Liverpool ficha a Jeremy Jacquet por 60 millones
Liverpool ha puesto una nueva piedra en el futuro de su defensa. Jeremy Jacquet, central de apenas 20 años, ya es jugador red tras completarse un traspaso de 60 millones de libras procedente de Rennes, una operación que encaja de lleno con la apuesta del club por talento joven de élite.
El acuerdo se estructura en 55 millones fijos más 5 millones en variables ligadas al rendimiento. Cifras de estrella consolidada para un futbolista que todavía no ha debutado con la absoluta de Francia ni ha pisado la Champions League o la Europa League. Pero en Liverpool están convencidos de que el precio es una inversión, no un riesgo.
Un sueño llamado Anfield
Jacquet pasó el reconocimiento médico con el vigente campeón en el último día de mercado de febrero y, desde entonces, todo ha ido encajando. El central firmó un contrato de cinco años con opción a una temporada adicional y, al pisar las instalaciones del club, dejó claro lo que significa este salto en su carrera.
“Me siento muy bien, las primeras impresiones son buenas y estoy muy feliz de empezar aquí. Cuando veo las instalaciones, puedo verme aquí. Me siento bien y estoy muy emocionado por empezar. Para mí es un gran sueño, es un gran club. Un club como Liverpool, es un gran sueño para mí”, declaró al medio oficial del club.
No era la única puerta abierta. Chelsea igualó exactamente la misma propuesta económica que Liverpool. El dinero no marcó la diferencia. Lo hizo Anfield. El proyecto, el contexto, la sensación de que este era el lugar adecuado para crecer. Jacquet eligió el rojo.
De la lesión al salto a la élite
El fichaje llega tras un tramo de temporada nada sencillo para el defensa. Jacquet sufrió una lesión de hombro a comienzos de año, un contratiempo que podría haber enfriado cualquier operación de este calibre. No fue el caso.
El francés ha completado con éxito su programa de rehabilitación y ya trabaja en solitario para recuperar el tono físico. El plan del club es claro: que esté disponible desde el inicio de la pretemporada, integrado desde el primer día en la dinámica del primer equipo.
Su destino inmediato no será la academia, ni una cesión. Entrará directamente en la rotación de centrales junto a Virgil van Dijk, Geovanni Leoni y Joe Gomez. Una declaración de intenciones: llega para competir, no solo para aprender.
Un mercado con la vista puesta en el mañana
El interés por Jacquet no se limitó a la Premier League. Varios clubes importantes de Europa se movieron por él, conscientes de que su margen de crecimiento es enorme. Liverpool se adelantó y cerró una operación que encaja al milímetro con la línea que ha marcado el club en los últimos mercados: detectar talento antes de que explote del todo.
La media de edad de los fichajes del primer equipo en las dos últimas ventanas ha sido inferior a 22 años. Jacquet es el siguiente eslabón de una cadena que busca rejuvenecer el vestuario sin renunciar a competir por todos los títulos.
El mensaje es evidente: el relevo generacional no se improvisa, se planifica.
“Es el verdadero negocio”
En Francia, las opiniones sobre Jacquet no dejan lugar a dudas sobre su potencial. El analista Julien Laurens lo define sin rodeos:
“Es el verdadero negocio. Sé que solo tiene 20 años, que no ha jugado con Francia y que no ha jugado en Champions League o Europa League. Le queda un largo camino por recorrer, pero ha estado impresionante la temporada pasada, después de que Rennes le llamara de vuelta de su cesión en segunda división, y esta temporada, con Habib Beye. No puedes equivocarte. Va a ser increíble”.
Laurens va más allá y lo compara con irrupciones recientes que han marcado época en la Ligue 1: “Me recuerda a cuando William Saliba irrumpió en la escena en Francia con Saint-Étienne, o Wesley Fofana. Se trata de cuánto valoras ese potencial y ese talento. Pagas mucho dinero por alguien que realmente no ha demostrado mucho. Es mucho dinero para un jugador tan joven”.
El paralelismo no es menor. Saliba y Fofana pasaron de ser promesas a referencias defensivas en la Premier League. Liverpool apuesta por que Jacquet siga un camino similar, pero con el escudo de Anfield en el pecho.
Un central moderno, pero aún por probar
Kevin Hatchard, especialista en fútbol europeo, pone el foco en el perfil del jugador y en el contexto de este salto:
“Se le ve como una estrella emergente desde hace bastante tiempo. Ha sido capitán en numerosas categorías inferiores de Francia y se le considera alguien que tiene todos los bloques de construcción que necesitas para ser un central moderno. Es bueno con el balón, tiene buen rango de pase, es atlético, va muy bien por alto, pero no tiene un largo historial en fútbol de máximo nivel”.
Su paso cedido por Clermont dejó buenas sensaciones. De regreso en Rennes, su rendimiento esta temporada confirmó que el techo está muy lejos todavía. Tanto, que el propio club bretón hizo todo lo posible por retenerle.
“Ha estado jugando para Rennes esta temporada, pero eso te muestra cuánto le valoran, porque realmente no querían dejarle marchar en esta ventana. Su entrenador, Habib Beye, dijo: ‘Si le dejamos ir esta temporada, tendremos que rebajar nuestros objetivos para la temporada’”, recordó Hatchard.
Cuando un técnico admite públicamente que perder a un jugador le obliga a rebajar ambiciones, el mensaje es claro: no se trata de un proyecto cualquiera.
El nuevo eje de una defensa en transición
Liverpool no solo ficha a un central. Ficha a una idea. Un defensor que puede sacar el balón desde atrás, que domina el juego aéreo y que ya ha demostrado personalidad liderando a Francia en categorías inferiores.
Compartirá vestuario con Virgil van Dijk, uno de los mejores centrales de su generación, y con Joe Gomez, referencia de polivalencia en la zaga. Para un joven de 20 años, es una universidad acelerada de alto nivel.
La incógnita no es si tiene talento. Eso ya lo ha dictaminado el mercado. La pregunta es cuánto tardará en convertir ese potencial en autoridad en la Premier League.
Anfield ya tiene su respuesta preparada: el tiempo, aquí, se gana sobre el césped.




