El Mundial 2026 conquistó a Estados Unidos y sorprendió al mundo
Este Mundial logró algo inesperado: capturó la atención de todo el país y también del continente. Muchos que antes no mostraban interés en el fútbol se volvieron curiosos, los aficionados ocasionales se transformaron en seguidores apasionados y los verdaderos creyentes reafirmaron su amor por el deporte.
Desde dentro del torneo, cuando te concentras en un solo equipo, es fácil perderte lo que sucede en el conjunto del campeonato. El día a día entre entrenamientos, partidos y notas hace que no puedas ver todos los encuentros, ni sentir del todo la magnitud del evento. Sin embargo, fuera de ese círculo cerrado, la fiesta del Mundial se vive con intensidad.
Un vuelo inolvidable durante el Argentina-Inglaterra
Después de la eliminación temprana de Estados Unidos, cubrí la semifinal entre España y Francia en Dallas y esperaba mi vuelo a Washington. En la fila para abordar, algunos pasajeros preguntaban si el avión contaría con televisión en vivo para seguir el partido Argentina-Inglaterra, que comenzaba justo sobre Tennessee. La incertidumbre generaba tensión.
Al subir al avión, confirmaron que sí había TV satelital. Durante el vuelo, muchas pantallas mostraban el programa previo al partido. Cuando Inglaterra anotó, se escucharon vítores y comentarios tácticos entre extraños; cuando Argentina empató y luego marcó el gol decisivo, la emoción explotó en toda la cabina. El asistente de vuelo tuvo que pausar sus instrucciones para prepararse para el aterrizaje porque sabía que era un partido emocionante de "football".
El Mundial unió a gente común en cada rincón
Al aterrizar, el entusiasmo continuó en el aeropuerto, con personas agrupadas para ver resúmenes y discutir la final entre España y Argentina. Incluso conductores de Uber querían hablar del encuentro. Aunque Estados Unidos no es tradicionalmente una nación futbolera como Argentina o Inglaterra, este torneo cambió esa percepción. El Mundial no solo llenó estadios, sino que también convirtió a muchos en nuevos fanáticos.
Desafiando las dudas globales
El mundo miraba con escepticismo esta Copa organizada en Estados Unidos, temiendo estadios vacíos y falta de pasión. Pero la realidad fue otra. Pese a problemas con precios, política, el VAR y pausas comerciales disfrazadas, el Mundial fue un éxito rotundo. Hubo pocos asientos vacíos, incluso con 104 partidos jugados en condiciones diversas.
La cultura futbolística mexicana y los lazos históricos de Canadá con el Reino Unido aportaron base, pero Estados Unidos dio un salto importante gracias al acceso creciente en la última década a las grandes ligas europeas. Ya no es un deporte escondido en canales oscuros o pago por evento, el fútbol está en todas partes.
Audiencias y relatos que atrajeron al público
Las cadenas Fox y Telemundo registraron cifras enormes: 50 millones de espectadores para EE.UU.-Bélgica y 45 millones para México-Inglaterra, solo superadas por la NFL. Esto fue por ser el Mundial, pero también por la popularidad creciente del fútbol semanalmente durante las temporadas de Premier League, Liga MX y MLS.
Historias como la de Cabo Verde, que llegó por primera vez a octavos y puso nervioso a Messi y Argentina, añadieron encanto. El formato ampliado permitió estas sorpresas. España solo tuvo un tropiezo en su primer partido sin goles.
Ambientes y culturas en plena celebración
Noruegos animados, holandeses vestidos de naranja cantando, escoceses que vaciaron bares en Boston, argentinos que tomaron ciudades grandes y pequeñas, argelinos bien recibidos en el Medio Oeste y españoles haciendo amigos en Chattanooga, mientras todos descubrían la fascinación por el aderezo ranch.
Rodri, el mediocampista español que ganó la Bota de Oro como mejor jugador, vivió una especie de círculo completo: cuando España ganó en 2010 él era un adolescente en un campamento en Connecticut, cerca de MetLife Stadium. Messi, con 39 años, demostró que la edad no importa siendo uno de los mejores en su sexto Mundial, aunque España le anuló gran parte del impacto en la final.
Nuevos héroes y actuaciones memorables
Este Mundial presentó figuras nuevas para el público estadounidense: el delantero noruego Erling Haaland, el portero veterano de Cabo Verde Vozinha, y el atacante estadounidense Folarin Balogun, que manejó con dignidad una tarjeta roja polémica. La selección de Estados Unidos inspiró con su estilo y resultados en la fase de grupos, aunque perdió con dignidad ante Bélgica en octavos.
Los otros anfitriones quedaron también en octavos, pero Canadá ganó partidos por primera vez y México brilló en el mítico Estadio Azteca antes de caer frente a Inglaterra en un duelo intenso. Brasil y Alemania, con una historia de nueve títulos combinados, decepcionaron al quedar eliminados temprano. Corea del Sur y Uruguay también tuvieron un torneo para olvidar.
Marruecos confirmó que su semifinal de 2022 no fue casualidad, eliminando a Holanda y Canadá antes de perder contra Francia en cuartos. En general, África tuvo un Mundial exitoso.
Estrellas que brillaron
Mbappé superó récords de goleador mundialista con aún más torneos por delante; Messi deslumbró; Haaland y Harry Kane fueron letales; Jude Bellingham y Michael Olise destacaron como grandes creadores.
Al final, España se impuso como el conjunto más sólido, controlando con posesión, organización y presión constante. Un equipo con jugadores excelentes, pocos superestrellas, que dominó el torneo.
Una final polémica pero triunfante
El partido decisivo no fue un espectáculo visual perfecto y España debió resolverlo mucho antes del minuto 106. Aun así, fue un triunfo para La Roja y, tras 39 días intensos, un triunfo para el fútbol.




