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Manchester United arrasa a Rosenborg en Noruega

El viaje de pretemporada a Noruega dejó algo más que rodaje para el Manchester United. Dejó una goleada, varias actuaciones para subrayar en rojo y la sensación de que Michael Carrick empieza a encontrar respuestas en un verano marcado por ausencias ilustres.

Sin muchas de sus estrellas mundialistas, aún de vacaciones tras el 2026, el United arrasó 0-5 a Rosenborg en el Lerkendal Stadion. Un resultado contundente, construido con paciencia en la primera parte y desatado tras el descanso, que contrasta con el tropiezo inicial frente a Wrexham (1-0) en el primer amistoso del verano.

Un once mezclado y un mensaje claro

Carrick apostó por un equipo híbrido: titulares habituales, fichajes recientes y una buena dosis de juventud. No era una prueba menor. Rosenborg está en plena temporada doméstica, con ritmo competitivo alto y piernas acostumbradas al esfuerzo semanal. El United, en cambio, aún se despereza.

Aun así, el control del partido tuvo pronto un solo dueño. El balón circuló con criterio, Andrey Santos volvió a mostrarse muy cómodo entre líneas en el primer tiempo y, cada vez que el United aceleraba, el conjunto noruego sufría.

El premio llegó con un apellido que empieza a sonar cada vez más fuerte en la cantera: Lacey.

Shea Lacey abre el camino

Shea Lacey rompió el partido con la frialdad de un veterano. Joshua Zirkzee filtró un pase al espacio con la precisión que se le exige a un ‘9’ moderno, y el joven atacante definió con un disparo preciso, ajustado, imposible para el guardameta local.

No fue un gol cualquiera. Fue la confirmación de que los chavales no habían viajado a Noruega solo para completar convocatoria. Lacey atacó los espacios, pidió la pelota y se ofreció constantemente. El tanto puso el 0-1 y, sobre todo, marcó el tono del encuentro: el United no pensaba especular.

Rosenborg intentó reaccionar, pero se encontró con un equipo inglés serio, bien plantado y con la línea defensiva adelantada, dispuesto a recuperar rápido y volver a golpear.

Zirkzee firma la obra de arte

Si el primer gol había sido una declaración de intenciones, el segundo fue un golpe de calidad. Nada más arrancar la segunda parte, Zirkzee se inventó la acción del partido.

Control en espacio reducido, calma en el área rival, un par de defensores en el suelo, el portero también vencido… y el remate final, casi a placer, tras una maniobra de puro talento. Un gol de delantero grande, de esos que levantan a un banquillo entero.

Con el 0-2, el partido se abrió definitivamente. Rosenborg, obligado a adelantar líneas, dejó huecos. El United los olió y no tuvo piedad.

La cantera se suelta: Devaney, Amass y Williams cierran la goleada

La presión terminó por derrumbar al conjunto noruego. Jacob Devaney apareció en el área para empujar el tercero desde muy cerca, culminando una jugada que mostró algo clave en esta fase de la pretemporada: los automatismos empiezan a aparecer, incluso entre los más jóvenes.

Harry Amass, que ya había dejado muy buenas sensaciones tras salir desde el banquillo, se encargó del cuarto. Su actuación fue mucho más que un gol: personalidad para pedir la pelota, valentía para romper por fuera y criterio en cada decisión. El tanto sirvió como broche a una entrada al partido de mucho nivel.

Ethan Williams se sumó a la fiesta con el quinto, cerrando una tarde redonda para la academia del club. Tres canteranos en el marcador, un fichaje como Andrey Santos mandando en el primer tiempo y un delantero como Zirkzee combinando gol y asistencia. Difícil pedir más en un amistoso de julio.

Señales para Carrick antes de medirse al Atlético

Más allá del 0-5, lo que se lleva Carrick de Noruega es una colección de certezas. La primera, que los jóvenes están preparados para competir contra un rival en plena forma física. La segunda, que piezas nuevas como Andrey Santos se integran rápido en la idea de juego. La tercera, que el equipo sabe reaccionar tras un golpe como el sufrido ante Wrexham.

El siguiente examen llegará pronto y será más exigente: Atlético de Madrid, el sábado 1 de agosto, en el Strawberry Arena de Solna, Suecia. Un rival de colmillo afilado, perfecto para medir cuánto de esta exhibición en Trondheim puede trasladarse a un contexto de máxima tensión.

Si la respuesta se parece a lo visto ante Rosenborg, la pretemporada del United puede empezar a cambiar de tono. Y, quizá, también las jerarquías dentro de la plantilla.