Manchester United se une a la puja por Barcola ante la oferta del PSG
La batalla por Bradley Barcola se ha convertido en uno de los culebrones del verano. Liverpool lo quiere como heredero de Mohamed Salah. Paris Saint-Germain está dispuesto a abrir la puerta… pero solo a un precio de superestrella. Y en mitad de ese pulso, Manchester United ha sido invitado a la mesa grande.
Liverpool busca el relevo de Salah… y mira a París
La salida de Salah tras nueve años en Anfield ha dejado un vacío deportivo y simbólico. Andoni Iraola ha pedido un extremo de primer nivel y en la lista de prioridades de Liverpool, el nombre de Bradley Barcola se ha colocado en lo más alto.
El francés, sin embargo, vive un momento incómodo en el campeón de Europa. Ha perdido peso en la rotación y se ha visto adelantado por Ousmane Dembélé, Khvicha Kvaratskhelia y Désiré Doué. Según las informaciones, ya ha trasladado a Luis Enrique su preocupación por la falta de minutos. Quiere jugar. Y lo quiere hacer ya.
El contexto en el vestuario de PSG tampoco le ayuda. Maghnes Akliouche está listo para firmar y siguen las conversaciones por Yan Diomande, antiguo objetivo prioritario de Liverpool. El mensaje para Barcola es claro: su espacio se estrecha. De ahí su deseo de un nuevo comienzo este verano.
PSG abre la subasta… y llama al United
Desde Francia se ha filtrado un movimiento tan agresivo como revelador. En lugar de sentarse a negociar directamente con Liverpool, los dirigentes de PSG habrían comunicado a varios grandes de Europa que Barcola está disponible, buscando provocar una auténtica subasta.
RMC Sport apunta que Manchester United ha recibido una invitación explícita para presentar oferta, igual que Arsenal, Liverpool, Manchester City, Bayern München y Barcelona. Un escaparate de élite para un jugador de 23 años que aún no es titular indiscutible en París.
El punto de partida que se maneja en Francia habla de un precio inicial de 70 millones de euros. Pero ahí empieza el choque de versiones.
La realidad del precio: PSG pide 150 millones
Fuentes consultadas por TEAMtalk dibujan un escenario muy distinto. En el club parisino siguen valorando a Barcola como un activo estratégico. Luis Enrique y el asesor Luis Campos lo tienen en alta estima y no piensan regalarlo, menos aún tras ver cómo se han disparado los precios en la Premier League este verano.
La cifra que trasladan internamente es contundente: 150 millones de euros como condición para plantearse seriamente una venta. Una cantidad que lo situaría en el escalón de los fichajes más caros del mercado actual.
De puertas para fuera, PSG mantiene el discurso oficial: Barcola no está en venta. Pero por detrás, el tablero se mueve.
Barcola presiona, el contrato aprieta y las cuentas mandan
Los representantes del extremo llevan semanas sondeando el mercado y hablando con varios gigantes europeos. Según el periodista Graeme Bailey, la posibilidad de una salida crece a medida que se alarga el pulso por su renovación. El contrato de Barcola expira en menos de dos años y, si no firma, el club sabe que el margen de maniobra se reducirá muy pronto.
Intermediarios implicados en la operación ya han puesto sobre la mesa las exigencias económicas a los clubes interesados. Y hay otro factor clave: PSG necesita aligerar masa salarial y ventas para cuadrar las normas financieras. En ese contexto, un jugador que reclama protagonismo y se ve fuera del once pasa a ser un candidato natural a salir.
Barcola, por su parte, ha dejado claro que quiere minutos de primer nivel y continuidad. No le basta con ser un recurso de lujo en un banquillo plagado de estrellas.
El papel del United: todo pasa por Rashford
La gran incógnita ahora es si Manchester United puede irrumpir con fuerza real en esta operación. Desde el entorno del club se insiste en que cualquier movimiento por un extremo zurdo dependería de una condición muy concreta: la salida de Marcus Rashford.
El internacional inglés veía con buenos ojos la posibilidad de un futuro en Barcelona, pero ese escenario se ha desvanecido. Sin comprador claro, en Old Trafford ya preparan su reintegración plena en la plantilla. Con Rashford dentro, el margen para una inversión descomunal en Barcola se reduce drásticamente.
United, de momento, observa. Sabe que ha sido invitado a la puja, pero también que la prioridad económica pasa por resolver salidas antes de lanzarse a otra operación de tres cifras.
Liverpool, tranquilo… y con la ventaja del deseo del jugador
En Anfield, el tono es distinto. Dentro del club hay calma. Barcola lleva tiempo en el radar de la dirección deportiva y la admiración es mutua: el francés ve con muy buenos ojos un traspaso a Liverpool. Las condiciones personales no se consideran un obstáculo serio si los clubes logran acercar posturas.
Desde dentro se transmite confianza en que llegarán más refuerzos antes del cierre del mercado. Incluso se ha informado de que Liverpool ya habría presentado una oferta formal por Barcola.
La operación, eso sí, choca con el muro del precio. Entre los 70 millones de referencia que se manejan en Francia y los 150 millones que exigen las fuentes cercanas a PSG hay un abismo. En ese espacio se decidirá si Barcola se convierte en el nuevo estandarte de la banda en Anfield o si el mercado empuja su carrera hacia otro destino.
Por ahora, el extremo espera. Liverpool insiste. PSG tensa la cuerda. Y Manchester United, invitado de lujo a la subasta, solo podrá levantar la mano si antes encuentra la forma de abrirle la puerta a Marcus Rashford.




