
Monaco cae 2-3 ante PSG en la Champions: análisis táctico y estadísticas
En el Stade Louis II, Monaco y Paris Saint Germain firmaron un 2-3 vibrante y cargado de matices tácticos en la ida de los 1/16 de final de la UEFA Champions League 2025. El conjunto de Sebastien Pocognoli llegó a ponerse 2-0 arriba en apenas 18 minutos, pero el equipo de Enrique Luis remontó apoyado en su abrumador control del balón y en la irrupción decisiva de Désiré Doué. El resultado refuerza la posición europea de PSG en la tabla global, mientras complica el camino de un Monaco que ya tenía una diferencia de goles negativa y que además acabó con un hombre menos.
Primer tiempo: arranque fulgurante y reacción parisina
El partido se encendió desde el primer minuto. A los 1’, Folarin Balogun adelantó a Monaco tras una acción culminada con asistencia de Aleksandr Golovin, golpe psicológico inmediato para un PSG que aún se estaba acomodando. El plan monegasco, con un 4-2-3-1 muy vertical, volvió a funcionar a los 18’: de nuevo Balogun, esta vez asistido por Maghnes Akliouche, firmó el 2-0 y desató la sorpresa en el marcador.
La respuesta de Enrique Luis llegó pronto desde el banquillo: en el 27’, Ousmane Dembélé dejó su lugar a Désiré Doué, un cambio de extremo por extremo que buscaba frescura y desequilibrio. Apenas dos minutos después, Doué recortó distancias (29’) tras asistencia de Bradley Barcola, confirmando el acierto del técnico. Antes, Monaco ya se había cargado de tensión defensiva con amarillas a Wout Faes (21’) y Denis Zakaria (29’), ambas por falta. El dominio territorial parisino encontró premio justo antes del descanso: Achraf Hakimi empató 2-2 en el 41’, asistido por el propio Doué, que transformó el partido en su escenario.
Segundo tiempo: la roja a Golovin y el partido de Doué
El arranque del segundo tiempo cambió por completo el guion. En el 47’ se señaló una intervención del VAR por “Card upgrade” sobre Aleksandr Golovin y, un minuto más tarde, el ruso vio la roja directa por falta (48’). Monaco se quedó con diez y Sebastien Pocognoli se vio obligado a reajustar su estructura.
El primer movimiento llegó en el 58’: Akliouche salió y entró Krépin Diatta, un cambio de mediapunta por extremo que apuntaba a reforzar las bandas y el trabajo sin balón en inferioridad numérica. Sin embargo, con un jugador más y monopolizando la posesión, PSG fue empujando cada vez más atrás al bloque local.
El golpe definitivo lo dio de nuevo Désiré Doué en el 67’, firmando el 2-3 tras asistencia de Warren Zaïre-Emery. El joven atacante, que había entrado en el 27’, se convirtió en el protagonista absoluto con dos goles y una asistencia. Enrique Luis siguió gestionando recursos: en el 69’, Khvicha Kvaratskhelia dejó su sitio a Lee Kang-In, refrescando la banda izquierda con un perfil más asociativo; en el 81’, Bradley Barcola fue sustituido por Gonçalo Ramos, pasando a un delantero más puro para fijar centrales y asegurar salidas.
Pocognoli respondió con un doble cambio defensivo-ofensivo en el 70’: Vanderson fue reemplazado por Aladji Bamba y Simon Adingra dejó su lugar a Mamadou Coulibaly, buscando piernas frescas en los costados y en la segunda línea para sobrevivir al asedio. Ya en el 83’, Balogun, autor del doblete inicial, fue sustituido por Mika Biereth, intentando un último aire en punta. Pese a los ajustes, el marcador no se movió más.
Radiografía estadística: control absoluto de PSG
Los números explican la remontada. PSG controló el 80 % de la posesión frente al 20 % de Monaco, con 801 pases totales y un 92 % de acierto, por solo 198 pases y 73 % de precisión del conjunto local. El partido se jugó, casi siempre, a la velocidad y en el terreno que quiso el equipo de Enrique Luis.
En ataque, la diferencia fue todavía más clara: 30 tiros totales de PSG, con 10 a puerta, frente a solo 7 remates de Monaco, 4 de ellos entre los tres palos. El modelo de expected goals subraya esa superioridad: 2.51 xG para los parisinos por 1.19 para los monegascos. Aun así, Monaco convirtió prácticamente todo lo que generó en el primer tramo del encuentro, mientras PSG tardó en traducir su volumen en goles hasta la irrupción de Doué.
En disciplina, el contraste fue notable: 11 faltas y 2 amarillas para Monaco, además de la roja a Golovin, por solo 4 faltas y ninguna tarjeta para PSG. La inferioridad numérica condicionó el tramo final y aumentó aún más la sensación de asedio sobre el área de Philipp Köhn, obligado a realizar 7 paradas.
Clasificación e impacto en la eliminatoria
En la tabla global de la UEFA Champions League, PSG refuerza su condición de bloque fuerte: con 14 puntos y una diferencia de goles de +10 (21 a favor, 11 en contra), se mantiene en la parte alta (11.º) y consolida su estatus de candidato serio a avanzar en los cruces. Monaco, 21.º con 10 puntos y un balance de -6 (8 goles a favor, 14 en contra), ve cómo se estrecha su margen de error. Su buen rendimiento en casa —sin derrotas en cuatro partidos, pero con muchos empates— queda dañado por una derrota dolorosa que le obliga a buscar una hazaña lejos de Fontvieille para seguir soñando en Europa.




