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Real Madrid viaja a Alemania con Diomandé en el escaparate

La lista de convocados de Real Madrid para el amistoso de mañana ante Schalke en Alemania llega con un aire muy distinto. José Mourinho recupera a la gran mayoría de sus piezas para el último ensayo antes del inicio oficial de la temporada, y el equipo respira otra vez a ritmo de gran noche.

Entre los nombres propios, uno brilla con luz nueva: el marfileño Yan Diomandé entra por primera vez en una convocatoria del club blanco. Le acompañan Marc Cucurella e Ibrahima Konaté, también dentro de los planes del técnico portugués para este test definitivo. Y, sobre todo, reaparecen tres gigantes del vestuario: Kylian Mbappé, Jude Bellingham y Thibaut Courtois.

No todos suben al avión. Endrick se queda en Madrid, protegido. El cuerpo técnico ha decidido mantenerlo al margen del viaje y someterlo a un plan específico de trabajo para minimizar riesgos físicos. Aurélien Tchouaméni tampoco estará: sufre una fuerte distensión en el muslo que le aparta de este último amistoso.

La enfermería, además, mantiene el mismo paisaje: Éder Militão, Rodrygo, Ferland Mendy y Raúl Asencio continúan como bajas de larga duración, sin novedades de última hora.

Diomandé, el fichaje récord bajo la lupa

Todas las miradas se giran hacia él. Diomandé está a un paso de disputar su primer partido con la camiseta de Real Madrid tras convertirse en el fichaje más caro de la historia del club. No es un simple debut; es un examen en directo.

Schalke será el primer escenario para comprobar cómo encaja el defensor marfileño con sus nuevos compañeros. Su impacto defensivo interesa, pero su capacidad para sumar en campo contrario también genera expectación. La posibilidad de verle compartiendo césped con Mbappé y Vinícius Júnior añade un punto extra de morbo futbolístico: un nuevo eje para medir la ambición ofensiva del proyecto.

Para Mbappé, este amistoso tiene otro matiz. Será su primer partido de preparación del verano tras regresar de lleno a los planes de Mourinho. El francés vuelve al frente de ataque, y cada minuto cuenta para afinar sensaciones antes del estreno oficial.

Última prueba seria antes de Espanyol

El duelo ante Schalke no es un amistoso más. Es el último ensayo general antes del debut liguero frente a Espanyol, fijado para el 22 de agosto. Lo que ocurra en Alemania puede marcar jerarquías y decisiones clave en la pizarra de Mourinho.

El técnico quiere exprimir minutos, ajustar automatismos y terminar de asentar a los recién llegados en su sistema. El encuentro se presenta como un laboratorio con público: probar, corregir, repetir… pero ya sin demasiado margen para la duda.

La zaga aparece como uno de los focos más calientes. Este partido puede servir para que Mourinho ensaye la línea defensiva que tiene en mente para el estreno oficial, sobre todo después de que Cucurella y Konaté se hayan ganado un lugar real en la pelea por un puesto.

Konaté se ha destapado como rival directo para acompañar a Dean Huijsen en el centro de la defensa. En la banda derecha, la batalla sigue abierta: Trent Alexander-Arnold y Denzel Dumfries compiten cuerpo a cuerpo por convencer al entrenador. El neerlandés, recién llegado, ya ha lanzado un mensaje contundente con sus actuaciones.

Amistoso o no, el choque en Alemania deja una sensación clara: para muchos, este no es un simple partido de verano. Es el momento de reclamar un sitio antes de que la temporada arranque de verdad. Y en un Real Madrid de Mourinho, quien se quede atrás en agosto corre el riesgo de no volver a ver la primera fila en mucho tiempo.