Rangers acelera su revolución: nuevos fichajes y ventas inminentes
El verano en Ibrox no se está midiendo en grados, sino en movimientos de mercado. Tras la llegada del defensor Olwethu Makhanya desde Philadelphia Union, Rangers se prepara para un nuevo giro de tuerca: hasta cuatro incorporaciones más… siempre que antes se abra la puerta de salida a varios nombres importantes.
Salidas que abren la caja de cambios
El flujo ya no va solo hacia Glasgow. Oliver Antman ha completado su traspaso al Anderlecht belga y Nedim Bajrami está muy cerca de marcharse a la Saudi Pro League. Dos bajas que recortan opciones en ataque y en el centro del campo, pero que también despejan algo de espacio en la planificación.
Dentro del club lo tienen claro: Derek McInnes ha puesto un círculo rojo sobre las bandas. Quiere velocidad, desborde y gol por fuera. No es un matiz, es una prioridad. La idea es cerrar dos extremos antes de que baje la persiana del mercado.
Urgencia atrás y un adiós cantado
La defensa tampoco se libra de la remodelación. Makhanya es solo el primer ladrillo. En la lista de McInnes figuran dos defensores más, con especial atención al eje, donde la salida de John Souttar se da prácticamente por hecha en los despachos.
La zaga necesita fondo de armario y jerarquía. La sensación en el club es que no basta con retoques: hace falta competencia real para sostener un calendario que mezclará exigencia doméstica y europea desde el primer mes de competición.
El centro del campo, en pausa… pendiente de una gran venta
En la sala de máquinas, el plan es distinto. Otro centrocampista no encabeza ahora mismo la lista de necesidades. Solo si Rangers consigue hacer caja con nombres como Connor Barron, Mo Diomande o, sobre todo, Nico Raskin, se reactivaría la opción de ir a por Jens Herto Dahl, del Tromso. De momento, ese movimiento está en punto muerto.
Todo gira alrededor de Raskin. Cualquier salida del belga cambiaría por completo el tablero financiero del club. Su valoración supera los 20 millones de libras y el interés es real: Villarreal y otros clubes europeos siguen de cerca la situación. Una venta en esas cifras daría a McInnes un margen enorme para terminar de moldear el vestuario a su imagen.
Sería la operación más grande del verano y la más dolorosa para parte de la grada, pero también la que podría desbloquear el resto de la reconstrucción.
Reloj en marcha: Dundee United en el horizonte
El tiempo, sin embargo, no espera. Rangers abre la nueva Premiership este viernes por la noche ante Dundee United en Tannadice. No es un amistoso de pretemporada, es el primer examen oficial de un curso que llega cargado.
McInnes no lo esconde: quiere caras nuevas ya. Su idea es integrar cuanto antes a los fichajes para que lleguen rodados a un calendario que no da tregua entre liga y Europa. El verano ya ha traído cambios, pero el técnico insiste en que el trabajo está lejos de completarse.
Con algo más de un mes por delante hasta el cierre de la ventana, la brújula en Ibrox apunta a dos zonas muy claras: bandas y defensa. Calidad y profundidad. Nada de parches.
La afición mira de reojo al mercado y de frente al césped, esperando que los refuerzos aterricen a tiempo para marcar diferencias desde el inicio. McInnes recoge un vestuario en plena transición y su objetivo es inequívoco: que Rangers compita por todo.
Las próximas semanas dictarán cuánto de ambicioso puede ser ese objetivo. El respaldo de los 49ers está ahí. Falta saber hasta dónde está dispuesto el club a llegar para transformar ese apoyo en un equipo capaz de cambiar el rumbo de la temporada.




