipo de Quique Sanchez Flores a reajustar su plan de un 5-3-2 conservador hacia una versión mucho más agresiva con los carrileros y los interiores. La respuesta llegó en la segunda parte, con un doblete de T. Martinez que premió la insistencia local y castigó la pasividad de un Mallorca que, pese a golpear primero, se fue desdibujando a medida que perdió control en la medular y profundidad por fuera.

La secuencia de goles y disciplina explica bien la evolución del encuentro. Mallorca se adelantó en el 18', cuando J. Virgili aprovechó una acción elaborada por dentro, culminando una asistencia de Samu Costa para el 0-1. Alaves acusó el golpe y, en plena fase de dudas, vio la primera amarilla: Jonny Otto fue amonestado en el 26' por una acción de Foul, síntoma de la necesidad de cortar transiciones rivales.

El descanso llegó con 0-1, reflejando un Mallorca extremadamente eficiente (pocas llegadas pero letales) frente a un Alaves más voluminoso pero impreciso en el último tercio. Tras la reanudación, la presión local se tradujo por fin en el 1-1: en el 56', T. Martinez igualó tras un servicio desde banda de A. Rebbach, atacando bien el espacio entre centrales. Mallorca respondió con dureza: en el 59', Martin Valjent vio la amarilla por Foul, obligado a frenar una transición. El partido se volcó definitivamente cuando, en el 69', de nuevo T. Martinez firmó el 2-1 tras un centro o pase profundo de A. Perez desde el sector derecho, castigando una línea defensiva ya muy hundida. En el tramo final, la tensión se trasladó a la zaga local: Victor Parada fue amonestado en el 76' también por Foul, obligado a corregir a campo abierto. No hubo más tarjetas ni expulsiones.

Formaciones Iniciales

Desde el inicio, los planteamientos fueron claros. Alaves se ordenó en un 5-3-2 con A. Sivera bajo palos; línea de cinco con A. Rebbach y V. Parada como laterales largos, y N. Tenaglia, Jonny Otto y A. Perez como núcleo defensivo; un trío en la sala de máquinas con P. Ibanez, A. Blanco y C. Alena; y arriba L. Boye junto a T. Martinez. Mallorca, por su parte, se dispuso en 4-3-1-2: L. Roman en portería; defensa de cuatro con P. Maffeo y J. Mojica en los laterales, M. Valjent y D. Lopez como centrales; Samu Costa, O. Mascarell y S. Darder en el triángulo de medios; P. Torre por delante, conectando con el doble punta formado por V. Muriqi y J. Virgili.

El primer gran giro táctico llegó muy pronto: en el 4', I. Diabate (IN) entró por L. Boye (OUT). El cambio tan temprano sugiere un ajuste de perfil ofensivo más que un simple relevo físico: Diabate ofrece más amenaza al espacio y desborde, útil ante una defensa de cuatro relativamente adelantada. Pese a ello, Mallorca golpeó primero con su ataque interior: la conexión entre Samu Costa y P. Torre permitió encontrar a J. Virgili en zonas peligrosas, y el 0-1 nació precisamente de esa superioridad entre líneas.

Alaves fue creciendo a partir de la posesión (50% pero con más intención vertical) y del peso de sus carrileros. A. Rebbach, inicialmente lateral izquierdo en la línea de cinco, actuó casi como extremo, clave en el 1-1 con su asistencia a T. Martinez. Por derecha, A. Perez fue ganando altura, hasta convertirse en protagonista en el 2-1 con su pase decisivo. El dibujo de Alaves, en fase ofensiva, se transformó en una especie de 3-4-1-2, con los tres centrales fijando y los laterales muy altos.

Los cambios de la segunda parte reforzaron esa idea. En el 63', D. Suarez (IN) entró por C. Alena (OUT), aportando más calidad en el pase entre líneas y mejorando la circulación en campo rival. El tramo decisivo llegó alrededor del 69', cuando la presión alta de Alaves ahogó la salida de Mallorca y permitió recuperar más arriba. El segundo gol de T. Martinez, asistido por A. Perez, ejemplifica cómo los locales explotaron los costados y los centros laterales frente a unos centrales exigidos en el juego aéreo y en los duelos dentro del área.

El triple cambio del 81' en Alaves consolidó un giro hacia la gestión del resultado. J. Guridi (IN) por T. Martinez (OUT) reforzó el trabajo sin balón en la media punta; J. Pacheco (IN) por V. Parada (OUT) añadió frescura y contundencia al eje defensivo; y Calebe (IN) por A. Perez (OUT) dio piernas nuevas en banda para seguir cerrando líneas de pase. En Mallorca, la respuesta desde el banquillo fue más reactiva que proactiva: M. Morlanes (IN) por P. Torre (OUT) en el 70' buscó más control posicional que creatividad; A. Prats (IN) por S. Darder (OUT) en el 81' intentó añadir presencia en área; y los relevos de M. Morey Bauza (IN) por P. Maffeo (OUT) en el 85' y T. Lato (IN) por J. Mojica (OUT) en el 86' apuntaron a piernas frescas por fuera, pero sin cambiar realmente la estructura ni el guion del partido.

En portería, el dato es elocuente: A. Sivera solo necesitó 1 parada en todo el encuentro, reflejo de un Mallorca que, pese a marcar, apenas generó 2 tiros a puerta y 4 en total. L. Roman, en cambio, realizó 2 paradas ante 4 tiros a puerta de Alaves, pero sobre todo sufrió por el volumen: 15 disparos totales locales, con 7 bloqueados por la defensa, que actuó como primer escudo. El reparto de posesión (50%-50%) es engañoso: Alaves convirtió su tiempo con balón en amenaza real (8 tiros dentro del área), mientras Mallorca, con 2 tiros en el área y 2 desde fuera, vivió más lejos de Sivera de lo que el marcador sugiere.

El veredicto estadístico refuerza la lógica de la remontada. En términos de xG, Alaves alcanzó 1.09 frente a los 0.28 de Mallorca, una brecha clara que habla de la calidad de las ocasiones generadas por los locales. La eficacia balear en la primera llegada de peligro maquilló un plan ofensivo muy limitado, que se fue apagando con el paso de los minutos. En disciplina, Alaves acumuló 2 amarillas (Jonny Otto 26', Victor Parada 76') por 1 de Mallorca (Martin Valjent 59'), en un partido con 15 Foul locales y 14 visitantes, muy igualado en intensidad pero con los centrales de ambos equipos obligados a corregir mucho a campo abierto. El índice defensivo de Alaves, más allá de la única parada de Sivera, se sostuvo en la acumulación de hombres atrás y en la capacidad de bloquear 7 disparos, mientras que el de Mallorca se resintió al tener que defender demasiados centros y segundas jugadas dentro de su propia área. La combinación de ajustes tácticos, superioridad por bandas y mayor volumen ofensivo hace que el 2-1 final se corresponda con lo visto sobre el césped.