En una tarde fría en Cremona, el Napoli consolidó su posición en la parte alta de la Serie A con una victoria por 2–0 sobre el Cremonese en el Stadio Giovanni Zini. El equipo de Antonio Conte resolvió el partido antes del descanso gracias a la eficacia de Rasmus Højlund, y gestionó la segunda mitad con madurez para asegurar tres puntos que mantienen viva su ambición en la pelea por la cima.
Análisis de la Primera Parte
El Napoli arrancó con autoridad desde su 3-4-2-1, buscando ritmo alto y ataques verticales. El primer golpe llegó en el minuto 13, cuando Højlund aprovechó un balón suelto dentro del área para abrir el marcador y premiar un inicio más incisivo del visitante. A partir de ahí, el Cremonese intentó responder, pero le costó transformar sus posesiones en situaciones claras: terminó el partido con solo seis remates, dos de ellos a puerta.
El duelo se fue calentando con el paso de los minutos y el Napoli sostuvo la iniciativa con una circulación más limpia y una presión que obligó al rival a jugar incómodo. En el minuto 34, Juan Jesus fue amonestado, un aviso del tono físico que iba tomando el encuentro. Cuando parecía que el descanso llegaría con la ventaja mínima, el Napoli volvió a golpear: en el 45’, Højlund firmó el 0–2 tras una acción en la que McTominay participó como asistente, ampliando la diferencia en el momento más delicado para el equipo local. Poco después, ya en el 45+3’, el propio McTominay vio la tarjeta amarilla.
Narrativa de la Segunda Parte
Con el 0–2, el Cremonese salió con la intención de cambiar el guion, pero el Napoli controló el ritmo con inteligencia y no permitió que el partido se convirtiera en un ida y vuelta. Conte movió el banquillo desde el inicio del segundo tiempo: Miguel Gutiérrez entró por Spinazzola, y más tarde Noa Lang sustituyó a Elmas para sostener energía y amenaza en los carriles.
El Cremonese también ajustó piezas buscando más profundidad: Moumbagna reemplazó a Sanabria, y Johnsen entró por Barbieri. Aun así, el Napoli se mantuvo firme, defendiendo bien los centros laterales y cerrando los pasillos interiores. La presión visitante se reflejó en el volumen de ataques y en los 10 córners a favor, una señal clara de la insistencia con balón en campo rival.
En el tramo final, la frustración local se hizo visible: Bonazzoli fue amonestado en el minuto 84, mientras el Napoli siguió administrando ventajas sin conceder ocasiones francas. El marcador no se movió y el 0–2 quedó sellado como una victoria trabajada y completa.
Análisis Estadístico Profundo
Los números subrayan el control del Napoli: 22 disparos por 6 del Cremonese, con 8 remates a puerta frente a 2. En posesión, el reparto fue relativamente equilibrado (53% a 47%), pero la diferencia real estuvo en la producción ofensiva y la continuidad en zonas peligrosas. En precisión de pase, el Napoli también marcó la pauta (84,2% frente a 79,7%), y su presión sostenida se tradujo en una ventaja amplia en córners (10 a 1).
En términos de calidad de ocasiones, el Napoli generó un xG de 2,54, mientras que el Cremonese se quedó en 0,46, una brecha que explica por qué el partido nunca terminó de abrirse para los locales pese a algunos intentos aislados.
Actuaciones Individuales
Rasmus Hojlund fue la figura indiscutible: dos goles, movimientos constantes y una lectura excelente del área para aparecer donde más daño hace. McTominay, además de la asistencia en el segundo tanto, aportó presencia física y continuidad en el centro del campo, aunque también rozó el límite disciplinario con su amonestación antes del descanso.
En el Cremonese, Emil Audero evitó que el resultado fuera más amplio con varias intervenciones decisivas, sosteniendo al equipo en momentos de presión fuerte. Sin embargo, la falta de pegada y de volumen de llegadas claras dejó a los locales sin herramientas para cambiar el partido.
Significado del Partido y Conclusión
Con este triunfo, el Napoli refuerza su candidatura en la zona alta y confirma que, incluso sin brillar durante 90 minutos, tiene recursos para ganar con autoridad. Para el Cremonese, el encuentro deja una señal de alerta: competir no basta si no se transforma la posesión en ocasiones reales y si se concede demasiado en el área propia.
El Napoli sale de Cremona con una victoria sólida y una sensación clara de control, mientras el Cremonese deberá ajustar su producción ofensiva si quiere convertir partidos cerrados en puntos.





