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Mary Earps regresa a la WSL con London City ante Manchester United

Mary Earps conoce de sobra la Women’s Super League. La ha marcado, la ha ganado y ahora quiere volver a sacudirla con un estreno que tiene algo de destino: su posible debut con London City Lionesses puede llegar nada menos que contra su antiguo club, Manchester United.

Ella misma lo siente así. “Estaba destinado”, admite. Y cuesta llevarle la contraria.

Cinco años, un título y un mural en Old Trafford

En su mejor pico competitivo, Earps pasó cinco temporadas en el United. Allí se consolidó como la portera número uno de Inglaterra, levantó una FA Cup, superó el centenar de partidos y fue nombrada en dos ocasiones guardameta del año por la FIFA. En 2024 ayudó a que el club conquistara su primer gran título. No es un paso cualquiera por un vestuario: es legado.

Su rendimiento en Manchester se proyectó también en la selección. Fue pieza clave en el triunfo de Inglaterra en la Eurocopa 2022 y en el camino hasta la final del Mundial 2023. Esa combinación de regularidad y carácter la convirtió en uno de los rostros más reconocibles e influyentes del fútbol inglés. Tanto que en 2023 se llevó el premio BBC Sports Personality of the Year.

No todo fueron aplausos. Su libro, publicado en noviembre, desató polémica y llenó titulares durante semanas. Sin embargo, cuando regresó a Old Trafford con la camiseta del Paris Saint-Germain en la pasada Women’s Champions League, la grada respondió con una ovación cálida. El mural con su imagen, pintado en los alrededores del estadio, sigue ahí. Permanecen los recuerdos. Y, como ella misma subraya, los aficionados: “Sé que los fans no cambian, siguen siendo igual de incondicionales”.

Ahora, con 33 años, se prepara para volver a pisar un campo inglés en un partido oficial con London City. El estreno de la temporada, este viernes a las 19:00 BST, la coloca de nuevo bajo los focos. Justo como le gusta.

París como respiro, Inglaterra como necesidad

Earps dejó el United con una idea clara: competir en la Champions y pelear por más títulos. Lo encontró en el PSG, donde estuvo dos años y disputó 22 encuentros de la liga francesa el último curso. Pero también halló algo que no buscaba tanto y que terminó agradeciendo: un respiro del ruido constante que rodea al fútbol femenino en Inglaterra.

“Estoy agradecida por todo el amor y el apoyo que he recibido, pero fue agradable estar lejos”, reconoce. Habla del PSG con respeto: “Es un gran club”. Y enumera lo que se lleva de esa etapa: el Parc des Princes, la comida francesa, la vida parisina, el idioma. Un paréntesis diferente para una futbolista que se define como “intensa”, sobre todo cuando pisa el césped. París fue, en buena medida, una pausa para reflexionar lejos de la “locura” inglesa.

No fue una huida, insiste, sino un reto personal: salir de la zona de confort, exprimir otra versión de sí misma. Pero cuando el contrato se acabó, el cuerpo le pidió volver. Volver a la WSL. Volver a esa electricidad que solo siente en los estadios ingleses.

“Estoy muy, muy feliz de estar en casa”, admite. Echaba de menos la cultura futbolística inglesa, esa sensación al entrar en un estadio, el ruido, la energía que rodea al fútbol femenino en el país. Sabía que lo echaría de menos cuando se fue. Por eso ahora se nota la ilusión en cada frase. “La distancia hace que el corazón ame más”, resume.

Un vestuario de estrellas y una pelea bajo palos

Su llegada a London City no es un movimiento aislado. El club se ha lanzado al mercado con ambición y ha incorporado también a una dos veces ganadora del Balón de Oro como Alexia Putellas y a la defensa internacional española Mapi León. Nombres pesados, proyecto serio.

Earps ya ha disputado los dos últimos amistosos de pretemporada, pero nada está garantizado. Lo sabe. Y lo repite. Del otro lado de la portería está Elene Lete, que firmó una gran campaña el año pasado y no piensa regalar el puesto.

“La realidad es que llevo aquí unas semanas y estoy intentando ganarme mi sitio en el equipo cada día”, explica. Reconoce el trabajo de su compañera: “Elene hizo un gran trabajo el año pasado y no será fácil entre nosotras ver quién empieza”. Para ella, esa competencia es síntoma de algo positivo: una plantilla fuerte, exigente, que obliga a no relajarse ni un entrenamiento.

Su objetivo es sencillo en la formulación, complejo en la ejecución: aportar al éxito colectivo. “Solo quiero contribuir al éxito del equipo y, ojalá, jugar muchos partidos y formar parte de su historia, aunque sea de una pequeña manera”.

Sin Inglaterra, pero lejos de la retirada

En 2025 anunció su retirada del fútbol internacional. El capítulo con la selección está cerrado. El de clubes, ni mucho menos. Ha firmado por dos años con London City y habla de margen de mejora, no de despedidas.

“Quiero seguir jugando al máximo nivel, ganando al máximo nivel durante el mayor tiempo posible y formar parte de algo especial”, afirma. Y ahí aparece su fe en el proyecto: está convencida de que London City puede hacer “grandes cosas durante mucho tiempo”. El discurso interno del club le encaja: quieren ser “los mejores de su clase y líderes mundiales”.

Ese listón coincide con el suyo. Earps sigue obsesionada con exprimir cada día la mejor versión de sí misma, como jugadora y como persona. Lo ve así: London City es el lugar ideal para “exprimir al máximo” el potencial que le queda. El día que sienta que ya no puede aprender más, dejará de jugar. Todavía no ha llegado ese momento. Ni cerca.

“Todavía siento que tengo mucho que dar y ojalá haya días fantásticos a la vuelta de la esquina”, lanza. El primer examen serio, con todo el simbolismo posible, ya asoma: el regreso a la WSL, la camiseta de London City, el United enfrente y un mural suyo observando desde fuera de Old Trafford.

¿Puede haber mejor escenario para empezar un nuevo capítulo?