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Newcastle acelera por Højbjerg tras la salida de Bruno Guimarães

Newcastle United se mueve deprisa. Con Bruno Guimarães rumbo a Arsenal y un hueco enorme en el corazón del centro del campo, el club inglés ha puesto el foco en Pierre-Emile Højbjerg, uno de los pilares del Olympique de Marseille en las dos últimas temporadas.

Según Foot Mercato, las negociaciones entre OM y Newcastle están muy avanzadas y el acuerdo podría cerrarse esta misma semana por una cifra cercana a los 15 millones de euros. Un precio contenido para un futbolista de 31 años, con experiencia contrastada y que conoce de sobra la exigencia de la Premier League.

Un salvavidas económico para el OM

Para el Olympique de Marseille, la operación tiene un doble valor. Deportivo y, sobre todo, financiero. Con recursos limitados y la necesidad urgente de equilibrar cuentas, la posible venta del internacional danés llega como un balón de oxígeno para una directiva obligada a vender antes de reforzarse.

Højbjerg aterrizó en la Canebière hace dos años y no tardó en hacerse imprescindible. En su primera campaña firmó 32 partidos, todos como titular. En la segunda dio un salto todavía mayor: 43 encuentros disputados, 40 desde el inicio, y presencia en ocho duelos de Champions League. No fue un complemento. Fue estructura.

Perder a un jugador con ese peso competitivo no es un detalle menor para el vestuario marsellés, pero el contexto manda. OM necesita liquidez y el mercado no siempre ofrece alternativas tan claras para hacer caja sin desmontar por completo el proyecto.

Regreso a un territorio conocido

Si la operación se confirma, Højbjerg volverá a un escenario que conoce bien. La Premier League no le es ajena: ya defendió los colores de Southampton y Tottenham Hotspur, donde se labró la reputación de centrocampista fiable, intenso y tácticamente disciplinado.

Para Newcastle, su perfil encaja en la urgencia del momento: experiencia, capacidad de mando en la medular y un futbolista acostumbrado a sostener equipos que viven al límite competitivo, ya sea peleando en Europa o soportando calendarios cargados. No es un fichaje de escaparate. Es un fichaje de estructura.

El movimiento, si se cierra en los términos previstos, marcará un punto de inflexión para ambos clubes: alivio económico y reconstrucción para el OM; reconstrucción inmediata del centro del campo para un Newcastle que no puede permitirse perder ritmo en la liga más exigente del mundo.