logo

James Garner se somete a cirugía y afecta el inicio de temporada del Everton

El verano de Everton ha perdido a uno de sus pilares antes de que ruede el balón en la Premier League. James Garner, uno de los futbolistas más fiables del curso pasado en Goodison Park, ha tenido que ser operado de una lesión en la ingle detectada en los primeros compases de la pretemporada.

El club ha confirmado que la intervención fue un éxito y que el centrocampista ya ha iniciado la rehabilitación en Finch Farm. El objetivo interno es claro: que Garner pueda volver a entrenar con el primer equipo en torno a la semana de inicio de la nueva temporada. Todo, condicionado a que su recuperación siga el plan previsto.

La primera señal de alarma llegó pronto. Garner se quedó fuera del amistoso inaugural del verano, ante Dundee el pasado fin de semana, por unas molestias en la ingle que el club decidió evaluar con calma en los días posteriores. Aquellas pruebas terminaron por dibujar un escenario más serio de lo esperado y desembocaron en la decisión de pasar por el quirófano.

Desde Everton explican que el mediocampista “ha comenzado su rehabilitación en Finch Farm y progresa según lo esperado, con un regreso a los entrenamientos con el primer equipo fijado alrededor de la semana de inicio de la temporada de la Premier League, sujeto a su recuperación”. Un mensaje de tranquilidad… con matices. El margen es corto, la exigencia del calendario, enorme.

El contratiempo llega en un momento delicado para la sala de máquinas del equipo. Hace apenas unos días se confirmó que Idrissa Gueye no continuará en el club tras la expiración de su contrato este verano. Sin el veterano mediocentro y con Garner en la enfermería, el centro del campo de Everton se queda de golpe sin dos figuras clave en cuanto a trabajo, equilibrio y experiencia.

No sorprende, por tanto, que desde dentro se dé por hecho que el club está peinando el mercado en busca de otro centrocampista. La necesidad ya existía tras la marcha de Gueye. La operación de Garner la convierte en prioridad.

El amistoso del sábado en casa de Bolton Wanderers subrayó la sensación de transición. Garner fue uno de varios ausentes de peso en la convocatoria. Tyler Dibling tampoco participó por un “pequeño golpe”, mientras que Hayden Hackney, uno de los tres fichajes del verano, no tuvo minutos al encontrarse todavía en fase de integración tras su llegada desde Middlesbrough.

En el caso de Dibling y Hackney, el tono es más optimista: Everton espera que ambos formen parte del amistoso del martes ante Stoke City, un test que ganará importancia si el equipo quiere llegar con automatismos claros al inicio liguero mientras espera el regreso de su mediocampista más fiable del último curso.

La operación de Garner no solo altera los planes de pretemporada. Obliga a recalcular roles, ritmos y urgencias en el mercado. El margen de error es mínimo. Y la pregunta, inevitable: ¿quién tomará el timón del centro del campo de Everton mientras uno de sus líderes pelea por volver a tiempo para el primer pitido de la Premier?