logo

La MLS y el sueño de fichar a Mohamed Salah

La MLS se ha convertido en el refugio dorado de las grandes estrellas europeas en el tramo final de sus carreras. Primero fue el impacto de David Beckham, después el terremoto Lionel Messi. Ahora, el nombre que agita el mercado es otro gigante del fútbol reciente: Mohamed Salah.

El ex extremo del Liverpool, uno de los grandes símbolos de la Premier League en la última década, ha decidido poner punto final a su etapa en Anfield este verano, pese a tener todavía un año de contrato. Tras disputar el Mundial de 2026 con Egipto, el atacante entra en un territorio nuevo: el de elegir el que puede ser su último gran destino.

Turquía en el horizonte… pero la MLS irrumpe en la conversación

Durante semanas, los rumores apuntaron hacia Turquía como posible siguiente parada. Un clásico: gran estrella, gran salario, un entorno futbolero intenso. Sin embargo, en los últimos días el ruido ha cambiado de dirección.

Empieza a ganar fuerza una versión distinta: Salah estaría negociando con un club de la MLS, cuyo nombre aún no ha salido a la luz. No hay confirmaciones, no hay comunicados. Solo filtraciones y una sensación creciente de que la liga estadounidense vuelve a la carga por otro icono mundial.

El contexto ayuda. Inter Miami, respaldado por David Beckham, ya ha demostrado el poder de atracción del campeonato con Messi y Luis Suárez encabezando un proyecto que ha disparado audiencias, camisetas y conversación global. La idea de sumar ahora a Salah, aunque sea en otro equipo, encajaría con la estrategia de la liga: acumular figuras que trasciendan fronteras.

La reacción de la grada digital: ilusión, advertencias y sueños de mercado

Las redes sociales hicieron el resto. En cuanto se mencionó la posibilidad de ver a Salah en la MLS, la afición se lanzó a opinar. Sin matices.

“Eso sería una locura”, escribió un aficionado, reflejando la sensación de que el fichaje rompería el techo actual de la liga. Otro fue un paso más allá: “Sería increíble, ojalá vaya a un equipo de mercado pequeño para hacer crecer el deporte”. No solo fichar a la estrella, sino usarla como palanca de expansión.

También apareció el inevitable mensaje hacia el club de moda: “Salah sería un fichaje interesante, esperemos que no sea Inter Miami, ya tienen suficientes buenos atacantes; deben parar”. El dominio del equipo de Messi genera admiración… y cierto cansancio competitivo en parte de la afición neutral.

“Sería mega masivo para la MLS. Vamos”, apuntó otro usuario, resumiendo en una frase el impacto que tendría la llegada del egipcio al campeonato. El debate se abrió también en clave táctica y de encaje: “¿Es LAFC el mejor destino para él? Creo que sería un golpe de efecto para la liga si lo llevan a uno de sus mejores equipos”, planteó otro aficionado, situando al club angelino como candidato ideal.

Hubo incluso espacio para la imaginación cruzada con otras estrellas del deporte estadounidense: “Wow, Mo Salah uniéndose a LeBron en Philly”, escribió un usuario, alimentando el juego de escenarios en una ciudad obsesionada con sus franquicias.

Más allá del club concreto, el mensaje de fondo se repite: “Sería enorme para la MLS si Mohamed Salah llegara a un equipo de la MLS”. No es solo un fichaje, es un movimiento de liga.

Silencio de Salah, mensaje enigmático de su agente

En medio de la tormenta de rumores, una realidad clara: Mohamed Salah no ha hablado públicamente sobre su futuro inmediato. Ninguna entrevista, ninguna pista directa sobre el próximo paso de su carrera.

La única voz cercana al jugador que se ha pronunciado recientemente es la de su agente. El 17 de julio, publicó un mensaje tan breve como revelador: “Yo personalmente no sé dónde jugará Mohamed la próxima temporada. ¿Qué te dice eso?”. Una frase que no despeja nada, pero confirma algo: el futuro del egipcio está completamente abierto.

La MLS observa. Sueña. Se agita. Entre el eco de Messi en Miami, el hambre de nuevos mercados y el peso de un nombre como Salah, la pregunta ya no es solo si la liga puede atraer a otra superestrella. Es si está preparada para que una de las grandes figuras de la era Premier vista sus colores y cambie, otra vez, la dimensión del fútbol en Estados Unidos.