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Milan rechaza oferta de Coventry por Loftus-Cheek

El Milan ha sido tajante. Según informa Tuttosport, el club rossonero ha rechazado oficialmente una oferta de 10 millones de euros de Coventry City por Ruben Loftus-Cheek. El recién ascendido a la Premier League había señalado al centrocampista de 30 años como objetivo prioritario para reforzar con peso su plantilla de cara a la nueva temporada en la élite inglesa.

La respuesta en San Siro fue inmediata y sin matices. El Milan no quiere vender. No ahora. No a ese precio. Y, sobre todo, no a costa de debilitar el plan de su nuevo entrenador.

Amorim baja la persiana

Rúben Amorim ha sido clave en el “no” del Milan. El técnico portugués, recién aterrizado en el banquillo rossonero, cuenta con Loftus-Cheek como pieza central de su proyecto para la temporada 2026-27. No es un jugador más en la rotación: es una referencia táctica.

El mismo informe apunta que fue el propio Amorim quien bloqueó personalmente la salida del inglés. Lo hace por una razón muy concreta: su versatilidad. Loftus-Cheek encaja como pocos en el juego entre líneas que persigue el técnico luso, capaz de moverse con soltura en zonas intermedias, romper líneas y ofrecer soluciones en varios roles del centro del campo.

Para Amorim, el ex del Chelsea es “pieza importante” de un engranaje que todavía está en construcción en San Siro. Con esa visión, cualquier opción de traspaso este verano queda prácticamente enterrada.

Adiós, por ahora, al reencuentro con Lampard

La negativa del Milan frustra también una historia con cierto peso sentimental: el posible reencuentro entre Loftus-Cheek y Frank Lampard. El actual técnico de Coventry City conoce bien al mediocampista, con el que trabajó estrechamente en su etapa en Stamford Bridge. Lo quería como líder inmediato en el salto del club a la Premier League.

Lampard estaba decidido a traer de vuelta a su antiguo jugador a Inglaterra, esta vez a los Midlands. El mercado, sin embargo, le ha dado un portazo. Al menos, de momento.

Un fijo en la Serie A… con contrato que se acorta

Lejos de Inglaterra, Loftus-Cheek se prepara para afrontar su cuarta temporada consecutiva en la Serie A. Llegó al Milan en el verano de 2023 procedente del Chelsea, en un traspaso de 19 millones de euros. Desde entonces, se ha asentado como una presencia fiable y físicamente dominante en el corazón del centro del campo rossonero.

Su impacto ha sido constante: músculo, llegada, capacidad para abarcar metros y dar equilibrio. Ese perfil explica por qué el club no está dispuesto a desprenderse de él con facilidad justo cuando un nuevo entrenador quiere construir a su alrededor.

Pero hay un matiz que lo condiciona todo: el tiempo. Al inglés le queda menos de un año de contrato en vigor con el Milan. Y ahí se abre un frente delicado.

Decisión pendiente en los despachos

La firmeza deportiva del Milan contrasta con la realidad contractual. Si no hay renovación, el club corre un riesgo evidente: perder a Loftus-Cheek gratis el próximo verano.

El escenario es claro. O se abre pronto una negociación para ampliar su vínculo y proteger su valor de mercado, o cada semana que pase reforzará la posición del jugador y de cualquier club que quiera tentarle más adelante.

Por ahora, el mensaje deportivo es contundente: Loftus-Cheek no se vende. La siguiente jugada ya no está en el césped, sino en los despachos del club rossonero.