Loris Karius: Del abismo de Kiev al regreso con Alemania
Loris Karius habla con una calma que contrasta con el ruido que siempre le ha rodeado. Tiene 33 años, es portero titular de Schalke en la Bundesliga y, de pronto, vuelve a aparecer una palabra que parecía desterrada de su carrera: selección.
No lo dice a gritos. Pero lo deja claro.
«Ahora juego en la Bundesliga con Schalke, las condiciones no son malas. Si rindo al máximo, quizá pueda convertirme en candidato», explicó en declaraciones a WAZ. Y añadió algo que en Gelsenkirchen suena a promesa: dará «todo por Schalke» y luego verá qué trae el futuro.
Klopp, el viejo conocido que vuelve a mandar
La puerta que se entreabre tiene un nombre muy concreto: Jürgen Klopp. El nuevo seleccionador de Alemania conoce a Karius mejor que nadie en el fútbol de élite. Lo fichó para Liverpool desde Mainz 05 en 2016 y, durante un tramo intenso y exigente, le entregó los guantes de portero titular en Anfield.
Aquella apuesta terminó de la forma más cruel posible: la final de la Champions League 2018, el 3-1 contra Real Madrid en Kiev. Karius jugó conmocionado, cometió dos errores graves en los goles encajados y quedó marcado de por vida ante los ojos del mundo.
El propio guardameta ha desnudado ahora lo que vino después. «Hasta ese momento, mi carrera solo iba hacia arriba, de forma pronunciada, y de repente me estrellé de manera espectacular, hasta el fondo del todo», confesó. Se sintió incomprendido, sin ganas de entrenar, sin ganas de jugar. Con apenas 25 años llegó a plantearse dejarlo.
No volvió a disputar ni un minuto oficial con Liverpool tras aquella noche. Encadenó cesiones a Besiktas (2018-2020) y Union Berlin (2020/21). En 2022, el club inglés decidió no renovarle y la historia en Anfield se cerró sin redención.
La reconstrucción en Schalke
Tras dos años en Newcastle United y medio año sin equipo, el relato podía haberse apagado ahí. No lo hizo. A comienzos de 2025, Karius firmó por Schalke y, en un entorno exigente pero más protector, empezó a recomponerse.
La temporada pasada fue pieza clave en el ascenso del S04. Paradas decisivas, liderazgo silencioso y una sensación: el antiguo internacional juvenil alemán volvía a parecerse al portero que despegó en Mainz.
Ahora, con Schalke de regreso en la élite, Karius no se esconde. Quiere ayudar a que los Königsblauen se consoliden en la Bundesliga y se siente tan identificado con el club que no descarta que sea su último destino. «Puedo imaginarme bien terminar mi carrera aquí. En este momento no pienso en otra cosa», subrayó. Son palabras de alguien que, tras tocar fondo, ha encontrado un lugar al que llamar hogar.
Un nuevo ciclo en la Mannschaft
En paralelo, Alemania arranca una nueva era. En su presentación como seleccionador, Klopp lanzó un mensaje que muchos han escuchado con atención: los de siempre y los olvidados.
«Tengo una cantidad increíble de ideas. Todo el que sea elegible para la selección debe esforzarse. Es un nuevo comienzo. Habrá jugadores que tendrán una oportunidad y ni siquiera se lo esperan todavía», advirtió. Según su propio recuento, tiene 57 jugadores de campo bajo observación para su primera lista. La competencia será feroz. La puerta, amplia.
En la portería, el tablero se ha sacudido. Manuel Neuer, que había regresado expresamente para el Mundial 2026 —terminado de forma amarga con la eliminación en octavos ante Paraguay—, ha vuelto a retirarse del equipo nacional. El puesto de número uno queda completamente abierto.
Antes del retorno de Neuer, Oliver Baumann (TSG Hoffenheim) se había adueñado del arco alemán. Alexander Nübel, ahora en Besiktas, y Jonas Urbig, de Bayern Munich, también se ven con opciones reales de dar el salto definitivo.
Y aparece otro nombre pesado: Marc-André ter Stegen. El portero de Barcelona, con una cesión a Ajax en el horizonte, no pudo consolidarse como heredero de Neuer tras la Eurocopa 2024, lastrado por una cadena de lesiones. Es lógico pensar que quiera reactivar su candidatura.
En medio de ese paisaje, Karius no parte como favorito. Pero tampoco como un simple figurante. Si mantiene un nivel alto y sostenido con Schalke en la máxima categoría, su nombre entrará inevitablemente en la conversación de Klopp.
Septiembre, primera ventana
La primera oportunidad real para que Karius vuelva al radar de la absoluta tiene fecha: finales de septiembre. Alemania debutará en la Nations League a domicilio ante Países Bajos en el primer partido oficial de la era Klopp.
Será una lista con mensajes claros, tanto para los consagrados como para los que vuelven desde la sombra. Karius sabe que no tiene margen para errores ni para relajarse.
Ya se cayó una vez desde la cima. Ahora, con Schalke como plataforma y Klopp al mando de la Mannschaft, la pregunta es otra: ¿hasta dónde puede llegar un portero que decidió no rendirse cuando todo el mundo pensaba que ya estaba acabado?




