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Yoane Wissa: De sueño del 9 en St James’ Park a posible venta

Cuando Yoane Wissa aterrizó en St James’ Park y se enfundó el mítico dorsal 9, la historia parecía escrita: heredero de una camiseta que llevó Alan Shearer, fichaje de impacto tras la salida de Alexander Isak a Liverpool, y la promesa de goles para sostener el proyecto de Newcastle. Ocho meses después, el relato es muy distinto. Y se encamina hacia una salida prematura.

Un fichaje de urgencia que nunca despegó

Newcastle cerró la llegada de Wissa desde Brentford en el último día de mercado de septiembre, una operación a contrarreloj para cubrir el hueco que dejaba Isak. Venía de brillar en el oeste de Londres, llegaba con 29 años y el aura de delantero hecho, listo para rendir desde el primer día.

Pero la temporada se torció antes incluso de empezar para él. Una lesión de rodilla en un parón internacional retrasó su debut competitivo hasta diciembre. A partir de ahí, su curso ha sido un rosario de frustraciones: apenas 24 partidos disputados, la mayoría desde el banquillo, solo una titularidad en los últimos 16 encuentros de los Magpies y tres goles como pobre balance.

La apuesta fuerte del club por un 9 contrastaba con la realidad: Wissa se ha ido apagando en la rotación mientras Newcastle se hundía en la tabla.

Un 9 caro… y ya en la rampa de salida

Según The Athletic, la dirección de Newcastle planea escuchar ofertas por Wissa en el próximo mercado de verano. No se trata de una simple apertura al diálogo: el club está dispuesto a asumir una pérdida importante respecto a lo que pagó hace apenas unos meses.

El delantero tiene contrato a largo plazo y, internamente, ha dejado claro que quiere quedarse, competir y demostrar que puede ser el 9 de St James’ Park. Pero la cúpula deportiva parece mirar en otra dirección.

Con el equipo anclado en la 14ª posición de la Premier League y con una temporada sin competiciones europeas a la vista, el club se ha marcado dos prioridades: reequilibrar la plantilla y cumplir con las exigencias financieras. En ese escenario, un delantero caro que no ha rendido como se esperaba se convierte en pieza de sacrificio.

Howe le defiende… pero no le blinda

Eddie Howe ha mantenido un discurso público de respaldo hacia Wissa. Antes del duelo ante Brighton, el técnico explicó por qué todavía no se ha visto la mejor versión del delantero.

“El aspecto más difícil para Yoane es que, cuando volvió a estar en forma, tenía una enorme necesidad de apresurarse y demostrar a todos lo bueno que es, pero no hemos podido entrenarle como solemos hacerlo. Ha sido todo muy a trompicones y no vimos lo mejor de él. Creo que una pretemporada mostraría realmente su mejor nivel”, afirmó.

Howe cree en el talento del jugador, pero no fue más allá. No hubo promesa de continuidad, ni mensaje de intocable. Solo la constatación de que el contexto ha jugado en su contra.

Un error de planificación que la nueva estructura quiere corregir

El fichaje de Wissa ya nació marcado por la improvisación. No era la primera opción del club el pasado verano. Antes, Newcastle había intentado sin éxito a Joao Pedro, Hugo Ekitike y Jorgen Strand Larsen. Con el tiempo agotándose y sin director deportivo ni director ejecutivo en el organigrama, el club se lanzó por el delantero de Brentford.

Ese vacío de poder lo han ocupado ahora David Hopkinson y Ross Wilson, responsables de una estructura de reclutamiento renovada que ya revisa las decisiones del último mercado. Dentro de ese análisis, la llegada de Wissa se ve cada vez más como un costoso movimiento de pánico.

Con el final de la campaña 2025-26 a la vuelta de la esquina, en Tyneside se habla menos de objetivos inmediatos y más de reconstrucción total. El área deportiva ya rastrea el mercado en busca de otro delantero que garantice competencia real y gol constante.

Últimos partidos, último examen

En medio de ese contexto, Wissa encara las jornadas finales con un papel incómodo pero claro: cada minuto puede ser un escaparate. Para Eddie Howe, una última oportunidad de comprobar si, con continuidad y una pretemporada completa, hay un 9 aprovechable. Para el resto de Europa, una ventana para medir si el congoleño sigue siendo el jugador determinante que deslumbró en Brentford.

O convence a Newcastle de que no todo está perdido con el dorsal 9 más pesado del club, o se gana un billete de salida de St James’ Park. La pregunta ya no es cómo se adaptará Wissa al norte de Inglaterra, sino si tendrá siquiera otra temporada para intentarlo.