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Rodri y su futuro incierto por lesión de espalda

El fútbol no concede treguas ni siquiera a los héroes del momento. Rodri, recién coronado campeón del mundo y elegido mejor jugador del torneo, podría perderse el arranque de la próxima temporada por una lesión de espalda que podría requerir cirugía. Del cielo de New Jersey al quirófano en cuestión de semanas: ese es ahora el filo sobre el que camina el centrocampista del Manchester City.

El jugador de 30 años firmó un Mundial descomunal, recuperando su mejor versión tras dos cursos castigado por las lesiones. Lideró a España hasta el 1-0 en la final ante Argentina, levantó el trofeo como capitán y se llevó el Balón de Oro del torneo. Parecía el cierre perfecto a un ciclo de sufrimiento. De pronto, la espalda vuelve a recordarle que nada está del todo ganado.

Los médicos estudian la necesidad de operar un problema que, salvo giro inesperado, le dejará fuera al inicio del próximo curso. Sería otro golpe en una secuencia que empezó de la peor manera: la rotura del ligamento cruzado anterior en el 2-2 frente al Arsenal en el Etihad en septiembre de 2024. Aquella lesión lo apartó durante la mayor parte de la temporada y marcó un antes y un después en su físico.

Cuando parecía listo para volver a dominar con continuidad, el calendario volvió a castigarle. En el Mundial de Clubes del pasado julio sufrió otro contratiempo. Después llegaron problemas musculares: isquiotibiales, aductores… La suma fue demoledora. Rodri solo pudo ser titular en 17 partidos de Premier League el último curso, una cifra impensable para un futbolista que había sido el metrónomo inamovible del City.

Ahora la espalda se interpone en su intento de reconstruir una trayectoria que, pese a todo, acaba de tocar techo con la selección. Y el contexto no puede ser más delicado. Su contrato con el Manchester City expira el próximo mes de junio y su futuro está abierto. El internacional español nunca ha ocultado su deseo de regresar algún día a su país y, dentro de ese escenario, su preferencia se inclina hacia el Real Madrid. De momento, el club blanco no ha dado el paso definitivo ni ha presentado una oferta formal.

En el otro lado está Enzo Maresca, recién aterrizado en el banquillo del City, que considera a Rodri una pieza esencial en su proyecto. El técnico italiano quiere construir desde el balón y pocas garantías mejores existen que un mediocentro que acaba de dominar un Mundial desde la base del juego. Retenerlo es una prioridad. La lesión, sin embargo, introduce dudas deportivas y contractuales en el momento más inoportuno.

Rodri, que ha convivido con el dolor y la frustración en los últimos dos años, dejó entrever la carga emocional que arrastra tras la final del domingo. Habló de tiempos “muy duros”, de caídas y regresos, de una filosofía de vida basada en levantarse siempre. No era un discurso impostado: su historial reciente le da un peso distinto a cada palabra.

El contraste es brutal. Hace unos días levantaba un trofeo histórico y recibía el reconocimiento mundial. Hoy se enfrenta a la posibilidad de pasar por el quirófano, perderse el inicio de temporada y negociar su futuro con una incógnita médica sobre la mesa.

El City necesita claridad para planificar el centro del campo. España, que acaba de encontrar en él a su gran faro competitivo, mira de reojo su evolución. Y el propio Rodri, en la plenitud teórica de su carrera, se ve obligado a otra batalla contra el tiempo, el dolor y la incertidumbre.

La pregunta ya no es solo cuánto tardará en volver, sino dónde y bajo qué condiciones lo hará cuando esta nueva carrera de fondo termine.