Melvine Malard brilla en su debut con el Chelsea y acerca al equipo a la Champions
El debut de Melvine Malard con el Chelsea no fue una simple presentación. Fue una declaración de intenciones. La delantera francesa salió desde el banquillo y, en poco más de media hora, cambió por completo un partido que se había enredado ante una Real Sociedad valiente. Al final, 5-2 en el Cherry Red Records Stadium y la eliminatoria de la tercera ronda previa de la Champions encarrilada para las campeonas de ocho títulos de la WSL.
Un estreno que empezó cuesta arriba
El primer golpe no fue inglés. Ni mucho menos. Ainhoa Marín silenció el estadio a los siete minutos con un disparo precioso desde la frontal, ajustado a la escuadra, que dejó sin respuesta a la defensa del Chelsea. 0-1 y Sonia Bompastor viendo cómo su nuevo proyecto arrancaba con sobresalto.
El Chelsea tardó en asentarse, pero cuando lo hizo, se notó. A la media hora, la capitana Naomi Girma apareció donde deben aparecer las líderes: en el área pequeña. Córner botado por Katie McCabe, otra de las caras nuevas tras su salida del Arsenal, y cabezazo firme de Girma para el 1-1. El empate devolvió algo de calma, pero no apagó el aviso de la Real.
Balón parado, remontada… y susto
Tras el descanso, el Chelsea salió con otra velocidad. El balón parado volvió a ser un arma letal. Esta vez fue Lauren James la que puso un envío tenso desde la esquina, y la central neerlandesa Veerle Buurman atacó el espacio con decisión para firmar el 2-1 de cabeza al inicio de la segunda parte.
Parecía que el guion se inclinaba definitivamente hacia las inglesas. Pero la Real Sociedad se negó a asumir ese papel secundario. Cecilia Marcos encontró el gol del 2-2 y devolvió la incertidumbre al marcador. El Chelsea dominaba, sí, pero el resultado volvía a estar en el alambre.
Entra Malard… y cambia todo
Con el duelo abierto, Bompastor movió el banquillo. Minuto 55. Melvine Malard salta al césped. Fichada este verano desde el Manchester United por unos 850.000 libras, la francesa necesitó solo 12 minutos para justificar cada una de ellas.
Sjoeke Nüsken filtró un pase al espacio, Malard atacó el hueco, encaró a la guardameta Julia Arrula, la regateó con frialdad y empujó el balón a puerta vacía. Gol de nueve pura. 3-2 y un giro total de sensaciones.
La Real acusó el golpe. El Chelsea olió sangre. Lauren James, siempre influyente entre líneas, añadió su nombre a la lista de goleadoras para colocar el 4-2 y abrir por primera vez una brecha real en la eliminatoria. El empuje de las visitantes se desinfló.
Un cierre perfecto para una noche perfecta
Faltaba la rúbrica. Y volvió a llevar la firma de Malard. Minuto 88. Ellie Carpenter, muy profunda desde el lateral, llegó a línea de fondo y sacó un centro raso y tenso al corazón del área. La francesa atacó el primer palo y solo tuvo que empujar para el 5-2 definitivo. Doble estreno: con la camiseta del Chelsea y con un papel protagonista en Europa.
El resultado deja a las Blues muy cerca de la fase de grupos de la Champions antes del viaje a España para el partido de vuelta, el miércoles 2 de septiembre a las 18:00 (BST). La Real necesitará una noche casi perfecta para darle la vuelta a una eliminatoria que ahora pesa mucho.
Mientras tanto, el Chelsea ya mira de reojo a un calendario exigente. Tres días después de ese segundo asalto en España, arrancará su campaña en la WSL ante el Aston Villa. Esta temporada, las londinenses disputarán sus partidos de copas domésticas y de la fase de liga europea en el estadio del Wimbledon, mientras que todos sus encuentros como local en la WSL se jugarán en Stamford Bridge.
Si el debut de Malard es un presagio, el nuevo Chelsea de Bompastor no solo quiere estar en la Champions. Quiere mandar.




