El Stadio Ennio Tardini fue el escenario de un duelo intenso en la Serie A, donde el Parma logró un valioso triunfo por 1-0 sobre la Fiorentina. El único gol del partido llegó al inicio del segundo tiempo, cuando Oliver Sørensen, asistido por Mateo Pellegrino, desató la euforia en las gradas. Este resultado es crucial para el Parma, que se aleja momentáneamente de la zona de descenso, mientras que la Fiorentina continúa sumida en una crisis de resultados.
Análisis de la Primera Parte
Desde el primer minuto, ambos equipos mostraron una intensidad notable, aunque la calidad de las ocasiones fue irregular. Durante los primeros compases, el juego se disputó principalmente en el centro del campo, con la Fiorentina intentando imponer su posesión y el Parma buscando transiciones más directas.
En el apartado disciplinario, el encuentro tuvo amonestaciones tempranas: Alessandro Circati vio la tarjeta amarilla alrededor del minuto 20 por una acción de mano, y poco después Rolando Mandragora fue amonestado por una falta. Pese al ritmo competitivo, el marcador se mantuvo 0-0 al descanso, con ambos equipos sin encontrar la precisión necesaria en los últimos metros.
Narrativa de la Segunda Parte
El segundo tiempo cambió el guion rápidamente. En el minuto 48, el Parma encontró el gol que terminaría definiendo el partido: Sørensen atacó el área y finalizó con acierto tras el servicio de Pellegrino. El 1-0 reforzó la confianza local y llevó al Parma a gestionar el encuentro con mayor orden, priorizando el bloque defensivo y la protección de su ventaja.
La Fiorentina intentó reaccionar con ajustes y mayor volumen ofensivo, pero se topó con una defensa firme. En el cómputo global, el equipo visitante acumuló 23 disparos, aunque solo 4 fueron a puerta. El portero Edoardo Corvi sostuvo al Parma con 4 paradas determinantes y, en el tramo final, recibió una amarilla por demorar el juego, reflejo de la tensión de los últimos minutos.
El cierre fue áspero y disputado, con la Fiorentina empujando hasta el final, pero sin la claridad necesaria para transformar su dominio territorial en gol.
Análisis Estadístico Profundo
El partido dejó una diferencia clara entre volumen y eficacia. El Parma finalizó con 13 disparos totales (2 a puerta) y convirtió una de sus oportunidades, para una tasa de conversión de tiros en gol del 7,7%. La Fiorentina, pese a su mayor posesión (58%) y a su insistencia ofensiva, terminó sin marcar: su tasa de conversión fue del 0%.
Un matiz importante: el 17,4% corresponde al porcentaje de tiros a puerta sobre el total de remates de la Fiorentina (4 de 23), no a la conversión en goles. En el caso del Parma, el porcentaje de tiros a puerta fue del 15,4% (2 de 13), pero la diferencia estuvo en la efectividad en la acción decisiva.
Actuaciones Individuales
Oliver Sørensen fue el hombre del partido por el gol y su despliegue, clave tanto en la presión como en la llegada al área. Mateo Pellegrino aportó una asistencia decisiva y presencia en ataque. En la Fiorentina, David de Gea tuvo intervenciones puntuales, aunque el partido se inclinó por la falta de contundencia ofensiva del equipo visitante.
En términos generales, la delantera de la Fiorentina no logró el impacto esperado: Kean y Gudmundsson participaron en fases de construcción y remate, pero el equipo no encontró un finalizador efectivo en los momentos clave. A nivel táctico, los cambios intentaron reactivar al equipo, aunque el Parma sostuvo su plan con disciplina.
Significado del Partido y Conclusión
Con este resultado, el Parma obtiene un triunfo de enorme valor para su objetivo de permanencia y gana oxígeno en la clasificación. La Fiorentina, por su parte, se mantiene en una situación crítica, hundida en el fondo de la tabla, y necesita soluciones urgentes si quiere evitar que la temporada se convierta en una lucha directa por el descenso.
La próxima jornada será determinante: el Parma buscará consolidar su mejora, mientras que la Fiorentina intentará cortar una dinámica negativa que ya condiciona tanto el rendimiento como la confianza del equipo.





