Aaron Ramsdale como cuarto portero en Southampton
Tonda Eckert cierra la puerta a dudas: Aaron Ramsdale sigue contando… pero como cuarto portero
El panorama bajo palos en Southampton está definido. Muy definido. Tonda Eckert, técnico de los Saints, ha dejado claro que Aaron Ramsdale continúa teniendo un papel en el club, aunque ese rol poco tiene que ver ya con las noches grandes de Premier League o Champions que conoció no hace tanto.
El guardameta de 28 años llegó en el verano de 2024 procedente de Arsenal, donde vivía a la sombra del español David Raya. En su primera campaña completa con Southampton disputó 30 partidos de Premier League, en una temporada que terminó en descenso. Después se marchó cedido a Newcastle, donde Eddie Howe le dio 23 encuentros el curso pasado.
Este verano regresó a un Southampton todavía atrapado en la segunda categoría, marcado por la expulsión del play-off final de la temporada anterior tras el escándalo conocido como Spygate. Y ahí, en medio de la reconstrucción, el estatus de Ramsdale se ha desplomado.
De la Champions al filial
Ramsdale ha estado jugando con el equipo sub-21 de Southampton esta temporada. No fue una imposición. Fue una petición suya, según desveló el propio Eckert. El portero, internacional con Inglaterra y con experiencia en la máxima competición europea, ha pasado de escaparate mundial a escenario de formación.
El mercado no le ofreció la salida que buscaba. Sin traspaso cerrado antes del cierre de la ventana, todo apunta a que permanecerá en St Mary's, al menos, hasta enero. Eckert, en declaraciones a BBC Radio Solent, explicó cómo se ha gestionado la situación desde su llegada.
“La realidad es que la historia de Rambo en el club empezó antes de que yo llegara”, señaló el entrenador. “Hemos tenido conversaciones honestas desde el primer día de la pretemporada hasta el último día del mercado, y sigue siendo parte del grupo”.
El mensaje es claro: Ramsdale ya no compite por el puesto, pero no está apartado. “Las expectativas para él son claras: apoyar al equipo de la mejor manera, y ha sido muy profesional haciéndolo hasta ahora”, añadió Eckert.
Entre líneas, el técnico también introdujo un matiz personal: “Aaron también se convirtió en padre por segunda vez hace un par de días, mi expectativa es que sea jugador de Southampton”.
Peretz, el dueño del arco
El contexto deportivo no deja lugar a interpretaciones. El número uno es Daniel Peretz. El club lo firmó en propiedad este verano tras una cesión exitosa el curso pasado, y Eckert lo ha blindado públicamente.
El exguardameta de Bayern Munich y Hamburg dejó muy buenas sensaciones en la segunda mitad de la última campaña. Southampton pagó en torno a 6 millones de libras por su fichaje en junio y el entrenador no quiere debates.
“Yo y el club hemos hecho un compromiso claro con Daniel como nuestro número uno y eso se mantiene”, remarcó Eckert. “Creo que se lo merece después de algunas actuaciones brillantes la temporada pasada”.
Por detrás, el técnico también reforzó la figura de George Long, segundo portero el curso anterior. Su estatus no cambia. “Mi compromiso con Longy como número dos también se mantiene”, subrayó.
A ese grupo se ha sumado de nuevo Jamie Jones, de 37 años, que regresó al club en el último día de mercado. Su rol, muy marcado: portero de entrenamiento, hombre de vestuario, apoyo diario para la terna principal.
Cuatro porteros, un solo camino
Eckert no se esconde. Tiene jerarquía definida: Peretz como titular indiscutible, Long como suplente de confianza, Jones como apoyo en el día a día… y Ramsdale, cuarto en la lista, llamado a sostener el grupo desde la sombra.
“Ese grupo trabajó muy bien junto el año pasado, con Jamie como portero de entrenamiento, y así es como vamos a seguir”, sentenció el técnico.
Ramsdale, mientras tanto, entrena, compite con los sub-21 y espera. Profesional, pero relegado. De momento, su nueva realidad en Southampton es esa: apoyar, empujar desde atrás y aguardar a enero para saber si su carrera vuelve a mirar hacia arriba o si tendrá que seguir peleando por un sitio que, hoy, parece muy lejos.



