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Manchester City acelera por Bouaddi: acuerdo cerrado

La operación que puede marcar el verano de Manchester City ya tiene un punto de no retorno: Ayyoub Bouaddi ha alcanzado un acuerdo total sobre sus condiciones personales para mudarse al Etihad Stadium. Falta el último clic, el más caro: que City y Lille terminen de cuadrar cifras y estructura de pagos.

Tiene 18 años. Y ya es prioridad absoluta.

Un acuerdo personal que lo cambia todo

La información, adelantada por el especialista en mercado Fabrizio Romano, dibuja un escenario claro: Bouaddi quiere vestir de celeste ya. No en 2027, no como un proyecto a largo plazo, sino como un fichaje inmediato para el campeón inglés.

Romano lo explicó en su canal habitual: el entorno del futbolista y Manchester City han sellado el pacto en el plano contractual, y el siguiente paso es cerrar definitivamente el trato con Lille. Las conversaciones entre clubes ya estaban avanzadas. Ahora, con el “sí” del jugador, la presión sube un nivel.

City tiene prisa. La Premier League arranca en menos de dos semanas y Enzo Maresca necesita encajar las piezas de un centro del campo en plena reconstrucción.

Un meteoro en Lille y con Marruecos

La irrupción de Bouaddi en el último año ha sido fulgurante. En la temporada 2025-26 se adueñó del centro del campo de Lille: 35 titularidades y cinco apariciones como suplente entre Ligue 1 y Europa League. No son solo números. Es la forma.

Manda desde la base de la jugada, pide la pelota bajo presión, marca el ritmo. Su físico, ya hecho para el fútbol de élite pese a la edad, y su lectura del juego han provocado comparaciones con algunos de los grandes mediocentros de la última década. No necesita adornos para imponerse: se ofrece, recupera, limpia la salida, acelera cuando ve la grieta.

El escaparate internacional ha terminado de disparar su cotización. A los 18 años ya suma cinco titularidades con Marruecos en un Mundial. Cinco noches de máxima exigencia que han convencido a los grandes de Europa de que no se trata solo de una promesa, sino de un jugador listo para competir ahora.

Una apuesta de 200 millones

El movimiento por Bouaddi encaja en un verano de gasto fuerte en el Etihad. La llegada de Elliott Anderson desde Nottingham Forest por 116 millones de libras ya había elevado el listón económico de la ventana. Con el mediocentro marroquí, la inversión total puede rozar los 200 millones de libras.

Lille, consciente de tener entre manos a uno de los activos más cotizados del mercado, arrancó las negociaciones con una postura firme: cerca de 100 millones de euros, unos 86 millones de libras. Una cifra de estrella consagrada. City no se movió a cualquier precio y, según los informes, ha logrado rebajar esa pretensión inicial.

Ahora se trabaja sobre un paquete total estimado entre 70 y 80 millones de euros, con la clásica mezcla de fijo y variables. No será barato, pero encaja mejor en la hoja de ruta del club inglés.

El vacío de Rodri y el plan de Maresca

El contexto lo explica casi todo. City entra en una fase de transición delicada en la zona más sensible del campo. La salida de Rodri rumbo a Barcelona, que se espera se oficialice esta misma semana, deja un hueco que va mucho más allá del nombre del sustituto. Se marcha el metrónomo, el ancla, la referencia táctica de los últimos años.

Maresca, recién llegado al banquillo, se enfrenta al reto más complejo desde que aterrizó en Manchester: rediseñar el corazón del equipo sin el jugador que lo ordenaba todo. Y ha puesto una marca clara sobre Bouaddi. Lo quiere como pieza clave de su nuevo City, no como simple relevo de rotación.

El plan deportivo es evidente: un mediocentro capaz de asumir responsabilidades desde el primer día, con piernas para sostener la presión alta y criterio para iniciar ataques desde muy atrás. Justo el perfil que ha mostrado el marroquí en Lille y con su selección.

El último tramo de la negociación

Con el sí del jugador ya asegurado, el pulso se traslada por completo a las oficinas. City y Lille discuten ahora la letra pequeña: plazos de pago, bonus por objetivos, posibles cláusulas futuras. Es el tipo de negociación donde cada detalle puede desbloquear —o frenar— un traspaso de este calibre.

Hay, eso sí, un factor que empuja a todos en la misma dirección: la voluntad del propio Bouaddi. Su preferencia es clara, incorporarse a Manchester City de inmediato y no esperar hasta 2027, una opción que estuvo sobre la mesa en fases anteriores de las conversaciones.

Esa determinación, unida al calendario —la temporada se acerca a toda velocidad—, alimenta el optimismo en los tres frentes. En el Etihad, donde ven a Bouaddi como el nuevo eje de una era sin Rodri. En Lille, que se prepara para perder a su joya pero con la sensación de haber maximizado su valor. Y en el entorno del jugador, que se asoma a la oportunidad de su vida.

La cuestión ya no es si City irá a por él. La pregunta es otra: ¿cuánto tardará en vestirse de celeste el mediocentro que debe sostener el próximo proyecto de Maresca?