Tottenham inicia la temporada con una dura derrota 0-3 ante Brentford
Tottenham estrenó curso con el peor guion imaginable. Goleado 3-0 por Brentford en el Gtech Community Stadium, desbordado en intensidad y sin respuestas colectivas, el equipo de Roberto De Zerbi recibió una sacudida que choca de frente con el optimismo generado por la fuerte inversión del verano.
El marcador no engaña. Fue un baño de realidad.
Tonali da la cara por el proyecto
En medio del desconcierto, Sandro Tonali fue el primero en dar un paso al frente. El centrocampista italiano, fichado por 100 millones de libras para liderar el nuevo proyecto desde el corazón del campo, defendió con firmeza a su entrenador y la idea que intenta implantar en el norte de Londres.
«Nos está dando mucho, no solo a mí, sino a todos los jugadores. Sabe que será un proceso largo, pero es 100% positivo. Nos quiere y está recreando el alma que se ha desmoronado un poco en las últimas temporadas. Es positivo sobre nuestras cualidades y sobre el tipo de personas que somos. Somos seres humanos, y está reconstruyendo poco a poco el espíritu que se había derrumbado en las dos últimas temporadas», explicó Tonali en Sky Sport.
Sus palabras chocan con lo que se vio sobre el césped: un Tottenham partido, sin sincronía, y con sus fichajes estrella expuestos desde el primer minuto.
Un fichaje de 100 millones, aislado
La lupa se posó con fuerza sobre Tonali. Llegó para mandar, para dar pausa y carácter. Apenas pudo respirar. El mediocampo de Brentford lo rodeó una y otra vez, lo aisló del juego y lo convirtió en una figura desconectada, más pendiente de apagar incendios que de encender el motor del equipo.
La falta de química entre las nuevas caras fue evidente. Andrew Robertson, Marcos Senesi y Jan Paul van Hecke también sufrieron en su debut, desbordados en una línea defensiva que nunca terminó de coordinarse. Cada desajuste se convirtió en una ocasión de peligro. Cada pérdida, en un recordatorio de que este Tottenham todavía es un boceto.
Tonali, aun así, insistió en el mensaje de unión: «Es duro porque perdimos, pero es genial ver que a todos les importa, que todos estamos en la misma página. Ahora solo tenemos que trabajar; lo único que podemos hacer es mantenernos unidos».
Brentford pasa por encima
El partido tuvo dueño desde muy pronto. Brentford salió con una marcha más y Tottenham jamás la igualó. La intensidad de las Abejas marcó la diferencia desde el inicio, y el golpe temprano de Keane Lewis-Potter terminó de inclinar el campo.
A partir de ahí, los locales olieron sangre. Atacaron los mismos puntos débiles que han perseguido a Tottenham en los últimos años: una defensa frágil, poca contundencia en los duelos y una incapacidad alarmante para cambiar el ritmo del encuentro cuando este se pone en contra.
De Zerbi no escondió nada tras el pitido final. «Mal partido. Perdimos y sufrimos la diferencia en los duelos. Fue la clave de este partido. No luchamos de la manera correcta. Quizá mérito de ellos, porque es la mejor cualidad que tiene Brentford», reconoció en declaraciones a Match of the Day de la BBC.
Condición física, excusa o explicación
El técnico italiano también apuntó a un problema que se veía a simple vista: las piernas no daban. Varios jugadores llegaron tarde tras el Mundial o se incorporaron a última hora en el mercado, y el equipo lo pagó.
«Nuestra condición física no estaba al nivel adecuado para todos los jugadores porque muchos llegaron más tarde después del Mundial y había muchos jugadores nuevos en la plantilla y en el once inicial. Pero tenemos que analizar mejor este partido porque no podemos jugar así en este tipo de encuentros», subrayó De Zerbi.
La diferencia en cada choque, en cada carrera dividida, fue brutal. Brentford ganó metros, confianza y, al final, el marcador. Tottenham, en cambio, se fue encogiendo con el paso de los minutos.
El peso de un pasado reciente inquietante
El gran temor en el club es que este tropiezo sea algo más que un mal día. Tottenham viene de terminar 17º en la Premier League en las dos últimas temporadas, atrapado en una dinámica de derrotas y frustración que se ha instalado en el vestuario como una losa.
La expresión “mentalidad perdedora” lleva tiempo sobrevolando el entorno del club. De Zerbi sabe que no lucha solo contra rivales, sino contra una inercia peligrosa.
«Estoy sorprendido por el resultado y el rendimiento. Sabía que no estábamos en la condición adecuada. No podemos buscar una excusa. Lo siento por el resultado y por la actuación. Estamos empezando un nuevo proyecto y no hemos conseguido encontrar el principio», admitió el entrenador.
Un nuevo proyecto, una gran inversión, un vestuario renovado y un estreno que huele a viejo. Tottenham tiene tiempo para reaccionar, pero la pregunta ya está lanzada: ¿será este 0-3 un simple tropiezo de agosto o la primera señal de que los fantasmas de las últimas temporadas siguen muy vivos?




