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Manuel Neuer se baja de la final de copa pero apunta al Mundial

Manuel Neuer no se juega el todo por el todo. El veterano guardameta, de 40 años, ha decidido no forzar en la final de la DFB Cup pese a que su recuperación avanza bien, según informó Sky. Hay un riesgo pequeño, pero real. Y con un Mundial a la vista, el capitán elige la cabeza antes que el corazón.

El escenario es claro: en la Copa se queda fuera, en el Mundial quiere volver a ser el portero número 1 de Alemania.

Urbig, ante el partido de su vida

La ausencia de Neuer abre de nuevo la puerta a Jonas Urbig. El portero de 22 años repetirá como titular en la final y alcanzará su vigésima aparición de la temporada. Para él, no es solo un número más: es, probablemente, el encuentro más grande de su carrera hasta ahora.

En la convocatoria de Vincent Kompany también entran los guardametas Sven Ulreich y Jannis Bärtl, pero el elegido para ocupar el arco será Urbig. La responsabilidad es enorme. El escaparate, todavía mayor.

Un año de sobresaltos físicos

La decisión de no arriesgar no llega de la nada. Neuer ya había sido baja en diciembre, febrero y marzo por desgarros de fibras musculares. El pasado sábado, en la goleada 5–1 ante 1. FC Köln en la última jornada de la Bundesliga, saltaron de nuevo las alarmas: tuvo que ser sustituido de forma preventiva por problemas en el gemelo.

Un día antes de ese partido, el portero había firmado la ampliación de su contrato hasta 2027. Un mensaje claro de confianza y continuidad. Pero el cuerpo marcó límites inmediatos.

Pese a ese contratiempo, el jueves el seleccionador Julian Nagelsmann lo incluyó en la lista para el Mundial en Norteamérica. La DFB arrancará la preparación el miércoles en Herzogenaurach, y ahí sí estará Neuer, dentro del plan y sin urgencias de partido oficial a la vuelta de la esquina.

“El Mundial no corre peligro”

Max Eberl, director deportivo, fue tajante al hablar con Bild: el gran torneo no está en duda, la final de copa sí.

«El Mundial no está en peligro, pero no puede jugar mañana», explicó. «Es simplemente demasiado pronto después de la lesión del sábado. No tiene sentido arriesgar un daño mayor alineándolo en la final de copa. Tomamos esta decisión juntos, aunque fue duro para Manu perderse la final».

La frase resume el dilema: un título inmediato frente a un objetivo mucho más grande. Neuer, Eberl y el cuerpo técnico han elegido el largo plazo.

La final de la DFB Cup se jugará sin el guardián de siempre bajo palos. En su lugar, un joven portero se asoma al foco. Y al fondo, ya se dibuja el siguiente gran escenario: un Mundial en el que Alemania espera ver de nuevo a Manuel Neuer como dueño indiscutible de su portería.