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Manchester City rechaza oferta del Barça por Rodri

El primer disparo del Barcelona por Rodri ha salido desviado. Manchester City ha rechazado una oferta inicial de alrededor de 40 millones de libras por el capitán de la selección española, una propuesta considerada muy por debajo del valor real de su mediocentro total.

El mensaje desde el Etihad es claro: por menos de 60 millones de libras, Rodri no se mueve. Y ni siquiera a ese precio están deseando vender.

El jugador, de 30 años, entra en el último año de su contrato, un detalle que el Barça ha intentado aprovechar para rebajar la operación. De momento, sin éxito. Las conversaciones se han detenido y el escenario queda congelado a la espera de que el club azulgrana decida si vuelve a la carga con una cifra más alta.

En Barcelona siguen viendo en Rodri la pieza ideal para ordenar el centro del campo. En España, las fuentes consultadas coinciden en que el futbolista preferiría vestir de azulgrana antes que aceptar un futuro en el Real Madrid. El interés es firme, la negociación no.

En Manchester, la postura es casi sentimental. El City no quiere desprenderse del cerebro que ha articulado el modelo de Pep Guardiola durante los últimos años. La prioridad del club inglés pasa por ofrecerle un nuevo contrato y blindar al hombre que ha sostenido el ritmo y la estructura del equipo en la Premier League y con España, campeona del mundo.

Hay, sin embargo, una línea roja: si Rodri pide salir, no le cerrarán la puerta. El respeto al deseo del jugador forma parte del discurso interno del club. Hasta que eso ocurra, si es que ocurre, el City se aferra a él.

El sueño de Maresca: Enzo Fernández

Mientras tanto, en los despachos del campeón inglés se dibujan posibles planes de contingencia. Si Rodri acaba marchándose, el vacío sería mayúsculo. Y ahí aparece un nombre que seduce a Enzo Maresca: Enzo Fernández.

Según información procedente de Italia, el técnico del City considera al centrocampista del Chelsea su fichaje soñado. No es un nombre nuevo en el mercado, pero sí un objetivo que hasta hace poco no entraba en la hoja de ruta del club de Manchester.

A comienzos de verano, la línea oficial era otra: Manchester City no contemplaba la llegada de Enzo Fernández porque la prioridad absoluta era retener a Rodri. La situación, sin embargo, se ha movido. Si el español acaba en el Barça, en el Etihad podrían lanzarse a por dos centrocampistas, y ahí el argentino se coloca en primera fila.

El contexto contractual no facilita nada. Enzo Fernández tiene vínculo con el Chelsea hasta 2032 y el club londinense lo tasa en 120 millones de libras. Una cifra de élite, acorde con la apuesta económica que hicieron por él y con su condición de subcampeón del mundo con Argentina, que regresará a los entrenamientos con los ‘Blues’ la próxima semana.

Su futuro en Stamford Bridge, no obstante, no está del todo despejado. El jugador ya vivió un episodio delicado en abril, cuando se quedó fuera de dos convocatorias tras admitir públicamente que le gustaría vivir en Madrid. Aquel comentario encendió alarmas, obligó a una disculpa posterior del propio futbolista y de su agente, y desembocó en una búsqueda de mejora de contrato.

Real Madrid reaccionó el mes pasado con un comunicado negando cualquier interés en ficharlo. Entre tanto, el recuerdo de la buena sintonía entre Enzo Fernández y Enzo Maresca durante la etapa del técnico italiano en el Chelsea alimenta la especulación sobre un posible reencuentro en Manchester.

El valor de Rodri, bajo la lupa

Mientras el mercado se agita, las voces autorizadas del fútbol inglés no entienden que se hable de una salida de Rodri por 40 o 50 millones de libras. Jamie Carragher, analista de Sky Sports, lo expresó sin rodeos: a ese precio, para el City casi compensa dejarle cumplir su último año de contrato y perderlo gratis.

La lógica es contundente. El club pagó 60 millones de libras por él. Recuperar ahora una cantidad inferior, con el mercado inflacionado y sin un sustituto de garantías evidente, tendría poco sentido deportivo. Carragher lo sitúa sin dudar entre los mejores mediocentros del mundo, si no el mejor, y recuerda su influencia tanto en la Premier League como en el último Mundial con España.

Su segunda mitad de la pasada temporada, junto a Bernardo Silva, fue clave para impulsar al City en la pelea por el título. La idea de prescindir de él, en un campeonato tan exigente, se antoja casi suicida. Con o sin recambio, su ausencia dejaría un agujero difícil de tapar.

Laura Hunter, también en Sky Sports, va en la misma línea: la pérdida sería “masiva”. Bajo el mando de Guardiola, el plan de juego del City se ha construido alrededor de Rodri. Es el hombre que marca el ritmo, que recibe bajo presión, que ordena la salida y que condiciona el partido a su antojo. Lo ha hecho en Inglaterra y lo ha repetido este verano con una selección española triunfante.

Cuando Rodri no ha estado, el City lo ha pagado. Las temporadas en las que las lesiones le han castigado han coincidido con intentos fallidos de retener la corona de la Premier League. No es casualidad. Es dependencia.

Anderson, el heredero parcial

En este tablero aparece otro nombre: Elliot Anderson. No es Rodri, ni pretende serlo, pero en Manchester lo ven como una especie de heredero funcional, un centrocampista capaz de crecer a su sombra.

El internacional inglés, de 23 años, ofrece un perfil de ida y vuelta, con cifras que empiezan a acercarle, al menos estadísticamente, a los grandes mediocentros del campeonato. La idea en el City es que aprenda de Rodri, que comparta espacio con él y que, con el tiempo, pueda cubrir parte del vacío que dejarán figuras como Bernardo Silva, ya en el Real Madrid.

Nadie en el club se engaña: el español no tiene reemplazo directo. No hay un clon en el mercado ni en la plantilla. Lo máximo a lo que puede aspirar el City es a reconstruir el centro del campo a través de varias piezas, combinando la madurez de Rodri, si continúa, con la proyección de Anderson y, quizá, con la llegada de un futbolista del calibre de Enzo Fernández.

La pelota está ahora en el tejado del Barcelona. ¿Subirá la apuesta por el mediocentro que sostiene al campeón de Inglaterra, o asumirá que, por mucho interés que haya, hay jugadores que simplemente no están en venta?