Lamine Yamal rompe el mercado de coleccionismo futbolístico
Lamine Yamal no se conforma con conquistar el mundo en el césped. También está reescribiendo la escala de valores del coleccionismo futbolístico.
Recién coronado campeón del mundo con España en el Mundial 2026, la joya del Barcelona se convirtió en el gran protagonista de la segunda edición de la Global Football Auction organizada por Goldin. No marcó goles esta vez, pero sus recuerdos deportivos volaron a cifras que hasta ahora parecían reservadas a mitos intocables.
Lote Estrella
El lote estrella fue una carta rookie Kaboom negra, única en el mundo, de la colección 2023-24 Donruss FIFA de Panini. Una pieza “one-of-one” en el sentido más estricto: solo existe esa copia de ese paralelo negro. El martillo cayó en 707.600 dólares. Una cantidad descomunal que establece el precio público más alto jamás pagado por una trading card de Yamal.
No se quedó ahí el impacto. Ese registro no solo pulveriza cualquier marca personal del joven atacante, también arrasa con las referencias históricas de dos gigantes del juego presentes en la misma subasta. Una carta rookie de 1958 de Pelé, graduada y codiciadísima, alcanzó 610.000 dólares. Una carta única de Messi, de la colección 2023-24 Topps Chrome Sapphire, se detuvo en 317.200 dólares.
Yamal superó a ambos con una holgura insultante: casi 100.000 dólares por encima del lote de Pelé y 390.400 más que la pieza exclusiva de Messi. El mensaje es claro: el mercado ya trata al nuevo campeón del mundo como un fenómeno generacional, dispuesto a codearse —y a superar— a dos leyendas absolutas.
Fiebre por Yamal
La fiebre por Yamal no se limitó a esa Kaboom negra. Los coleccionistas siguieron pujando fuerte por otros fragmentos de su meteórica irrupción. Otra rookie Kaboom, esta vez en versión dorada y numerada 8/10, se vendió por 189.100 dólares, una cifra que confirma que incluso sus ediciones limitadas “no únicas” se consideran tesoros de élite.
También entró en juego el factor emocional: el material de partido. Una camiseta del Barcelona, de la primera equipación, dedicada e inscrita, utilizada por Yamal durante la campaña 2023-24 de la Champions League, añadió 152.500 dólares más al botín.
Entre la carta Kaboom negra “one-of-one”, la Kaboom dorada numerada sobre 10 y la camiseta de Champions, los coleccionistas inyectaron un total de 1.049.200 dólares en artículos vinculados al adolescente que acaba de levantar la Copa del Mundo. Más de un millón de dólares concentrados en solo tres objetos.
El césped ya había dictado sentencia sobre su talento. Ahora el mercado del coleccionismo confirma otra realidad: Yamal no solo pertenece al presente del fútbol, está alterando, pieza a pieza, la jerarquía económica de sus leyendas. La pregunta ya no es cuánto vale hoy. Es hasta dónde puede dispararse su cotización si su carrera mantiene este ritmo.



