Melia brilla en su debut con Irlanda ante Canadá
Con 18 años y apenas unos meses después de dejar St Patrick’s Athletic, Melia ya se mueve en territorio grande. De los campos de categoría sub-21 a la escena absoluta, el salto ha sido tan rápido como merecido. Primero llegó la llamada de Heimir Hallgrimsson a la selección, luego un debut como suplente ante Qatar. Ahora, un nuevo paso: minutos de calidad en un test serio frente a Canada, en Montreal, en plena cuenta atrás hacia el Mundial que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
Un gol en contra que encendió las alarmas
El amistoso, último ensayo de los de Hallgrimsson antes de ejercer como anfitriones del torneo, arrancó con un aviso contundente del equipo de Jesse Marsch. En el minuto 23, un córner envenenado de Stephen Eustaquio desordenó por completo a la zaga irlandesa. El balón se cerró, cayó en el área pequeña y, en medio del desconcierto, rebotó en el pecho del defensor de Everton Jake O’Brien para acabar en su propia portería. Un golpe frío, de esos que retratan la concentración de un equipo a balón parado.
Irlanda necesitó tiempo para asentarse. El viaje a Norteamérica, el contexto de preparación mundialista, el ambiente de Montreal… todo pesaba. Pero el partido no se le escapó.
Ogbene cambia el guion
La reacción llegó en la hora de juego. Chiedozie Ogbene, siempre incisivo, olió la oportunidad en la acción más tensa de la tarde. Penalti para los visitantes, responsabilidad para Troy Parrott, viejo conocido de la afición de Spurs. El delantero ejecutó, Maxime Crepeau adivinó el lado y detuvo el lanzamiento. Silencio momentáneo.
Ogbene, atento al mínimo detalle, atacó el rechace y empujó el balón a la red. 1-1 y partido nuevo. El tanto activó a Irlanda, que por fin empezó a morder arriba y a encontrar espacios en la transición.
Entra Melia: veinte minutos para mostrarse
Con el encuentro abierto, Hallgrimsson decidió mirar al banquillo. En el 70’, Melia saltó al césped para sustituir a Jaden Umeh, de Benfica, y se unió a Parrott en la punta de ataque. Viente minutos por delante, marcador igualado y un rival exigente enfrente: escenario ideal para medir carácter.
Melia no se escondió. Se ofreció entre líneas, atacó los espacios y acompañó cada contra. Canadá, sin embargo, no bajó el ritmo. Crepeau mandaba desde atrás, la defensa local trataba de contener las carreras irlandesas y el duelo entró en esa fase final en la que un detalle decide.
La ocasión del triunfo, y la mano de Crepeau
El detalle casi lleva la firma de Melia. Minuto 83. Irlanda roba y sale disparada. Ogbene conduce la contra, levanta la cabeza y filtra un pase preciso hacia el joven delantero, ya dentro del área. Control orientado, disparo raso, decisión rápida. Parecía el momento perfecto.
Crepeau, otra vez, sostuvo a Canada. El guardameta salió con todo, achicó espacios y blocó el disparo bajo, evitando un gol que habría cambiado el relato del amistoso y, quizá, la noche de Melia.
El marcador no se movió más, pero el mensaje quedó claro. En un equipo que se prepara para un Mundial en casa, un chico de 18 años se ha ganado un sitio en la conversación. La próxima vez que tenga esa misma ocasión, ¿quién se atreve a apostar en su contra?



