Manchester United busca fichar a Baleba para reforzar el mediocampo
El Manchester United tiene la luz verde de un futbolista para cerrar un fichaje clave, pero el club aún no ha movido ficha en este mercado. Mientras tanto, el verano avanza, la pretemporada ruge y el equipo ya suma dos amistosos, incluido el 5-0 del viernes ante Rosenborg que ha encendido el optimismo en torno al proyecto de Michael Carrick.
El técnico, sin hacer ruido, ya ha dejado su huella en los despachos: han llegado Youri Tielemans y Andrey Santos para reforzar un centro del campo en plena reconstrucción tras la salida de Casemiro. Falta, como mínimo, otro centrocampista, un lateral izquierdo y probablemente un delantero, condicionado este último a alguna salida. Pero en Old Trafford nadie duda de cuál es la pieza más urgente: un mediocentro de élite que sostenga todo el sistema.
Baleba, el sueño que no se apaga
Ese nombre ya estuvo en la mesa. Carlos Baleba, ancla del Brighton, fue objetivo prioritario del United en el pasado mercado de enero. El interés no se evaporó con el cierre de la ventana y ha vuelto a escena este verano, aunque el club todavía no ha presentado oferta formal.
El jugador, en cambio, nunca ha dejado de mirar hacia Manchester.
Según explicó Fabrizio Romano en su canal de YouTube, hace un año Baleba “empujó como loco” para fichar por el United y llegó a un acuerdo en términos personales con el club. Tenía claro su sueño: vestir de rojo en Old Trafford. El movimiento se frenó en seco porque el Brighton se negó a vender. Ni el dinero ni la insistencia cambiaron la postura del club del sur de Inglaterra.
En aquel momento, Baleba figuraba en lo más alto de la lista junto a otro objetivo asociado al proyecto con Rúben Amorim. El plan se deshizo cuando el técnico portugués y el United rompieron su sintonía el pasado enero. Desde entonces, la pista Baleba se enfrió.
Ahora su nombre vuelve a girar alrededor de Carrington. No por una ofensiva del United, sino por la insistencia del entorno del jugador. De acuerdo con Romano, las personas cercanas a Baleba han retomado los contactos para tantear si el club está dispuesto a reabrir el dossier tras el fracaso de la operación Ederson y otros movimientos frustrados en el mercado. La pregunta es directa: ¿hay margen para volver a negociar?
La respuesta, de momento, no ha llegado. Lo que sí está claro es que el Brighton no lo regalará. Su precio, este verano, se sitúa por encima de los 70 millones de libras. Una cifra que obliga a pensar, pero que también refleja el valor que el mercado le reconoce a un mediocentro de solo 22 años.
Un “monstruo” para el pivote
En Inglaterra ya se habla de Baleba como un “monstruo” de mediocentro. Físico dominante, lectura táctica en crecimiento y una personalidad que no se arruga en la Premier League. Con apenas 22 años, ya se ha probado sobradamente competente en el campeonato más exigente del mundo.
El excentrocampista Charlie Adam se declaró “gran admirador” del camerunés cuando analizó el rendimiento del Brighton la pasada temporada. Destacó tanto a Baleba como a Yasin Ayari y recordó un partido que en Old Trafford dejó huella: la victoria del Brighton ante el United, con ambos firmando una actuación sobresaliente. Adam se preguntaba entonces si serían los siguientes productos de la inagotable cadena de talento del club de la costa sur en dar el salto.
Roberto De Zerbi, ahora en el banquillo del Tottenham pero responsable directo del crecimiento de Baleba en el Brighton, tampoco escatimó elogios: aseguró que cree en él y que puede convertirse “en uno de los mejores jugadores de la Premier League en el futuro”.
No son palabras menores. Son señales. Y en un verano en el que el United ha perdido a Casemiro y necesita un nuevo eje para su estructura, el perfil de Baleba encaja casi al milímetro con lo que exige el fútbol moderno: potencia, recorrido, agresividad en la presión y capacidad para sostener metros de campo a la espalda.
El rompecabezas de Carrick
Tielemans ofrece pase y experiencia. Andrey Santos aporta frescura y proyección. Falta, sin embargo, esa figura que combine músculo y jerarquía, alguien que pueda imponerse tanto en duelos como en la salida de balón. Eso es, precisamente, lo que ha llevado al club a explorar opciones de alto coste.
Baleba cumple con el perfil, tiene el visto bueno del vestuario técnico y, sobre todo, mantiene intacto su deseo de vestir la camiseta del United. El camino, sin embargo, no es sencillo: la inversión sería enorme y el club también debe atender otras necesidades de plantilla.
El tablero está dispuesto. El jugador espera. El Brighton aguarda una oferta a la altura. En Old Trafford, la decisión ya no pasa por si Baleba quiere venir, sino por algo mucho más simple y, a la vez, decisivo: ¿está el Manchester United dispuesto a pagar el precio de un mediocentro que puede marcar una década?



