Pisa cae ante Genoa y complica su permanencia en Serie A
En la Arena Garibaldi - Stadio Romeo Anconetani, Pisa dejó escapar una ventaja temprana y cayó 1-2 ante Genoa, un resultado que agrava aún más su lucha por la permanencia en la Serie A. El colista se queda anclado en 18 puntos tras 34 partidos, con 25 goles a favor y 62 en contra, mientras que el conjunto genovés se afianza en la zona media con 42 puntos, 42 goles a favor y 47 en contra, muy lejos del drama del descenso y sin opciones reales de pelear por Europa.
El partido arrancó con un Pisa intenso, consciente de la urgencia de sumar. Ese ímpetu tuvo premio en el minuto 19: en una acción a balón parado trabajada, S. Angori puso un envío preciso al área y S. Canestrelli se elevó en el corazón de la zaga de Genoa para firmar el 1-0. El central atacó bien el espacio y castigó una defensa visitante demasiado estática, desatando la euforia en la grada.
Lejos de hundirse, el equipo de Daniele De Rossi reaccionó con calma, apoyado en una circulación más limpia y en la movilidad de su línea de tres atacantes. Pisa, en cambio, empezó a sufrir sin balón y a llegar tarde a los duelos. En el minuto 32, A. Calabresi vio la primera amarilla del encuentro por un agarrón, síntoma de la creciente incomodidad local.
La presión de Genoa encontró recompensa en el 41. T. Baldanzi, flotando entre líneas, recibió, giró y filtró un pase al espacio para la carrera de J. Ekhator. El delantero atacó la espalda de la defensa y definió con frialdad para el 1-1, un gol que hizo justicia a la mejoría visitante y cambió el tono del descanso: de la esperanza pisana a la sensación de oportunidad desperdiciada.
Segunda Parte
La segunda parte se abrió con un Genoa aún más dominante territorialmente. Pisa reculó unos metros y empezó a conceder espacios en su área. En el minuto 55 llegó la acción clave: una incursión visitante terminó en penal señalado por el colegiado Valerio Crezzini. L. Colombo asumió la responsabilidad desde los once metros y no perdonó, ajustando su disparo para completar la remontada con el 1-2.
Obligado por el marcador, Oscar Hiljemark movió rápido el banquillo. En el 56, H. Meister reemplazó a F. Loyola, buscando más presencia ofensiva. A los 61 minutos, doble sustitución: I. Vural entró por A. Calabresi, ya amonestado, y J. Cuadrado sustituyó a E. Akinsanmiro para aportar desborde y experiencia en banda.
Genoa respondió gestionando esfuerzos sin renunciar a amenazar al contragolpe. En el 65, J. Onana reemplazó a J. Ekhator y Junior Messias ocupó el lugar de T. Baldanzi, refrescando la línea de ataque y el enlace. La amarilla a L. Ostigard en el 67 por una falta contundente reflejó la voluntad visitante de no permitir que el duelo se rompiera.
Pisa buscó un último giro de guion con una nueva doble ventana en el 70: R. Durosinmi reemplazó a M. Tramoni y G. Piccinini entró por I. Toure, pasando a un equipo más volcado y con más piernas en los carriles. Sin embargo, las ocasiones claras siguieron siendo escasas para los locales.
De Rossi continuó rotando su once para sostener la intensidad. En el 78, Vitinha sustituyó a Amorim, reforzando la salida en largo y la opción de correr al espacio. Un minuto después, en el 79, C. Ekuban reemplazó a L. Colombo, autor del segundo gol, para seguir castigando a una defensa de Pisa cada vez más expuesta. La frustración local se tradujo en una amarilla para M. Aebischer en el minuto 80 por una falta en la medular.
En el tramo final, Genoa gestionó con madurez. En el 86, S. Otoa entró por S. Sabelli para reforzar el flanco derecho, y un minuto después, en el 87, A. Caracciolo vio la tercera amarilla de Pisa por otra entrada tardía, símbolo de un equipo desbordado más en lo emocional que en lo táctico.
En el apartado estadístico, el 2-1 visitante se sostiene en una ligera superioridad en llegadas y, sobre todo, en la calidad de las mismas. Pisa firmó 12 remates totales, 4 a puerta, por los 13 tiros de Genoa, 5 de ellos entre los tres palos. Adrian Šemper realizó 3 paradas, exactamente los disparos a puerta que concedió su equipo, mientras que Justin Bijlow también intervino en 3 ocasiones, reflejo de que, pese al empuje local, Genoa supo proteger bien su área con 5 remates bloqueados. La posesión también favoreció a los de De Rossi (56% por 44%), con 405 pases y un 80% de acierto, frente a los 315 envíos y el 79% de precisión de Pisa.
En términos de producción ofensiva, Genoa generó más peligro real, con un volumen de ocasiones que se tradujo en un registro avanzado superior al de Pisa, mientras que ninguno de los dos porteros logró añadir valor extra en cuanto a paradas por encima de lo esperado.
Con este resultado, Pisa sigue hundido en la última plaza, con 18 puntos de 34 jornadas, una diferencia de goles de -37 (25 a favor, 62 en contra) y cada vez más lejos de la salvación. Genoa, por su parte, consolida su 13ª posición con 42 puntos, mejorando su diferencia a -5 (42-47) y certificando, en la práctica, una permanencia tranquila en la Serie A.




