Italia sueña con Guardiola: la FIGC considera excepciones económicas
Italia se ha acostumbrado a los terremotos futbolísticos. Tres Mundiales consecutivos sin clasificarse, una herida abierta que aún supura. Ahora, la federación mira hacia el técnico más codiciado del planeta. Y está dispuesta a doblar sus propias reglas.
Pep Guardiola, libre desde que cerró su gloriosa década en Manchester City, se ha convertido en el gran objetivo de la FIGC. El presidente del organismo, Giovanni Malagò, lo dejó claro al admitir que se han activado “excepciones” financieras para intentar sentar al catalán en el banquillo de la Azzurra.
No es un nombre cualquiera. Guardiola dejó Inglaterra tras levantar seis títulos de Premier League, tres FA Cups, cinco League Cups y una Champions League con el City, un ciclo que lo coloca en la cima de los entrenadores de su generación. Antes, ya había marcado época en Barcelona y había mandado en Alemania con Bayern Munich. Ahora, su futuro podría cruzarse con el de una selección que busca desesperadamente una nueva identidad.
Italia, a la caza de un arquitecto
El puesto quedó vacante en abril, cuando Gennaro Gattuso presentó su dimisión después de otro fracaso mayúsculo: la tetracampeona del mundo se quedó fuera de un tercer gran torneo consecutivo. Demasiado castigo para un país que vive el fútbol como una cuestión de Estado.
En ese contexto, el nombre de Guardiola lleva tiempo sobre la mesa. Informaciones de esta misma semana apuntan a contactos entre el técnico y la FIGC, un escenario que Malagò no ha querido desmentir al hablar de las citadas “excepciones” económicas.
“Se han hecho excepciones, excepciones que, por ejemplo, pueden concernir al nombre que es tan apabullante en estas horas: Pep Guardiola”, declaró el presidente, citado por Gazzetta dello Sport. “Excepciones por razones obvias que no estoy aquí para explicar, pero no es seguro que esto vaya a salir adelante”.
La frase resume el momento: Italia está dispuesta a estirarse como nunca, pero sabe que no basta con desearlo. Hay competencia, hay dudas, hay un técnico que siempre ha elegido sus proyectos con bisturí.
Mancini, Pirlo… y un perfil muy definido
Guardiola no es el único candidato. Roberto Mancini, el hombre que llevó a Italia a la gloria en la Euro 2020, también figura en las quinielas. Su etapa anterior dejó un título continental brillante, pero no evitó el desplome posterior en las fases de clasificación mundialistas.
Andrea Pirlo, leyenda de la Azzurra y excentrocampista de seda, es otro de los nombres que maneja la federación. Representa la apuesta por una figura icónica, con autoridad en el vestuario y un pasado reciente en los banquillos que todavía busca consolidarse.
Malagò, sin embargo, se resiste a reducirlo todo a este trío de estrellas. Preguntado si Guardiola, Mancini y Pirlo eran los únicos en la lista, fue tajante: “Absolutamente no. Pensamos en un cierto perfil y, desde luego, estos nombres encajan en esa categoría”.
Ahí está la clave. Italia no busca solo un seleccionador: busca un proyecto. Un líder capaz de reconstruir una selección dañada, de devolverle un estilo reconocible y competitivo, de reconciliar a la grada con la camiseta azzurra.
¿El reto que le falta a Guardiola?
Para Guardiola, el desafío sería monumental. Tomar las riendas de una selección histórica, pero herida, tras haberlo ganado casi todo a nivel de clubes. Cambiar el día a día del vestuario por las ventanas internacionales. Pasar del control total al tiempo limitado. Una dimensión distinta del liderazgo.
La FIGC ya ha movido ficha con esas “excepciones” financieras. El mensaje es nítido: Italia está dispuesta a hacer algo extraordinario para convencer al técnico más influyente de la era moderna.
La pelota, ahora, está en el tejado de Pep. ¿Será la Azzurra el próximo lienzo para su fútbol de autor o buscará otro escenario para escribir el siguiente capítulo de su carrera?



