KCB FC se reinventa con siete fichajes y nuevo cuerpo técnico
KCB FC no quiere otro año gris. Después de una campaña 2025/26 que dejó al equipo en un discreto séptimo lugar en la FKF Premier League y cuarto en la FKF Cup, el club ha decidido dar un golpe de timón serio antes del inicio de la temporada 2026/27 de la SportPesa League.
No se trata de simples retoques. Es una auténtica reestructuración.
Un banquillo con más peso
El veterano Robert Matano seguirá al mando, pero ya no estará solo en la trinchera. El club ha incorporado a Peter Okidi Okoth como asistente técnico tras su salida de Mombasa United, recién ascendido. Un movimiento que aporta frescura y conocimiento reciente de un vestuario que viene de competir al límite para subir de categoría.
A su lado trabajará Bonface Olouch Otieno, que llega desde Gor Mahia para hacerse cargo de la preparación de los porteros. Un especialista procedente de uno de los entornos más exigentes del país para una posición clave en cualquier equipo que aspira a títulos.
En la sala de máquinas invisible del club también hay cambios recientes: Tobby Owino fue incorporado la pasada temporada como analista de video, pieza cada vez más decisiva en el fútbol moderno, mientras que Samuel Macharia, que regresó en la segunda vuelta del curso pasado, continuará como preparador físico, garantizando continuidad en el trabajo de fuerza y acondicionamiento.
Matano lo dejó claro al explicar la hoja de ruta: el mercado no ha sido improvisación, sino selección quirúrgica. El técnico subrayó que el club ha buscado futbolistas que encajen en su idea de juego y que aporten calidad, disciplina y mentalidad competitiva, y que el refuerzo del cuerpo técnico forma parte del mismo plan: llegar mejor preparados a las exigencias del nuevo curso.
Siete caras nuevas para cambiar la piel del equipo
Si el banquillo se ha reforzado, el vestuario no se queda atrás. KCB ha lanzado una ofensiva en el mercado con siete incorporaciones que tocan casi todas las líneas del campo.
En los laterales, dos apuestas claras: por la derecha, Mark Oduor llega desde Shabana FC; por la izquierda, Jim Owili aterriza procedente de Mara Sugar. Dos perfiles para ensanchar el campo, dar profundidad y, sobre todo, ofrecer alternativas en una zona donde KCB necesitaba competencia real.
En el eje del juego, el club ha apuntado al músculo y al talento. Para el rol de mediocentro defensivo se suma Fidel Origa desde Gor, un fichaje que apunta a dar equilibrio y presencia en la recuperación. Un poco más adelante, en la zona creativa, aparece Brian Ouru, que llega de Mathare United para aportar último pase, llegada y soluciones entre líneas.
Por banda, el salto de calidad llega desde fuera de las fronteras: el burundés Franck Nduwimana, procedente del Gorilla de Ruanda, se incorpora como extremo. Desborde, velocidad y profundidad para abrir defensas cerradas, un recurso que KCB echó de menos en varios tramos de la temporada pasada.
En el frente de ataque, la apuesta es Assis Mambote, también desde Shabana. Un delantero llamado a pelear por el gol en un equipo que necesita transformar dominio en resultados. Para completar el paquete, el centro del campo suma otra pieza: Geoffrey Ojunga, que llega desde Bandari, ofrece versatilidad interior y competencia en la zona donde se deciden los partidos.
No es una simple lista de altas. Es un mensaje: KCB quiere otra jerarquía en el campeonato.
Ambición declarada desde la dirigencia
Desde la cúpula del club, el discurso va en la misma dirección. El patrón de KCB FC, Azu Ogola, fue contundente al valorar la remodelación. Subrayó que el club lleva tiempo demostrando su ambición por competir al máximo nivel y que esta oleada de cambios responde precisamente a ese objetivo: construir un equipo capaz de luchar por trofeos.
Ogola remarcó que se ha reunido un cuerpo técnico sólido y se han incorporado jugadores de calidad que comparten la visión del club. No se trata solo de nombres, sino de alinearse con una idea: ser competitivos en cada partido y hacer sentir orgullosa a la afición con actuaciones constantes, no con destellos aislados.
El mensaje hacia dentro es claro. Hacia fuera, también.
Matano, la experiencia al mando de un proyecto renovado
En el centro de todo aparece la figura de Robert Matano. Conocedor del fútbol keniano como pocos, el entrenador afronta el reto de transformar un bloque irregular en un candidato real al título doméstico.
La temporada pasada dejó la sensación de un equipo que podía dar más, que se quedaba a medio camino en los momentos clave. De ahí la decisión de impulsar una renovación amplia: nuevos laterales, nuevas piezas en el medio, más pólvora arriba, un extremo extranjero para agitar partidos cerrados y un cuerpo técnico reforzado para afinar cada detalle.
La estructura ya está sobre la mesa. La pregunta, ahora, es evidente: ¿será suficiente este giro para que KCB deje de mirar la parte media de la tabla y empiece a discutir seriamente los trofeos con los grandes de la FKF Premier League?




