Wolves refuerzan la portería con John Ruddy y Joao Virginia
Wolverhampton Wanderers ha movido ficha en la recta final del mercado. El club, recién descendido y obligado a reconstruirse a toda prisa, ha cerrado la incorporación de dos porteros antes del cierre del próximo martes: el veterano John Ruddy y el portugués Joao Virginia.
El movimiento llega justo después de la salida de Daniel Bentley rumbo a la Premier League, donde defenderá la portería de Coventry City. Una puerta que se cierra, dos que se abren.
El regreso del jefe del ascenso
Ruddy vuelve a casa. A sus 39 años, el guardameta firma por una temporada y regresa a un estadio que conoce de memoria. En Molineux fue mucho más que un portero: fue una de las columnas vertebrales del ascenso de 2017-18, cuando Wolves se proclamó campeón de Championship bajo el mando de Nuno Espirito Santo.
Aquel curso dejó 24 porterías a cero. Cifras de guardián de título, que todavía resuenan en las gradas.
Tras su primera etapa en el club, Ruddy encadenó dos campañas en Birmingham y otras dos en Newcastle. Ahora, vuelve a un vestuario que necesita voces con peso específico.
Cesar Peixoto lo dejó claro: la operación no es solo deportiva, también emocional y de liderazgo. "Es importante tener mucha experiencia en el equipo, y John conoce muy bien el club, está en su casa aquí, así que será un tipo importante en el campo, pero también en el vestuario", explicó el técnico.
Peixoto subrayó el valor de alguien que ya ha hecho este camino con Wolves: "Es un jugador que disputó muchos partidos, que llegó a la Premier League con Wolves y que tiene mucho conocimiento del Championship y del fútbol inglés. Es importante traer caras nuevas, nuevas personalidades, pero también construir un grupo fuerte, un espíritu fuerte, y creo que él puede aportar esa calidad. Queremos traer esas características al club".
Joao Virginia, una apuesta de presente y futuro
El otro nombre propio del día es Joao Virginia. El guardameta llega desde Sporting Lisbon con un contrato de tres años y vuelve a un país que conoce desde joven.
Formado en las academias de Arsenal y Everton, el portugués llegó a disputar ocho encuentros con el primer equipo de los Toffees. El año pasado quedó libre y regresó a Portugal para firmar por el entonces campeón, Sporting. Allí sumó siete apariciones con el primer equipo, incluida una en la Champions League, antes de recibir luz verde para regresar a Inglaterra.
Con 26 años, Virginia se coloca en una franja ideal: ya no es una promesa, pero aún tiene margen para crecer. Eso es exactamente lo que ve Peixoto en él.
"Joao tiene mucha calidad y potencial para crecer", apuntó el entrenador. "Está hambriento de éxito, de trabajar duro y de aportar experiencia porque conoce el Championship y el fútbol inglés".
El técnico destacó un matiz clave: la presión. "Conoce la expectativa y la presión de jugar para ganar partido tras partido en su último club, y por eso es más fácil adaptarse al nuestro, adaptarse al fútbol inglés, porque ha jugado aquí durante 10 años. Va a ser más fácil estar listo para ayudar al equipo".
Competencia feroz bajo palos
La portería de Wolves, tras el descenso, no se ha quedado precisamente desnuda. Jose Sa y Sam Johnstone siguen en la plantilla, y ahora se suman Ruddy y Virginia. Cuatro nombres para un solo puesto.
El mensaje es evidente: nadie tiene el sitio garantizado.
Con un veterano que ya llevó al club de vuelta a la élite y un guardameta en plena madurez que llega con rodaje europeo, Peixoto arma una sala de máquinas en la que la experiencia se mezcla con la ambición. La temporada de Championship es larga, desgastante y sin margen para la relajación.
Wolves ya ha tomado una decisión clara: si el ascenso se construye desde atrás, en Molineux no quieren que falte ni competencia ni carácter bajo los tres palos.




