Richarlison no regresa a Everton: Tottenham rechaza oferta
Tottenham cierra la puerta, de momento, al regreso de Richarlison a Everton. El club londinense ha rechazado una oferta de los Toffees por el delantero brasileño, que, según distintas informaciones, está dispuesto a volver a Goodison Park, pero se topa con la firme postura de los Spurs.
El mensaje desde el Tottenham Hotspur Stadium es claro: la propuesta de Everton no alcanza la valoración que hacen del jugador. En el norte de Londres ponen un listón mínimo: alrededor de 35 millones de libras para dejar salir a Richarlison.
No es una operación cualquiera. El atacante, de 29 años, ya conoce de sobra la casa de los Toffees. Pasó cuatro temporadas en Merseyside antes de que Tottenham pagara unos 60 millones de libras en 2022 para llevárselo a la capital. Allí se convirtió en uno de los referentes ofensivos del equipo y firmó algunos de los mejores momentos de su carrera.
Ahora, el escenario ha cambiado. Richarlison ha tenido protagonismo en la pretemporada con el equipo de Roberto De Zerbi, pero el técnico italiano mira al mercado con ambición. Quiere incorporar a Cody Gakpo, de Liverpool, y a Savinho, de Manchester City. Dos fichajes que, si se concretan, amenazarían directamente el rol del brasileño en el once y en la rotación.
La consecuencia es evidente: el nombre de Richarlison vuelve a sonar con fuerza alrededor de Everton. David Moyes busca refuerzos ofensivos para este verano y ve en el brasileño una solución inmediata, contrastada y con conexión emocional con la grada. Un reencuentro que encaja en lo deportivo y en lo sentimental.
Pero el romanticismo no paga traspasos. Si Everton quiere que el regreso se convierta en algo más que un deseo, tendrá que ajustar su oferta a las exigencias de Tottenham. Sin ese esfuerzo económico, el movimiento se quedará en un simple guiño al pasado.
No sería la primera vez que los Toffees se quedan cortos ante los Spurs. Ya ocurrió con Djed Spence: Everton puso sobre la mesa 25 millones de libras por el internacional inglés, pero el club londinense pidió más. El resultado fue claro: Spence acabó firmando por Inter de Milán en una operación de 30 millones de libras, con una cláusula del 10% sobre una futura venta.
El precedente marca el camino. Tottenham no rebaja fácilmente y sabe que Richarlison mantiene cartel en el mercado. Hay otros clubes pendientes de su situación, atentos a cualquier grieta en la negociación.
Everton, por tanto, se enfrenta a una disyuntiva nítida: estirar el presupuesto para recuperar a su antiguo ídolo o ver cómo otro proyecto se adelanta y se lleva al brasileño. ¿Están dispuestos en Goodison Park a llegar hasta el límite por él? La respuesta puede definir buena parte de su verano.




