Tottenham busca a Savinho y Marmoush en un verano de grandes gastos
Tottenham no levanta el pie. Según The Athletic, el club londinense trabaja en un acuerdo doble con Manchester City para incorporar a Savinho y Marmoush, en una operación que encajaría con un mercado estival tan agresivo como poco habitual en el norte de Londres. Nada está cerrado, pero las conversaciones entre ambos clubes de la Premier League avanzan a buen ritmo.
El interés por Savinho no es nuevo. Spurs ya lo intentaron el verano pasado, cuando el City se negó en rotundo a desprenderse del brasileño. El contexto ahora ha cambiado: el atacante se quedó fuera de la convocatoria en la derrota por 3-0 ante Arsenal en la Community Shield del domingo, un detalle que ha reabierto la puerta de salida.
El caso de Marmoush también apunta hacia la rampa de salida. Ha vivido a la sombra de Erling Haaland y su nombre figura desde hace semanas entre los candidatos a abandonar el Etihad en esta ventana. Sus números invitan a la apuesta: 15 goles en 17 partidos en su último medio curso con Eintracht Frankfurt antes de fichar por el City. Tottenham sueña con ese mismo filo goleador en Londres.
Un verano a todo gas… y dentro de los límites
El posible golpe con Savinho y Marmoush llegaría para coronar un verano frenético. Tottenham ya ha invertido 229,5 millones de libras en tres fichajes de peso: Sandro Tonali, Mateus Fernandes y Jan Paul van Hecke. A esa inversión se suman las llegadas a coste cero de Marcos Senesi, Andy Robertson y Martin Dubravka, que añaden experiencia y fondo de armario sin disparar aún más la factura.
Pese a la magnitud del gasto, el club se mantiene dentro de los márgenes de las normas financieras. La razón no es solo contable, sino estructural: un cambio de estrategia de los propietarios mayoritarios, ENIC, que han decidido inyectar capital de forma más decidida, y una política de ventas muy rentable, con operaciones como la de Luka Vuskovic a Brighton por 46 millones de libras garantizados.
Este giro ha colocado a Tottenham en un escenario poco habitual: músculo económico, margen regulatorio y un entrenador, Roberto De Zerbi, dispuesto a exigir al máximo. A comienzos de mes, el técnico ya deslizó que el club preparaba una “bomba” inesperada en el mercado. El doble golpe en el ataque encajaría de lleno con esa promesa.
La urgencia del gol
La necesidad arriba es evidente. Richarlison entra en su último año de contrato y el futuro del brasileño se ha convertido en una incógnita. Dominic Solanke, por su parte, ha peleado con los problemas físicos y no ha ofrecido la continuidad que reclama un aspirante al top cuatro.
De Zerbi necesita pólvora. No un simple recambio, sino dos perfiles capaces de alterar partidos, atacar espacios y sostener el ritmo que exige su propuesta. Ahí encajan Savinho, extremo eléctrico, y Marmoush, delantero con instinto y racha acreditada en la Bundesliga.
Si Tottenham consigue cerrar ambos acuerdos con el City antes del cierre de la ventana, el italiano dispondrá de uno de los ataques más intimidantes de la Premier League. Tonali para mandar, Fernandes para romper líneas, Savinho para desbordar, Marmoush para definir. Sobre el papel, un bloque armado para mirar hacia arriba sin complejos.
El club ya ha hecho el trabajo pesado: gastar, vender, reordenar su estructura financiera y entregar a su entrenador un proyecto ambicioso. Ahora todo se reduce a una cuestión de tiempo y negociación. Si Savinho y Marmoush aterrizan en el norte de Londres, la siguiente pregunta será inevitable: ¿bastará este arsenal para convertir a Tottenham, de una vez por todas, en fijo del top cuatro?




