Mancini regresa al mando de Italia con Ranieri como director técnico
Roberto Mancini regresa al banquillo de la selección italiana. El técnico que llevó a la Azzurra a lo más alto de Europa vuelve a tomar el control del combinado nacional, esta vez acompañado por Claudio Ranieri, que asume el cargo de director técnico.
El movimiento devuelve a Mancini al primer plano internacional tras su paso por Al-Sadd, donde conquistó la Stars League la pasada temporada. El título en Qatar confirmó que su libreta sigue vigente, y ahora la federación italiana vuelve a apostar por él para enderezar el rumbo del proyecto.
Ranieri, hombre de experiencia infinita y reputación intachable, se situará un peldaño por encima en la estructura, marcando líneas maestras y dando soporte estratégico. Un tándem de veteranos, dos perfiles muy distintos, pero con un punto en común: conocen la presión, han sobrevivido a ella y han ganado bajo el foco más intenso.
Este giro llega tras un episodio que ha sacudido los despachos. El intento de contratar a Andrea Pirlo fue bloqueado, un frenazo que desencadenó la dimisión de Paolo Maldini y Leonardo de sus respectivos cargos. Dos salidas de peso que evidencian las tensiones internas y la batalla por el control del futuro deportivo de Italia.
En ese vacío de poder, la federación se ha agarrado a lo conocido. Mancini aporta continuidad emocional y memoria reciente de éxito; Ranieri, calma, estructura y una visión amplia del juego y de la gestión de grupos. No es una apuesta rupturista. Es una maniobra de reconstrucción rápida.
Ahora la pregunta es otra: ¿bastará este regreso al pasado para relanzar a la Azzurra hacia el nivel que su historia exige? El balón, de nuevo, está en los pies de Mancini. Y esta vez no habrá demasiado margen para equivocarse.




