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Liverpool y la apuesta por Bradley Barcola

Liverpool lleva meses en el escaparate. Mucho antes de que se abriera el mercado de fichajes 2026-27 ya se daba por hecho que en Anfield venía otra remodelación profunda. La sensación era de reconstrucción inevitable. Plantilla envejecida en algunas zonas, piezas clave marchándose, huecos evidentes en el once.

Hoy el panorama es distinto. No porque los problemas hayan desaparecido, sino porque el club parece atrapado en medio del río. Demasiados frentes abiertos, poco tiempo por delante y decisiones de peso pendientes cuando queda aproximadamente un mes de mercado. Varios titulares están vinculados a salidas y la dirección deportiva debe decidir si da un giro brusco o aguanta el tipo con lo que tiene.

En ataque, el dilema es mayúsculo.

El vacío de Salah y un encaje complicado

La delantera es el punto más delicado del verano. Hugo Ekitike estará fuera, como mínimo, hasta enero. Mohamed Salah ya viste la camiseta de Trabzonspor. El “Rey Egipcio” se ha ido y su sombra es alargadísima. Liverpool necesita gol, pero sobre todo necesita alguien que pueda soportar el peso simbólico y futbolístico de ese hueco en el costado derecho.

El problema: la mayoría de los nombres vinculados al club no son extremos derechos, sino zurdos de banda izquierda. En el fútbol actual la versatilidad es casi una obligación y muchos atacantes se mueven con naturalidad por todo el frente ofensivo. Pero si el objetivo es que el sustituto de Salah entre y produzca desde el primer día, el perfil ideal sigue siendo un especialista en el flanco derecho.

En ese contexto aparece Bradley Barcola. Y con él, una consecuencia directa: si Liverpool lo ficha, Cody Gakpo pasaría a ser su suplente.

El portal Anfield Sector lo resumió con claridad en X: Barcola llegaría para jugar en la izquierda, no como reemplazo de Salah. Su fichaje desplazaría a Gakpo en el orden de preferencias de Arne Slot. Las conversaciones con PSG avanzan despacio y desde París, por ahora, se mantienen firmes en una valoración superior a los 150 millones de euros. Una cifra que explica por sí sola la magnitud de la apuesta.

Gakpo, del impulso a la caída

El giro en el rol de Gakpo no se entiende sin mirar sus dos últimas temporadas. En 2024-25 fue uno de los atacantes más fiables del equipo. Desde la izquierda, compitió de tú a tú con Luis Díaz por la titularidad y firmó una de sus mejores campañas desde que llegó a Anfield. Gol, presencia, sensación constante de amenaza. Parecía asentado.

El curso 2025-26 arrancó todavía mejor para él en el papel: se quedó como único extremo zurdo natural de la plantilla. El escenario ideal para consolidarse. Sin embargo, su rendimiento se desplomó. Partido tras partido, su influencia se diluyó hasta convertirse en un problema. Falto de chispa, impreciso, lejos del nivel que se le exige a un titular en Liverpool.

La grada perdió la paciencia. Cada vez con más fuerza, los aficionados empezaron a pedir la titularidad del joven Rio Ngumoha por delante del neerlandés. Slot terminó cediendo y dio minutos de inicio al canterano en varios encuentros. Ese gesto fue algo más que una rotación: fue una señal de que el puesto de Gakpo había dejado de ser intocable.

Desde entonces, el club ha sido vinculado con una larga lista de extremos izquierdos. Entre todos esos nombres, uno destaca claramente: Bradley Barcola.

Barcola, un salto de nivel

Los argumentos a favor del francés son contundentes. La temporada pasada participó directamente en 20 goles entre todas las competiciones. No se limitó a la banda izquierda: también actuó en la derecha y como referencia ofensiva, lo que refuerza su valor en un equipo que busca soluciones flexibles en ataque.

Esa capacidad para rendir en las tres posiciones del frente ofensivo le coloca un peldaño por encima de Gakpo en términos de utilidad inmediata. Mientras el neerlandés ha ofrecido un rendimiento muy irregular y se ha mostrado más encorsetado en su rol de extremo zurdo, Barcola aporta desborde, números y un rango de movimientos más amplio.

De ahí la contundencia de la lectura: si Liverpool consigue cerrar la operación, el francés llegaría para ser titular en la izquierda. Gakpo pasaría a un segundo plano, convertido en relevo y no en referencia.

Quedan muchos elementos por encajar: la postura inflexible de PSG, el coste astronómico, las posibles salidas que podrían financiar la operación. Pero si el club logra, en la práctica, intercambiar a Gakpo por Barcola, el movimiento apunta a algo claro: un Liverpool menos en el limbo y más decidido a subir de golpe el listón competitivo de su ataque.