En el Allianz Stadium de Turín, Juventus y Galatasaray firmaron un 3-2 tras prórroga que lo tuvo todo: un penalti tempranero, una expulsión, una aparente goleada italiana, una reacción furiosa turca y un desenlace que deja tocado al equipo de Luciano Spalletti pese a la clasificación. La cómoda ventaja de 3-0 se redujo al límite en el tiempo extra, obligando a los bianconeri a sufrir hasta el final en esta eliminatoria de dieciseisavos de final (play-offs) de la UEFA Champions League. En la tabla global, la Juve consolida sus 13 puntos y mejor diferencia de goles; Galatasaray se queda en 10 y con -2.
Primer tiempo: ventaja de Juventus desde el punto de penalti
El duelo arrancó caliente incluso antes del pitido inicial, con tarjeta amarilla para Carlo Pinsoglio en el -5’ por protestar desde el banquillo, síntoma de la tensión de la noche. Galatasaray golpeó primero en el apartado disciplinario: Victor Osimhen vio la amarilla por una falta al 14’, y poco después Lloyd Kelly (25’) y Kenan Yıldız (31’) fueron amonestados por Juventus, reflejando un choque físico y muy disputado.
El momento clave del primer acto llegó al 37’, cuando Manuel Locatelli transformó un penalti para adelantar a la Juve. Sin más goles ni intervenciones disciplinarias hasta el descanso, el 1-0 bianconero se sostuvo sobre la solidez defensiva y la eficacia en la única gran ocasión clara registrada en esta mitad. Galatasaray, pese a su vocación ofensiva, no encontró el camino al gol antes del intermedio.
Segundo tiempo y prórroga: de la superioridad bianconera a la remontada turca
Nada más arrancar la segunda parte, el partido cambió de guion. En el 48’ el VAR revisó la acción de Lloyd Kelly y un minuto después, al 49’, el defensor inglés vio la roja directa por falta, dejando a Juventus con diez hombres. Spalletti se vio obligado a reajustar, pero fue Okan Buruk quien movió primero el banquillo: al 59’, Leroy Sané entró por Noa Lang y Sacha Boey sustituyó a Roland Sallai, buscando más profundidad por banda. Al 60’ Gabriel Sara fue amonestado por reiteración de faltas, prueba de la agresividad turca para recuperar.
Spalletti respondió al 67’ con dos cambios ofensivos-controlados: Edon Zhegrova entró por Francisco Conceição y Jérémie Boga por Jonathan David, manteniendo el 4-3-3 pero refrescando el frente de ataque. La apuesta dio aire a la Juve y, pese a la inferioridad numérica, llegó el 2-0: al 70’, Federico Gatti marcó tras asistencia de Pierre Kalulu. Buruk reaccionó al 71’ con más cerebro en la medular, dando entrada a İlkay Gündoğan por Gabriel Sara.
La Juve no se conformó. Al 77’, Vasilije Adžić reemplazó a Khéphren Thuram, y al 82’ Weston McKennie firmó el 3-0, asistido por Teun Koopmeiners, coronando una actuación de enorme eficacia bianconera. Galatasaray, contra las cuerdas, quemó naves al 87’: Mauro Icardi entró por Mario Lemina y Eren Elmalı por Ismail Jakobs, en un giro claramente ofensivo.
Ya en la prórroga, Spalletti buscó piernas frescas: al 103’ Fabio Miretti sustituyó a Kenan Yıldız, mientras Buruk metía aún más potencia física y profundidad con Wilfried Singo por Lucas Torreira. El cambio tuvo impacto inmediato: al 105’, Osimhen recortó distancias (3-1) tras asistencia de Barış Alper Yılmaz. Juventus intentó cerrar el partido al 109’ con dos sustituciones de gestión y contención: Filip Kostić por Locatelli y Loïs Openda por Kalulu, cambiando un lateral por un delantero para ganar salida al espacio.
Galatasaray siguió empujando. Uğurcan Çakır fue amonestado al 111’ por pérdida de tiempo, un gesto paradójico en un equipo que necesitaba goles, pero que también buscaba controlar los ritmos. Al 119’, el Allianz Stadium enmudeció: Barış Alper Yılmaz hizo el 3-2 tras pase de Singo, culminando la reacción turca en la prórroga y dejando la eliminatoria abierta y psicológicamente pesada para la Juve, que pasó de un 3-0 cómodo a un final angustioso.
Radiografía estadística: eficacia italiana, control turco
Los números dibujan un partido muy equilibrado en el juego, pero con una Juve mucho más incisiva. Galatasaray controló el 53% de la posesión y firmó un 83% de precisión en el pase (480 de 576), frente al 47% y el 79% de Juventus (395 pases buenos de 498). Es decir, el equipo de Buruk llevó más tiempo la pelota y la movió con algo más de limpieza, pero le costó transformar ese dominio territorial en golpes decisivos.
En ataque, sin embargo, la Juve fue claramente superior en volumen: 28 tiros totales por 16 de Galatasaray, con 9 disparos a puerta frente a 8. El dato de expected_goals es elocuente: 5.06 xG para Juventus por solo 3 goles en juego regular, frente a 2.01 xG para Galatasaray con 2 tantos, lo que sugiere una cierta falta de puntería bianconera y una efectividad razonable de los turcos. Ambos porteros firmaron 6 paradas, reflejando un intercambio constante de llegadas.
En el plano disciplinario, el partido fue intenso pero sin violencia extrema: 17 faltas de Juventus frente a 14 de Galatasaray. Los italianos vieron 3 amarillas y una roja (Kelly), mientras que los turcos acumularon 4 amarillas. La expulsión condicionó el desarrollo, pero no impidió que la Juve construyera una ventaja que, finalmente, casi se le escapa.
Clasificación e implicaciones
Con este resultado, Juventus se mantiene en la parte alta del cuadro de la UEFA Champions League: 13 puntos, diferencia de goles +4 y solo una derrota en 9 partidos totales (contando esta eliminatoria), prolongando una racha sólida (formato previo: DWWWD) y reforzando su fiabilidad como local, donde sigue invicta. Galatasaray, por su parte, se queda en 10 puntos y un balance global de goles de -2, confirmando un perfil más irregular (LDLLW antes de este choque) y especialmente vulnerable fuera de casa, con 3 derrotas y 8 goles encajados a domicilio. La remontada parcial en Turín, eso sí, le deja argumentos para creer en el futuro inmediato de la competición.





