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Liverpool acelera por Yan Diomande: la búsqueda del heredero de Salah

Liverpool ha pasado de la planificación tranquila al modo urgencia. Con Mohamed Salah rumbo a la salida de Anfield este verano, el club ha decidido pisar el acelerador a fondo para cerrar el fichaje de Yan Diomande en un plazo máximo de dos semanas, decidido a adelantarse a Manchester City y Paris Saint-Germain en la pelea por el extremo de RB Leipzig.

No se trata de un nombre improvisado para tapar el hueco del egipcio. En los despachos de Fenway Sports Group llevan tiempo marcando en rojo a Diomande como el relevo natural de Salah: un zurdo eléctrico, determinante en el último tercio y con números de estrella pese a su edad.

Apenas hace un año que Diomande dejó Leganés para aterrizar en Leipzig. Solo una temporada le ha bastado para cambiar de estatus: de promesa interesante en LaLiga a objetivo prioritario de gigantes europeos. Sus cifras explican por qué: 13 goles y 10 asistencias en 36 partidos en todas las competiciones con el conjunto alemán. A los 19 años.

El plan de Liverpool: cerrar antes del Mundial 2026

En Anfield no quieren que esta operación se convierta en una subasta interminable. Según Sky Germany, Liverpool está “empujando con fuerza” para concretar el acuerdo por Diomande antes del inicio del Mundial 2026, previsto para el 11 de junio. La intención es clara: atar al jugador antes de que la cita global dispare aún más su valor y multiplique los pretendientes.

La presión no viene solo del calendario. Manchester City, que estrenará ciclo con Enzo Maresca tras la marcha de Pep Guardiola, también ha puesto los ojos en el atacante de Leipzig. PSG, siempre atento a cualquier talento ofensivo de élite, se ha sumado a la carrera. Tres proyectos con poder económico y deportivo, peleando por el mismo perfil: un extremo capaz de decidir partidos desde la derecha.

Ahí es donde Liverpool ve su gran oportunidad. Diomande ha jugado mayoritariamente como extremo derecho esta temporada en Leipzig, ocupando exactamente la zona que Salah ha hecho suya durante años. Para Arne Slot, la idea es tan simple como ambiciosa: colocar al joven africano directamente en el once inicial como pieza clave de su nueva era.

Leipzig se blinda y sube el precio

El problema para Liverpool es que RB Leipzig no tiene ninguna prisa por vender. Todo lo contrario. El club alemán, especialista en detectar y potenciar talento joven, quiere retener a su joya y ya trabaja en una ampliación de contrato. El actual vínculo se extiende hasta 2030, un blindaje que les coloca en una posición de fuerza absoluta.

Sport Bild ha ido más allá y ha puesto cifra al desafío: Leipzig podría exigir alrededor de 150 millones de euros por el traspaso del atacante. Una cantidad que lo situaría automáticamente en la franja de los fichajes más caros de la historia. Un mensaje directo al mercado: si alguien quiere sacar a Diomande de Sajonia, tendrá que pagar un precio de superestrella consagrada, no de promesa emergente.

Para Liverpool, que históricamente ha sido selectivo en las grandes inversiones, el debate interno es evidente. ¿Vale la pena romper el mercado por un jugador de 19 años? ¿O es precisamente este el momento para apostar fuerte y asegurarse el futuro de su banda derecha durante la próxima década?

Un fan de Anfield que no esconde sus sueños

Hay un elemento que juega a favor de Liverpool y que en este tipo de operaciones suele pesar: el corazón del futbolista. Diomande no ha disimulado nunca su afinidad por el club inglés. En enero lo dejó claro con una frase que en Anfield conocen de memoria: “Quiero jugar en Anfield, quiero jugar para Liverpool. Soy un gran fan de Liverpool. El sueño de mi padre es verme jugar para Liverpool”.

Pocas veces un objetivo de mercado se ha pronunciado con tanta claridad sobre su deseo. Y no se quedó ahí. Esta misma semana, preguntado por el precio que se maneja en torno a su nombre, el extremo fue tan sincero como directo: “Sí, lo escuché. Pero no sé si va a ser posible para todos pagar eso”.

No quiso mojarse con un destino concreto: “No voy a decir Paris, Liverpool o Real. Pero sería una buena idea jugar para grandes clubes. Todos tienen ambiciones y cada día quieres ir más alto. Era Leganés, hoy soy jugador de Leipzig. No voy a esconder mis deseos o mis sueños. Quiero jugar para un gran club, por supuesto”.

Su discurso encaja con el perfil competitivo que buscan los grandes. “Depende, ¿eh? El fútbol es mi vida, y mi vida va de tomar riesgos. Estamos vivos, pero nunca sabemos qué puede pasar. Soy africano, soy creyente. Creo en Dios, trabajo. Sea el club que sea, estoy listo para pelear cada día para ganar mi lugar, para dar lo mejor. Eso es lo que siempre he hecho. Eso es lo que sé hacer”, añadió.

Una carrera a tres bandas… con el reloj en contra

La situación se ha convertido en una carrera a tres bandas con un factor común: todos miran el reloj. Liverpool quiere llegar primero y convencer a Leipzig con una propuesta potente, apoyada en el deseo del jugador y en la promesa de un papel central en el proyecto de Slot. Manchester City ofrece un ecosistema ganador inmediato y la posibilidad de crecer bajo un nuevo técnico con ideas ofensivas. PSG, por su parte, puede poner sobre la mesa un salario de élite y el escaparate permanente de la Ligue 1 y la Champions.

Leipzig, mientras tanto, se mantiene firme. Contrato largo, proyecto competitivo en la Bundesliga y en Europa, y un mensaje claro: solo una oferta descomunal romperá el plan de crecimiento diseñado para Diomande.

En Anfield lo saben. No basta con gustarle al jugador. Habrá que tomar una decisión valiente en las próximas dos semanas: aceptar el riesgo de una inversión gigantesca por un talento que apunta a estrella o ver cómo otro gigante europeo se lleva al futbolista que muchos ya imaginan entrando por el túnel de Anfield con el dorsal de Salah a la espalda.

La ventana de oportunidad está abierta, pero no lo estará mucho tiempo. ¿Será este el verano en que Liverpool apueste todo por el chico que sueña con vestir de rojo?