Messi causa preocupación a tres semanas del Mundial tras molestias en Miami
Lionel Messi dejó un silencio denso en el estadio de Inter Miami. Minuto 73 ante Philadelphia Union, lluvia persistente sobre Florida, marcador desbocado rumbo a un 6-4, y de pronto la mano del argentino se va directo a la parte posterior de su pierna izquierda.
Se detuvo. Miró al banquillo. Señal clara: cambio.
A tres semanas del debut de Argentina en el Mundial 2026, la imagen bastó para congelar a medio país futbolero. El capitán de la campeona del mundo, el héroe de Qatar 2022 y oro olímpico en Beijing 2008, pedía salir en su último partido de MLS antes de sumarse a la selección.
No hubo dramatismo en su caminar. Tras solicitar el cambio, Messi abandonó el campo por su propio pie, sin cojear, rumbo al túnel y al vestuario. Ni gestos de dolor exagerados ni vendajes apresurados a la vista. Pero el gesto inicial, la mano a la parte posterior de la pierna, ya había hecho su trabajo: encender todas las alarmas.
Precaución bajo la lluvia
Guillermo Hoyos, técnico de Inter Miami, se apresuró a bajar el tono del susto tras el 6-4 ante Philadelphia Union. En una noche de césped pesado y resbaladizo, el contexto ayudó a entender la decisión.
Según explicó, la salida del ocho veces ganador del Balón de Oro respondió a una medida de precaución en un campo castigado por la lluvia.
“Hasta donde sé, todavía no tenemos un informe médico”, señaló el entrenador, que insistió en la idea de fatiga. Messi, de 38 años, habría acusado el esfuerzo en una superficie complicada y, ante la duda, se optó por no arriesgarlo.
“Estaba cansado; el campo estaba pesado y, cuando hay dudas, lo normal es no correr riesgos”, remarcó Hoyos.
Sin parte médico oficial, la línea desde el club es clara: prudencia. Nada de diagnósticos apresurados ni dramatismo público. Pero la fecha del calendario no ayuda a la calma.
El reloj del Mundial ya corre
Argentina iniciará la defensa de su título mundial el 16 de junio, frente a Argelia, en un duelo del Grupo J que abrirá el camino hacia una nueva aventura global. Para Messi, no será un Mundial más: se encamina a igualar el récord con su sexta presencia en una fase final.
La selección campeona del mundo anunciará su lista para 2026 en los próximos días. El plan era sencillo: Messi disputaba su último encuentro de MLS con Inter Miami y viajaba para sumarse a la concentración albiceleste con ritmo competitivo y sin sobresaltos.
La realidad metió una cuña en ese guion perfecto. No es la primera vez.
En noviembre de 2022, una inflamación en el tendón de Aquiles durante su etapa en Paris Saint-Germain amenazó con condicionar su Mundial en Qatar. El temor duró poco: Messi jugó todos los minutos del torneo y condujo a Argentina a su tercera estrella con una actuación monumental.
Ese antecedente alimenta la esperanza de que lo ocurrido en Miami quede en una anécdota más en la larga lista de sustos previos a grandes citas. Pero el margen de error ahora es mínimo. Tres semanas. Ni un día más.
Entre el miedo y la expectativa
En Miami, el espectáculo goleador terminó opacado por una sola pregunta: ¿cómo está Messi? Sin informe médico, la única certeza es la versión del cuerpo técnico de Inter Miami y las imágenes del propio jugador caminando con normalidad al abandonar el campo.
En Argentina, el eco es inmediato. Cuerpo técnico, dirigentes y aficionados miran el calendario con otra intensidad. Cada entrenamiento contará. Cada sensación física del capitán se medirá al milímetro.
La Albiceleste, que se prepara para defender una corona ganada con fútbol y carácter en Qatar, volverá a girar en torno a la figura de su número 10. A los 38 años, Messi sigue siendo el eje emocional y futbolístico del campeón del mundo.
La lista se conocerá esta misma semana. El Mundial espera. Y, una vez más, todo gira en torno a la misma incógnita que ha marcado tantas vísperas: ¿hasta dónde podrá llevarlos, otra vez, Lionel Messi?



