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Johan Manzambi, el nuevo fichaje récord del Aston Villa

BIRMINGHAM — El Aston Villa ha dejado claro que no quiere ser un invitado pasajero en la próxima Champions League. Este viernes cerró el fichaje de Johan Manzambi, la gran irrupción del último Mundial, en una operación récord para el fútbol suizo y también para el propio club de Birmingham.

Tiene solo 20 años, pero ya mueve cifras de estrella consagrada. Según la prensa británica, el traspaso desde el Freiburg supera los 50 millones de libras, una cantidad que convierte a Manzambi en el jugador suizo más caro de la historia y en el fichaje más costoso jamás realizado por el Villa. El anterior récord helvético pertenecía a su capitán en el Mundial, Granit Xhaka, por el que el Arsenal pagó unos 45 millones de euros en 2016.

Un “sí” viral a Emi Martínez

La operación venía calentándose desde hace días, aunque el momento clave se vivió lejos de los despachos. Después de la eliminación de Suiza en cuartos de final el pasado sábado en Kansas City, una cámara captó una breve charla entre Manzambi y Emi Martínez. El portero argentino, ahora compañero suyo, le preguntó si iba a fichar por el Villa. La respuesta del centrocampista fue un sencillo “sí” que se hizo viral y adelantó lo que hoy ya es oficial.

El Newcastle también había llamado a su puerta. Pero el Villa se movió con decisión, respaldado por la inercia de un proyecto que viene de conquistar la Europa League y de romper una sequía de 30 años sin títulos. Manzambi conoce bien ese escenario: jugó la final de mayo con el Freiburg… y la perdió 3-0 precisamente contra el equipo al que ahora se incorpora. Pese al golpe, fue nombrado mejor jugador joven de la competición.

De revulsivo a líder en el Mundial

El Mundial terminó de disparar su cotización. Manzambi firmó tres goles y dos asistencias en cuatro partidos antes de lesionarse la rodilla en un entrenamiento, justo antes de los octavos de final ante Colombia, que Suiza acabaría ganando sin él.

Arrancó el torneo como recurso desde el banquillo. Lo cambió todo una noche: dos goles saliendo como suplente en la segunda parte de un 4-1 ante Bosnia-Herzegovina. A partir de ahí, Murat Yakin dejó de verlo como simple alternativa y lo convirtió en titular, adelantando su posición. Le dio libertad creativa, más cerca del área rival, muy lejos del rol de mediocentro más defensivo que venía desempeñando en el Freiburg. La respuesta fue inmediata: desequilibrio, llegada y personalidad en escenarios de máxima presión.

Un talento que Suiza exportó demasiado pronto

La trayectoria de Manzambi tiene algo de paradoja para el fútbol suizo. Nacido en Ginebra, se formó en el Servette, pero nunca llegó a debutar en la Super League. A los 17 años ya estaba haciendo las maletas rumbo a la Bundesliga para firmar con el Freiburg.

Ese salto precoz tiene ahora una consecuencia dolorosa para su club de origen. Según informó el diario suizo Tribune de Genève, el Servette no negoció una cláusula de plusvalía en el traspaso del joven mediocampista. Hoy, mientras el mercado europeo se agita con un movimiento de más de 50 millones de libras, en Ginebra solo pueden mirar de lejos una operación que les habría dejado una inyección económica histórica.

Un Villa ambicioso y un suizo en plena ebullición

El Aston Villa no ha revelado la duración del contrato, pero el mensaje es evidente: apuesta fuerte por un futbolista que ya ha demostrado rendir en Europa y en un Mundial, y que todavía tiene margen para crecer. Llega a un equipo que vuelve a la Champions con hambre, con un título europeo reciente y con un núcleo competitivo que empieza a acostumbrarse a pelear con los grandes.

Manzambi aterriza en Birmingham con el cartel de fichaje récord, el recuerdo fresco de una final perdida ante su nuevo club y la etiqueta de “jugador del futuro” que el Mundial le ha pegado a la espalda. Ahora le toca demostrar si ese futuro puede convertirse en presente en la élite más exigente del continente.