Nico Williams vuelve a ser opción para Liverpool como reemplazo de Salah
El nombre de Nico Williams vuelve a escena en Liverpool. Cuando el mercado empieza a repetirse, cuando los mismos perfiles circulan una y otra vez, el extremo del Athletic Club reaparece en la agenda de Anfield como posible heredero del trono que deja Mohamed Salah.
La prioridad sigue llamándose Bradley Barcola, atacante de PSG. Ese es el objetivo número uno. Pero en los despachos de Liverpool nadie descarta un giro hacia LaLiga si la operación adecuada se abre camino. Y ahí entra de nuevo Williams.
Arsenal aprieta, Liverpool observa
Según Ekrem Konur, el club de Merseyside ha reactivado su interés por el internacional español de 24 años. No es, sin embargo, el único ni el que más fuerte está empujando ahora mismo.
“Liverpool está interesado en Nico Williams, pero la ofensiva de Arsenal está actualmente más avanzada”, ha señalado el periodista en X.
El conjunto londinense ya habría establecido nuevos contactos por el extremo del Athletic Club, con el director deportivo Andrea Berta analizando si la operación encaja en su hoja de ruta.
El dato clave está en el contrato. Williams renovó con el Athletic con un acuerdo de impacto: un vínculo hasta 2035, una declaración de amor a San Mamés que sorprendió a media Europa después de un verano en el que se le veía muy cerca de Barcelona. Ese compromiso, sin embargo, incluye una cláusula de rescisión de 77 millones de libras. Una cifra alta, pero asumible para Arsenal y otros clubes de la Premier League si deciden ir con todo.
Liverpool, de momento, mide los tiempos. Sabe que no lidera la carrera, pero también que el mercado se mueve rápido cuando aparece un hueco en la plantilla y hay dinero disponible.
El pico, el parón y la gran incógnita
¿Por qué interesa tanto Nico Williams a Liverpool? La respuesta está en su techo, no en su presente inmediato.
En la temporada 2023/24 firmó su gran irrupción: 18 participaciones de gol en 31 partidos de liga con el Athletic Club. Desborde constante, impacto en campo rival, sensación de futbolista preparado para un salto mayor. Después llegó la Eurocopa 2024 con España, donde se consolidó como uno de los nombres propios del torneo en el camino hacia el título.
Ese fue el punto álgido. Desde entonces, los números se han enfriado.
En las dos últimas campañas de liga solo ha sumado 10 intervenciones directas en goles: 5 tantos y 5 asistencias en 2024/25, 6 goles y 4 pases de gol en 2025/26. No ha logrado todavía superar la barrera de los 11 goles en una misma temporada sumando todas las competiciones. Para un club que busca reemplazar la producción ofensiva de Salah, la estadística pesa.
Ahí aparece la gran pregunta: ¿justifica este rendimiento reciente una inversión de 77 millones de libras?
Entre el vértigo y la necesidad
Lo que sí está fuera de debate es el perfil. Williams ofrece algo que escasea: velocidad brutal, cambio de ritmo, uno contra uno constante. Recibe abierto, encara, rompe líneas. Tiene piernas para sostener transiciones largas y energía para presionar alto, rasgos que encajan con la identidad que Liverpool no quiere perder.
El problema está en el último toque. La toma de decisión en el área, la frialdad en la definición, la precisión en el último pase. Todo lo que Salah convirtió en rutina durante años en Anfield sigue siendo, para Nico, un terreno en construcción.
El egipcio se marchó tras firmar 12 goles y 10 asistencias en su última campaña. No solo números: liderazgo, jerarquía, la certeza de que, si el partido se atascaba, el balón tenía dueño. Liverpool no busca solo un extremo; busca una referencia ofensiva.
Williams aún no ha demostrado ser ese tipo de futbolista de manera sostenida. Pero ofrece algo que el mercado valora al alza: margen de crecimiento y condiciones físicas y técnicas para explotar si aterriza en el contexto adecuado.
Una puja cara por un potencial, no por una certeza
La cláusula de 77 millones de libras coloca la operación en un terreno incómodo. No es una ganga, no es un riesgo moderado. Es una apuesta fuerte por un jugador que todavía vive más de su potencial que de su constancia estadística.
Arsenal parece dispuesto a explorar ese riesgo antes que nadie. Liverpool, mientras tanto, calibra si puede permitirse pagar precio de estrella por un futbolista que aún no ha demostrado serlo temporada tras temporada.
El mercado dirá quién se atreve primero a romper la baraja. Y entonces se sabrá si Nico Williams está preparado para dejar San Mamés y cargar con el peso de un ataque que aspira a pelear por todo año tras año.



