Grave lesión de Youssef Chermiti: impacto en Rangers
El ruido del impacto heló Ibrox. Youssef Chermiti se estrelló contra las vallas publicitarias detrás de la portería de Raphael Sallinger y, en cuanto su cuerpo se dobló sobre sí mismo, se hizo el silencio. El delantero de 22 años levantó el brazo de inmediato, pidiendo auxilio. No hacía falta ser médico para entenderlo: su partido había terminado. Ahora, el miedo es que también lo haya hecho su temporada.
Rangers confirmó después que el portugués sufre una lesión grave en el ligamento cruzado anterior y que “estará fuera de acción durante un periodo significativo”. Palabras frías para una noticia devastadora, tanto para el jugador como para un club que acababa de rechazar una oferta importante por él.
Un domingo negro en Ibrox
La lesión llegó en la derrota por 2-1 en casa ante Hibernian, un encuentro ya de por sí incómodo para el equipo de Derek McInnes. En una jugada aparentemente rutinaria, un choque brusco derivó en la caída descontrolada de Chermiti contra las vallas. El delantero quedó tendido detrás de la portería, retorciéndose de dolor.
Desde la tribuna principal se vio claro: no se trataba de un simple golpe. El gesto del jugador, el rostro desencajado, la intervención rápida del cuerpo médico… todo apuntaba a algo serio. La posterior confirmación del club no hizo más que ponerle nombre a lo que ya se intuía.
El contexto hace la herida aún más profunda. Ese mismo día, Rangers había rechazado una oferta, informada en torno a los 22 millones de libras, por Chermiti. Horas después, su activo más valioso abandonaba el campo con una lesión que le apartará durante meses.
La apuesta del club y la factura del destino
En la junta de accionistas del lunes, el presidente Andrew Cavenagh tuvo que enfrentarse a la pregunta que muchos se hacían: ¿debió jugar Chermiti con una oferta importante sobre la mesa?
Su respuesta fue tajante: “Solo porque alguien lanza una oferta no solicitada en un folio de papel, no apartas a un jugador de un partido realmente importante”. La decisión estaba tomada. El club eligió competir con su mejor once, no proteger un posible traspaso.
Antes del partido, McInnes ya había dejado claro el posicionamiento deportivo. Preguntado por los rumores que situaban a Galatasaray como el club interesado, el técnico explicó a BBC Scotland que, según le habían trasladado, la valoración de Rangers por el jugador no se había alcanzado. Y añadió que no sorprendía que Chermiti tuviera una etiqueta alta y un potencial evidente, pero que seguía siendo jugador de Rangers y que la intención era que así continuara.
El mensaje era inequívoco: el club quería construir alrededor de él, no venderlo. Hoy, esa apuesta se ve golpeada por la peor de las noticias.
Del fichaje récord al quirófano
Chermiti llegó a Ibrox procedente de Everton en septiembre de 2025, en una operación que lo convirtió, según los informes, en el fichaje más caro del club desde la llegada de Tore Andre Flo en el año 2000. El peso simbólico y económico de su incorporación era evidente desde el primer día.
Internacional sub-21 con Portugal, el delantero centro ha disputado 43 partidos con Rangers, 30 de ellos como titular, y ha firmado 15 goles. Números que, más allá de las estadísticas frías, explican por qué se había convertido en pieza central del proyecto de McInnes y en objetivo de clubes con mayor músculo financiero.
El problema para Rangers es que el calendario no se detiene. Y la lesión de su referencia ofensiva llega en el peor momento posible.
McInnes, sin red en ataque
La sensación de mal fario empieza a rodear los primeros pasos de Derek McInnes en Ibrox. En apenas unos días, ha visto cómo el club rechazaba una oferta sustanciosa por su delantero estrella y, acto seguido, lo perdía por una lesión de larga duración.
La planificación deportiva se complica. Cavenagh aseguró que llegarán “tres a cinco” caras nuevas, una música agradable para el entrenador, que ahora, más que un refuerzo, necesita urgentemente un delantero capaz de sostener el ataque mientras Chermiti se recupera.
Las alternativas internas no ofrecen, de momento, respuestas convincentes. Lawrence Shankland aún no ha inaugurado su cuenta goleadora con Rangers. Ryan Naderi no termina de parecer la solución al evidente problema de falta de gol. Bojan Miovski sigue en la plantilla, pero todavía no ha disputado un solo minuto competitivo bajo las órdenes de McInnes.
El técnico había apostado fuerte por Chermiti, titular en los dos últimos partidos. Esa confianza se tradujo en dependencia. Ahora debe encontrar goles donde hasta ahora solo ha habido interrogantes.
Europa espera, sin su ‘9’ titular
La realidad es cruda: Rangers debe afrontar la fase clasificatoria de la Europa League sin su delantero más determinante. El siguiente obstáculo se llama Jagiellonia Bialystok, de Polonia, y el margen de error es mínimo.
La lesión de Chermiti no solo afecta al presente inmediato del equipo. Condiciona el mercado, altera la jerarquía del vestuario y obliga a McInnes a rediseñar un plan ofensivo que giraba alrededor del portugués.
Rangers rechazó dinero y apostó por el proyecto deportivo. El fútbol respondió con una de sus lecciones más duras. Ahora, con el principal activo del ataque en la enfermería durante un “periodo significativo”, la verdadera cuestión es otra: ¿encontrará el club, en pleno mercado y bajo presión europea, un delantero capaz de que Ibrox vuelva a creer?




