James Maddison y la revolución de De Zerbi en el Tottenham
El verano en el Tottenham no da tregua. Entre fichajes de peso, salidas inesperadas y dudas físicas de sus referentes, el vestuario vive una sacudida profunda antes del arranque de la temporada 2026-27. James Maddison, uno de los líderes del proyecto, ha tenido que decir adiós a otro compañero más en medio de la reconstrucción dirigida por Roberto De Zerbi.
De Zerbi recorta mientras arma su propio Tottenham
Desde que aterrizó en el banquillo, De Zerbi no ha perdido el tiempo. Ha metido mano al plantel con decisión, sin sentimentalismos. Han llegado Sandro Tonali, Mateus Fernandes, Jan Paul van Hecke, Marcos Senesi y Andy Robertson, cinco incorporaciones que hablan de una idea clara: subir el nivel competitivo y dotar al equipo de carácter.
Los resultados de pretemporada acompañan. El Tottenham no ha perdido aún y la sensación entre los aficionados es de ilusión creciente. Pero todo el mundo sabe que los amistosos engañan. El verdadero examen llegará el sábado 22 de agosto, cuando los Spurs estrenen curso en la Premier League ante el Brentford.
Mientras tanto, el técnico italiano ha empezado a podar un plantel inflado. Will Lankshear, Luka Vuskovic y Radu Dragusin ya han hecho las maletas. Para las competiciones domésticas, un grupo tan amplio no tiene sentido. Si el club estuviera en Europa, la historia sería otra. No es el caso. Y por eso en el norte de Londres se ha anunciado otra salida importante.
Manor Solomon, adiós a Londres y salto a West Ham
El último en irse es Manor Solomon. El atacante israelí pone fin a su etapa en el Tottenham para firmar de manera definitiva con el West Ham United, gigante del Championship, tres años después de su llegada.
Su paso por los Spurs ha sido discreto en cuanto a minutos: apenas seis partidos con el primer equipo. Aun así, dejó huella en el vestuario. La prueba está en la reacción de James Maddison, que le dedicó un mensaje sentido en sus historias de Instagram el 10 de agosto: “Wish you the best of luck, mate! One of the nicest chaps I've ever come across, and helluva player as well! SSG King!”. Una despedida corta, pero cargada de respeto.
El mejor tramo de Solomon desde que aterrizó en el Tottenham no lo vivió en Londres, sino en Leeds. Durante la temporada 2024-25, cedido al Leeds United, firmó 10 goles y 13 asistencias en 41 partidos. Números de jugador importante, de futbolista que marca diferencias en el Championship.
Ahora vuelve a esa misma categoría, esta vez con la camiseta del West Ham. Y aunque en el Tottenham apenas tuvo oportunidades, el cariño hacia el internacional israelí ha sido evidente. Se va sin ruido, pero con reconocimiento.
Un Tottenham en construcción… y pendiente de Maddison
Mientras las piezas se mueven en el mercado, una preocupación flota sobre el club: el estado físico de James Maddison. El mediapunta regresó a los terrenos de juego en el tramo final de la campaña 2025-26, pero no ha tenido minutos en la pretemporada.
A sus 29 años, el club ha decidido no arriesgar. De Zerbi ha confirmado que el inglés ha sufrido un pequeño contratiempo y que, por precaución, se ha quedado al margen durante la gira veraniega.
El problema es el contexto. El Tottenham abrirá la Premier ante el Brentford con varios creativos en la enfermería: Dejan Kulusevski, Xavi Simons y Mohammed Kudus siguen lesionados. Falta chispa entre líneas, falta imaginación. Y ese es precisamente el territorio natural de Maddison.
La buena noticia para los Spurs es que Tonali y Fernandes no solo aportan trabajo y control; también tienen gol. Ambos pueden aliviar la ausencia del ’10’ en las primeras jornadas y sostener el nivel competitivo del equipo mientras se vacía la enfermería.
Pero nadie en el club se engaña. Si este Tottenham de De Zerbi quiere dar un salto real en la Premier, necesita a su organizador al máximo nivel. Entre despedidas como la de Solomon y la llegada de caras nuevas, la gran incógnita es otra: cuándo volverá Maddison a mandar sobre el balón y sobre los partidos. Porque el proyecto ya se mueve. Falta saber si su cerebro estará listo cuando el telón de la temporada se levante de verdad.




