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Tottenham apuesta por Sávio tras fichaje del City

El mercado vuelve a demostrar que Manchester City domina como pocos el arte de comprar barato y vender carísimo. Esta vez, la operación gira en torno a Sávio, el extremo brasileño que llega a Tottenham Hotspur por una cifra que puede alcanzar los 85 millones de libras si se activan todos los bonus ligados a títulos. El fijo ronda los 75 millones. Y ahí está el golpe: el City se asegura un beneficio de unos 44,2 millones respecto a los 30,8 millones que pagó hace dos temporadas.

Todo eso por un futbolista que, con la camiseta del City, apenas dejó huella: dos goles en 53 partidos de liga. Nada de cifras estratosféricas, nada de noches legendarias en el Etihad. Su acción más recordada en Inglaterra, de hecho, es casi una anécdota: quedarse plantado en un córner de FA Cup en Newcastle y ver cómo el balón le rebotaba y terminaba en la red. Una jugada fea, pero rentable, viendo el balance final de esta operación.

De Savinho a Sávio: el nombre y la versión que espera Tottenham

El brasileño, de 22 años, ha pedido recuperar el nombre con el que brilló en Girona: Sávio. Es su nombre real y también el que acompaña su mejor fútbol hasta ahora. En Montilivi firmó una temporada muy distinta a su discreto paso por Manchester: 11 goles y 10 asistencias durante su cesión, números que sí justifican que un grande de la Premier se la juegue por él.

Tottenham compra, en realidad, la versión Girona de Sávio. Eso es lo que desea el club, lo que exige el precio y lo que necesita un proyecto que todavía busca una identidad clara en ataque. El jugador llega para ocupar el costado derecho, zona en la que todo apunta a que desplazará a Mikey Moore.

El contexto no ayuda al joven inglés. Su día gris en el campo de Brentford ya había sido duro, pero el golpe final llegó después: su entrenador, Roberto De Zerbi, lo señaló por nombre propio —dos veces— en la autopsia pública del 3-0, pese a que el desastre fue colectivo. Mientras casi todos los que vistieron ese llamativo azul, dorado y rosa de Tottenham fallaron, el foco terminó sobre Moore. Y ahora, sobre su posición, se cierne la sombra de un fichaje millonario.

Brasil, los nombres y el riesgo Spurs

El cambio de Savinho a Sávio encaja en una larga tradición brasileña de identidades futbolísticas moldeadas a gusto del jugador. El mayor mito del país, Pelé, se llamaba en realidad Manuel Francisco dos Santos. El nombre en la camiseta es casi una marca, un gesto de poder personal. Sávio se suma a esa línea, con un matiz importante: su “marca” ya está asociada a un año de altísimo rendimiento en Girona.

Tottenham, sin embargo, no compra solo una marca. Compra la promesa de que ese extremo eléctrico y productivo de LaLiga pueda reproducir —y mejorar— lo que hizo en España contra defensas de la Premier. Si se parece más al jugador plano que pasó por el City, la sensación será clara: el club londinense habrá pagado una fortuna por un futbolista que su antiguo dueño apenas utilizó… y que ahora le deja un beneficio brutal.

Desde la perspectiva del City, la operación es redonda. Inversión moderada, uso limitado, salida millonaria. Un “flip” de manual en un mercado en el que los extremos brasileños siguen cotizando alto, aunque su impacto aún esté por demostrar a largo plazo.

Tottenham, en cambio, se asoma a la temporada con una pregunta incómoda: ¿ha comprado al Sávio de Girona o al Savinho del Etihad?