Sheffield United enfrenta posible deducción de 12 puntos en el Championship
Sheffield United camina sobre una cuerda floja judicial que puede costarle 12 puntos en el Championship. El miércoles, los propietarios del club se enfrentan a una orden de liquidación en el High Court que, si prospera, abriría la puerta a una dura sanción deportiva.
Todo nace de la compra del club, cerrada en diciembre de 2024, por COH Sports Bidco Limited (CSBL), un consorcio con base en Estados Unidos. El acuerdo: algo más de 100 millones de libras por el control de los Blades. El problema: según los antiguos dueños, United World, todavía quedan por pagar más de 35 millones.
La petición de liquidación, presentada el 8 de julio, va contra CSBL, no contra el club como entidad. Pero el matiz legal no elimina el riesgo deportivo. Si esos 35 millones no se abonan o no se alcanza un acuerdo, CSBL puede ser liquidada. Y ahí es donde entra en juego la English Football League (EFL) y su reglamento.
Del príncipe saudí al consorcio estadounidense
La historia reciente de Sheffield United ya venía cargada. El príncipe saudí Abdullah bin Mosaad Al Saud compró el 50% del club en 2013 y terminó haciéndose con el resto en 2019, después de una larga batalla en el High Court. Su etapa no estuvo exenta de polémicas, y tampoco acabó limpia: la pasada temporada el equipo fue castigado con una deducción de dos puntos en el Championship por impagos de traspasos correspondientes a la campaña 2022-23, todavía bajo su mando.
Cuando United World, la sociedad a través de la cual el príncipe controlaba el club, vendió a CSBL, parecía el final de una etapa turbulenta. No lo fue.
CSBL realizó un primer pago al cierre de la operación. El siguiente, el primer plazo significativo, debía llegar el año pasado. Se retrasó. Solo se abonó después de un requerimiento formal y justo en la fecha límite. Ahora el foco está en otro pago: esos 35 millones que los nuevos propietarios no niegan deber, pero que siguen sin llegar.
El giro de 1919 Partners LLC
El caso se complica en junio. Las acciones del club se transfieren de CSBL a una nueva empresa estadounidense, 1919 Partners LLC, que pasa a ser la “empresa matriz de Sheffield United”. En la práctica, CSBL deja de tener control sobre el día a día del club de South Yorkshire.
Sobre el papel, la orden de liquidación afecta a CSBL, no a Sheffield United. Pero el vínculo sigue ahí. CSBL está liderada por los empresarios Steven Rosen y Helmy Eltoukhy, que continúan como copresidentes del club precisamente a través de 1919 Partners LLC. Mismos hombres, nueva estructura.
United World lanzó un comunicado el lunes en el que acusa directamente la maniobra: sostiene que la creación de 1919 Partners LLC es “un intento de evitar pagar a los acreedores de CSBL”. Afirma que desde que se presentó la orden de liquidación no se ha hecho ninguna oferta para saldar la deuda y acusa a Rosen y Eltoukhy de “intentar quedarse con el club sin pagarlo”.
El entorno de la actual propiedad de Sheffield United respondió con otro comunicado, sin entrar de lleno en las acusaciones. “Estamos decepcionados de que el príncipe Abdullah esté intentando dañar al club y a sus aficionados con maniobras publicitarias”, se lee en la nota. Defienden que el acuerdo de 2024 fue entre “partes sofisticadas” y bien asesoradas, y remarcan que Sheffield United está “financieramente sano”, a diferencia de la etapa anterior, cuando el club fue castigado con pérdida de puntos por impagos a acreedores futbolísticos.
Añaden que Helmy Eltoukhy y Steven Rosen invitaron al príncipe a reinvertir en el club, a regresar al accionariado y a aportar su experiencia en la pelea por el ascenso. “Helmy y Steve están centrados en la sostenibilidad del club y en la temporada que viene”, concluye el texto.
United World volvió a la carga el martes: “Las partes sofisticadas y bien asesoradas pagan el precio que han acordado”. Rechaza la propuesta de recibir acciones de la empresa vendida en lugar del dinero pendiente: “No formaba parte del acuerdo y no es un pago”. Y lanza un dardo directo: “Si Sheffield United es tan financieramente sano como sus propietarios aseguran, y ellos mismos tienen los recursos que se les atribuyen, el dinero puede pagarse. Pagándolo se respondería de una vez a todas las preguntas sobre la situación del club. En lugar de eso, los propietarios están dirigiendo un club que no han pagado y la salud financiera del club, en la medida en que exista, es resultado de su esquema para evitar pagar por él”.
El papel de la EFL y el precedente Southampton
Ni la EFL ni el nuevo regulador independiente del fútbol, el Independent Football Regulator (IFR), han comentado públicamente el traspaso de acciones a 1919 Partners LLC. El IFR sí ha confirmado que está recabando información: “Somos conscientes de la petición de liquidación relacionada con COH Sports Bidco. Estamos en contacto con el club y con las organizaciones relevantes, pero no podemos hacer más comentarios por el momento”.
Aquí entra un terreno gris del reglamento. Cuando un club entra en administración, el castigo es claro: deducción automática de puntos. Pero cuando la insolvencia afecta a una “group undertaking”, una empresa del grupo y no al club directamente, el escenario se vuelve más matizado.
Las normas obligan al consejo de la EFL a valorar varios factores: la protección de la integridad y continuidad de la competición, la reputación de la liga y el vínculo real entre la empresa insolvente y el club.
Si el High Court decide liquidar CSBL, la EFL se encontrará ante una cuestión delicada. ¿Hasta qué punto puede aceptarse que los dueños de un club trasladen las acciones a una nueva sociedad, dejando una deuda millonaria en la anterior para, en la práctica, borrarla? Ese movimiento, por sí solo, puede considerarse una infracción y acarrear sanciones. Entre ellas, una deducción de 12 puntos por un evento de insolvencia.
El precedente más cercano, aunque no idéntico, es el de Southampton en 2009. El club fue castigado con 10 puntos después de que su empresa matriz entrara en administración. Una investigación concluyó que el club y la matriz estaban “inextricablemente vinculados como una única entidad económica”, y se aplicó la penalización obligatoria.
United World, pese al pulso legal, dice no querer ver a Sheffield United atrapado en meses de incertidumbre. “Como antiguos propietarios de SUFC, United World no quiere ver al club afrontando meses de incertidumbre que seguirán a la concesión de la orden de liquidación el 19 de agosto”, señala su comunicado. Pero acto seguido responsabiliza a Eltoukhy y Rosen: “En ausencia de que ambos, millonarios, acepten pagar lo que deben, no tenemos otra alternativa que tomar todas las medidas legales para proteger nuestros intereses”.
Un miércoles clave y un calendario que no espera
El siguiente capítulo se escribe en el High Court este miércoles. Si no hay acuerdo de última hora, el juez tendrá que decidir sobre la orden de liquidación contra CSBL. Cada minuto sin solución mantiene al club bajo una nube que no entiende de pretemporadas ni de planificación deportiva.
Sobre el césped, Sheffield United se prepara para otro asalto al Championship. En los despachos, la batalla es mucho más áspera. Si la orden se concede y la EFL interpreta que la maniobra societaria vulnera el espíritu de sus normas, una deducción de puntos podría alterar la temporada antes incluso de que arranque.
La pelota, esta vez, no está en el área rival ni en el punto de penalti. Está en un juzgado de Londres. Y el marcador, para los Blades, puede cambiar sin que nadie toque el balón.




