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Alarma en Arsenal: Lesión de Saliba en semifinal del Mundial

La noche que debía consolidar el verano de William Saliba se convirtió en una preocupación mayúscula para Francia… y para Arsenal. El central se retiró lesionado en la semifinal del Mundial durante el duelo ante España, encendiendo todas las alarmas en Londres.

En Arlington, Texas, el partido ya venía torcido para los de Didier Deschamps. España mandaba 1-0 al descanso gracias a un penalti transformado por Mikel Oyarzabal, después de que Lucas Digne, lateral izquierdo de Paris Saint-Germain, llegara tarde a un balón aéreo y terminara golpeando a Lamine Yamal dentro del área. Un error grosero en un escenario donde cada detalle pesa toneladas.

Y cuando Francia intentaba recomponerse del golpe, llegó el segundo mazazo. En torno a la media hora, Saliba cayó al césped mientras conducía el balón, llevándose la mano a la zona lumbar. Sin choque, sin entrada dura. Simplemente el cuerpo diciendo basta.

El gesto fue inequívoco. El central de Arsenal, uno de los pilares de Deschamps en este torneo, se quedó inmóvil, con el rostro contraído. En la banda, Maxence Lacroix, objetivo de mercado de Chelsea, recibió la orden de calentar con urgencia. El mensaje era claro: aquello no era una simple molestia.

Tras la rápida evaluación del cuerpo médico, la decisión fue tajante: Saliba no podía seguir. Lacroix, defensor de Crystal Palace, entró al campo y tomó su lugar, dejando a Francia sin uno de sus líderes defensivos en el tramo más exigente del campeonato.

El golpe duele todavía más si se mira el contexto. Saliba ya había admitido que arrastraba problemas de espalda durante todo el verano. Nada nuevo, pero sí delicado. Antes del partido de la fase de grupos ante Irak, el defensa de 25 años explicó que llevaba meses compitiendo entre molestias:

“Llevo varios meses con pequeñas molestias”, confesó ante la prensa. “He apretado los dientes porque estaban la Champions League y la Premier League. Pero el cuerpo técnico lo está gestionando muy bien. El Mundial solo llega cada cuatro años, así que hay que apretar los dientes”.

Ese discurso, que sonaba a determinación y ambición, hoy se lee con otro prisma: el de la sobrecarga, el de un futbolista que ha exprimido su cuerpo al límite para no bajarse del tren de las grandes noches.

Para Deschamps, la pérdida es doble: se queda sin un central dominante en plena semifinal y abre un interrogante enorme de cara al futuro inmediato del torneo. Para Arsenal, la preocupación es evidente: su pieza clave en la zaga abandona un partido de altísima exigencia con una lesión en una zona que ya venía tocada.

La cuestión ya no es solo qué supone esta lesión para Francia en el Mundial. La pregunta que empieza a retumbar en el norte de Londres es otra: ¿en qué estado volverá William Saliba para afrontar una temporada en la que Arsenal no puede permitirse ni un solo paso en falso?