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Rooney defiende a Tuchel salvo si Guardiola está disponible

Wayne Rooney lo tiene claro: la Federación no debería tocar a Thomas Tuchel como seleccionador de Inglaterra… a menos que se abra una puerta única en la vida llamada Pep Guardiola.

La derrota por 2-1 ante Argentina en la semifinal del Mundial todavía escuece. Inglaterra se adelantó, se vio en la final y acabó desplomándose en los minutos decisivos. En el centro del huracán, las decisiones de Tuchel desde el banquillo, muy discutidas por aficionados y analistas tras malgastar ese 1-0. Aun así, la FA ha reiterado su confianza en el técnico alemán y planea que sea él quien lidere a los Three Lions hacia la Euro 2028.

Rooney, sin embargo, introduce un matiz que lo cambia todo.

“Si Pep está disponible, ve a por él”

En su programa, The Wayne Rooney Show, el ex capitán de Inglaterra dibujó el escenario con la frialdad de quien conoce el vestuario de la selección por dentro.

«No veo a nadie más ahí fuera ahora mismo, a menos que vayas y traigas a Pep Guardiola. Si Pep está disponible, entonces quizá vayas y lo fiches», lanzó Rooney, sin rodeos.

Para Rooney, la jerarquía es nítida: Guardiola en un escalón propio, Tuchel justo detrás, y luego un vacío. «Creo que es un entrenador de primer nivel y lo que hacen los grandes entrenadores es aprender de los errores, mejorar y hacerse mejores», añadió sobre el alemán, dejando claro que no aboga por un giro radical… salvo que el técnico que ha marcado una era en el Manchester City quede libre y accesible.

«Si lo despedimos, ¿qué entrenador vamos a traer? Y no creo que haya nadie ahí fuera que sea tan bueno como Thomas Tuchel, salvo Guardiola», remarcó, subrayando la falta de alternativas reales.

La asignatura pendiente: el Mundial

Rooney sí señala una grieta en el currículum de Tuchel: la falta de experiencia en Mundiales. «Lo grande para mí es que no tiene experiencia en Copas del Mundo. Tuvimos exactamente lo mismo con [Fabio] Capello», recordó.

Para el máximo goleador histórico de la selección inglesa, el torneo de selecciones por excelencia exige un aprendizaje propio, distinto a la rutina de clubes o incluso de Eurocopas: «El Mundial es diferente y necesitas sentir ese entorno y ahora ya lo ha sentido».

Ahí se sostiene buena parte de su defensa de Tuchel. El alemán ya ha pasado por el fuego de una Copa del Mundo, ya ha cometido errores, ya ha sentido la presión asfixiante de una semifinal perdida en los últimos minutos. A ojos de Rooney, ese bagaje no es un motivo para echarle, sino precisamente el punto de partida para que corrija el rumbo.

Un contrato que genera dudas

Tuchel firmó en febrero una ampliación de contrato por dos años, después de haber llegado en enero de 2025 con una misión explícita: ganar el Mundial. La apuesta era clara, casi agresiva. Tanto que la propia FA sondeó antes a Guardiola y, según las informaciones, llegó incluso a existir un acuerdo verbal con el técnico que dominó la Premier con el Manchester City.

Ese contexto hace que Rooney mire con ceño fruncido la estrategia del organismo.

«Creo que la FA nos dijo que Thomas Tuchel venía para ganar el Mundial y llevarnos al siguiente nivel», recordó. Y ahí llegó el dardo: «Es un poco extraño si su prioridad era ganar el Mundial, pero luego le das un contrato de dos años antes de ir realmente al Mundial. Eso es un poco extraño».

La contradicción es evidente para Rooney: se presenta a Tuchel como un técnico de “misión específica”, casi un especialista contratado para un solo objetivo, y al mismo tiempo se le blinda antes de comprobar si ese objetivo se cumple. La derrota ante Argentina no ha cambiado de momento la hoja de ruta de la FA, que mantiene su apuesta por el alemán.

¿Continuidad, corrección… o un golpe de efecto?

El debate queda servido. Por un lado, un seleccionador de élite, con crédito en el fútbol de clubes, que ya ha vivido el trauma de un Mundial perdido y que cuenta con la confianza oficial de la Federación. Por otro, el nombre que lo eclipsa todo: Guardiola, el técnico al que la FA ya llamó antes de Tuchel y que, para Rooney, sería el único capaz de justificar un cambio en el banquillo de Inglaterra.

Entre la estabilidad y la tentación, la pelota vuelve a estar en el despacho de la FA. Y en un fútbol de ciclos cada vez más cortos, la pregunta es inevitable: ¿se atrevería Inglaterra a romper su proyecto actual si, en algún momento, Pep vuelve a estar al alcance de la mano?