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Tottenham busca fichar a Marmoush y Savinho antes del cierre del mercado

Tottenham Hotspur se ha metido de lleno en uno de los movimientos más ambiciosos de este final de mercado: un doble golpe con Omar Marmoush y Savinho para poner en manos de Roberto De Zerbi dos piezas clave antes del cierre del 1 de septiembre. La operación, si cristaliza, podría dispararse hasta, o incluso por encima de, los 140 millones de libras.

No es un simple interés. Es una ofensiva.

Savinho, fuera de la lista y con la puerta entreabierta

La situación de Savinho en Manchester City ha encendido todas las alarmas. El brasileño no entró en la convocatoria para el debut de la Premier League ante Bournemouth, un detalle demasiado grande para pasar desapercibido en pleno baile de rumores.

Enzo Maresca explicó que Savinho se perdió el entrenamiento tres días antes por estar “un poco enfermo”. Hasta ese momento, el atacante había participado en todos los partidos de pretemporada, instalado en la rutina del equipo y sumando minutos. De repente, ausencia. Y justo cuando se habla de una posible salida.

El propio técnico italiano no escondió que el caso de Savinho es distinto al de otros jugadores de la plantilla. Desde el primer día, el brasileño dejó claro que quería marcharse. Maresca fue tajante: cuando un futbolista quiere irse, convencerlo para que cambie de idea se vuelve “complicado”.

El ejemplo que puso no fue menor: Rodri. El City ya sabe lo que es perder a una pieza capital que pide un nuevo reto. Ahora, la historia se repite con Savinho, que busca más minutos, quizá un cambio de liga, un escenario diferente. Y ahí es donde aparece Tottenham.

Marmoush, entre el banquillo y la incertidumbre

La otra pieza del puzzle es Omar Marmoush. A diferencia de Savinho, el egipcio no ha pedido salir “desde el primer día”, como recalcó Maresca. Su caso es más matizado, menos frontal, pero igual de abierto.

Marmoush fue suplente y tuvo minutos saliendo desde el banquillo en la Community Shield frente a Arsenal. Está dentro de la dinámica competitiva, entra en las rotaciones, forma parte del grupo. Aun así, su futuro no está sellado.

“Veremos si Omar se queda o qué pasa”, admitió el entrenador. Una frase corta, pero cargada de significado en estas fechas. Cuando un técnico habla así a pocos días del cierre de mercado, el mensaje es claro: hay margen para que algo se mueva.

Tottenham quiere que ese “algo” sea un acuerdo doble que cambie el rostro del ataque de De Zerbi.

De Zerbi, prudente en público, ambicioso en privado

Roberto De Zerbi conoce el juego. Sabe que, hasta que no hay anuncio oficial, cada palabra pesa. Preguntado por Savinho en la rueda de prensa previa al partido, el italiano fue fiel al manual: “No es correcto hablar de jugadores hasta que son oficiales”. Pero dejó caer una pista: “Estoy muy feliz. No hemos terminado todavía en el mercado”.

La frase encaja con la ofensiva por Marmoush y Savinho y con el tono que el propio De Zerbi marcó tras la dura derrota por 3-0 ante Brentford. Más allá del resultado, el técnico quiso subrayar el respaldo que siente por parte de la familia Lewis, propietaria del club.

Dijo que habían cumplido con lo que le prometieron antes de su llegada en marzo. Que se siente respaldado. Y que lo que están construyendo no es para el entrenador, sino “para el club, para los aficionados, para la historia y el orgullo del club, y para el nivel del club”.

Ahí está el contexto de este intento de golpe en el mercado: no se trata solo de reforzar una plantilla, sino de empujar a Tottenham a otro escalón competitivo.

Un momento decisivo para el proyecto Spurs

De Zerbi lo definió sin rodeos: este momento es “crucial” para el club. Después de dos temporadas de alto nivel, entiende que es necesario cambiar el ánimo, darle un impulso al proyecto, ajustar la ambición al techo que persigue la entidad.

Su idea es clara: cerrar bien este mercado, dejar el equipo prácticamente armado a largo plazo y trabajar “en las condiciones correctas, en la dirección correcta” para construir algo especial y competir por la parte alta de la tabla.

Marmoush y Savinho encajan en ese plan como dos apuestas fuertes, caras y de impacto inmediato. Uno, un atacante versátil y físico; el otro, un talento brasileño que reclama protagonismo y minutos. Entre ambos, más de 140 millones de libras sobre la mesa.

City, mientras tanto, gestiona un vestuario en el que algunos ya miran a otros horizontes. Savinho lo ha dicho desde el primer día. Marmoush aún no, pero su futuro está en discusión. Maresca lo sabe. Tottenham lo huele.

La cuenta atrás hacia el 1 de septiembre ya ha empezado. La pregunta es si este Tottenham de De Zerbi llegará a esa fecha con dos nombres nuevos en el cartel y un mensaje inequívoco al resto de la Premier: va en serio.