Liverpool refuerza su ataque y Chiesa en la cuerda floja
Liverpool no ha terminado de desmontar y reconstruir su delantera para la temporada 2026/27. Ni mucho menos. El club de Anfield ya ha cerrado la llegada de Victor Munoz por 34 millones de libras, después de que Richard Hughes activara la cláusula de rescisión del campeón del mundo con España en Osasuna. Un movimiento importante, pero solo el primero de una serie de golpes previstos en las bandas.
Vida después de Salah
La marcha de Mohamed Salah libre a Trabzonspor ha obligado a subir el nivel de urgencia. El objetivo declarado para esta ventana era claro: sumar desequilibrio puro en el uno contra uno por fuera. Ahora ese plan se ha convertido en prioridad absoluta.
Bradley Barcola se ha convertido en la gran obsesión. Paris Saint-Germain se planta y exige un acuerdo de 145 millones de libras para dejar salir al internacional francés. Una cifra gigantesca, pero Liverpool sigue en la mesa.
Desde el mismo vestuario del PSG aparece otro nombre: Ibrahim Mbaye. El joven de 18 años está en la lista y los dos veces campeones de Europa piden alrededor de 60 millones de libras por él.
La red se extiende todavía más. También han salido a la luz ofertas por Yankuba Minteh y las sensaciones son optimistas: la operación podría cerrarse si se alcanza la valoración de 70 millones de libras que ha fijado Brighton. Si se cumple, otra pieza más para un ataque completamente remodelado.
Gakpo, Tottenham y la caja de Anfield
Todos estos movimientos tienen una consecuencia directa: los extremos que ya están en plantilla empiezan a ver cómo se tambalea su estatus. Cody Gakpo ha sido vinculado con un traspaso millonario a Tottenham Hotspur, una operación que podría dejar 72 millones de libras en las arcas del club. Dinero fresco para seguir alimentando la reconstrucción ofensiva.
Y en medio de todo este reajuste aparece un nombre que ya suena a despedida: Federico Chiesa.
Chiesa, de fichaje ilusionante a problema caro
El italiano, de 28 años, llegó a Liverpool en 2024 como el gran refuerzo para el proyecto de Arne Slot. Sobre el papel, encajaba. En la práctica, nunca terminó de adaptarse a la Premier League. Dos temporadas discretas, sin impacto real, han cambiado por completo la percepción del fichaje.
Chiesa cobra 150.000 libras a la semana. Un salario importante que el club, a estas alturas, preferiría destinar a otro perfil. Y ahora, con el mercado en marcha y la delantera en plena transformación, su nombre aparece marcado en rojo en la lista de salidas.
Inter entra en escena
En los últimos días, Inter de Milán ha dado el paso y se ha interesado por el exjugador de Juventus, que llegó a Liverpool por una cifra que podía alcanzar los 12,5 millones de libras.
El plan del club italiano está claro: primero cerrar la operación de Luis Henrique con Roma, previsiblemente una cesión con obligación de compra, y después lanzarse a por Chiesa. Cuando ese movimiento quede resuelto, Cristian Chivu está preparado para apretar el gatillo con su sustituto.
Un informe de Sportal lo deja nítido: “No es ningún secreto que Federico Chiesa lleva tiempo en el punto de mira del Inter: el delantero del Liverpool encaja en el perfil de jugador que buscan los nerazzurri”. El interés es real. El problema está en el precio.
Valor por los suelos
Para Hughes y Liverpool, el escenario es incómodo. El valor de Chiesa se ha desplomado tras dos campañas individuales muy pobres. Inter solo quiere pagar 10 millones de euros, unos 8,5 millones de libras, por el campeón de la Euro 2020. Muy lejos de las aproximadamente 20 millones de libras que, según los informes, Liverpool aspiraba a sacar por él al inicio de la ventana.
“El valor de mercado de Chiesa se sitúa actualmente por debajo de los 10 millones de euros: una oportunidad tentadora que Marotta podría aprovechar”, añade el citado medio. Y remata señalando la clave de toda la operación: “El acuerdo con Roma por Luis Henrique es la llave de todo el escenario: los giallorossi negocian con Inter una cesión con obligación de compra, por una cifra total de alrededor de 30 millones de euros entre parte fija y bonus”.
Si esa pieza encaja, Inter tendrá vía libre para ir a por Chiesa en condiciones muy ventajosas.
Un fiasco firmado por Hughes
En Anfield, el balance es demoledor. Chiesa ha consumido 150.000 libras semanales durante dos temporadas sin devolver el rendimiento esperado y ahora apunta a una venta con pérdidas. Un golpe directo a la planificación deportiva y económica.
La operación lleva ya la etiqueta de desastre para Richard Hughes: fue la única incorporación que recibió Arne Slot cuando el técnico neerlandés firmó en 2024. Una apuesta fuerte que nunca despegó. Si finalmente Liverpool acepta los 10 millones de euros que pretende Inter, el capítulo Chiesa se cerrará con una sensación amarga.
El club, mientras tanto, acelera en el mercado para rodear a Munoz con nuevas caras por fuera. La pregunta es obvia: ¿cuánto le costará a Liverpool, en dinero y en tiempo, corregir un error que nunca debió marcar el inicio del proyecto?




