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¿Está en decadencia el fútbol de posesión en la Premier League?

Solo un 36% de los equipos que han tenido más del 60% de posesión en la temporada actual de la Premier League lograron ganar sus partidos. La BBC Sport analiza las razones detrás de esta tendencia.

Evolución táctica y cambio de paradigma

A principios de los 2000, las defensas en la Premier League intentaban reducir el espacio en el campo para limitar las opciones de gol del rival. Los entrenadores pedían a sus delanteros jugar rápido y aprovechar esos espacios abiertos, enfrentándose a menos defensores. La lógica era clara.

Pero Pep Guardiola cambió esa idea durante la última década con su Manchester City. Su estrategia consistía en forzar a los equipos contrarios a defenderse de manera compacta, un desafío difícil de superar. Aunque los defensores del City tenían grandes espacios que cubrir, mantenían la posesión cerca del área rival para minimizar el riesgo de recibir goles. Al fin y al cabo, si tienes el balón, el adversario no puede marcar.

¿Por qué ahora los equipos con más posesión pierden puntos?

En los primeros 50 partidos de esta temporada en la Premier League, solo el 36.4% de los equipos con al menos un 60% de posesión ganaron, frente al 53.5% de la campaña anterior. ¿Significa esto que el fútbol basado en la posesión está llegando a su fin? No es tan sencillo.

¿Ganan los equipos por tener menos posesión o tienen menos posesión porque se adelantan en el marcador temprano? Probablemente haya algo de cierto en ambas preguntas.

Cuando menos es más en 2026: el ejemplo de Chelsea

Tomemos como ejemplo al Chelsea de Xabi Alonso. Ganaron sus primeros partidos contra Fulham y Brighton (3-2 y 4-3) teniendo menos posesión, pero empataron 2-2 con Hull y perdieron 3-0 ante Brentford pese a dominar el balón.

Contra Brighton, el Chelsea tuvo solo un 25.6% de posesión y 146 pases exitosos, sus cifras más bajas desde 2003-04, pero anotaron cuatro goles. Tres de ellos nacieron de transiciones rápidas tras saques de banda o contraataques, aprovechando el espacio ante defensores en inferioridad.

Esto se explica en parte porque Brighton, con una media alta de posesión esta temporada, prefirió dominar el balón, lo que favoreció el estilo directo y veloz del Chelsea. Jugadores como Joao Pedro, Cole Palmer, Pedro Neto y Morgan Rogers están adaptados a un fútbol de transición, y esa baja posesión les permitió brillar.

El dilema filosófico de los grandes equipos

El contraataque tiene mala fama. Se acepta más en equipos modestos como Hull, pero en clubes grandes existe la presión de controlar el partido con la pelota. Eso dificulta mantener una estrategia de poca posesión a largo plazo, aunque pueda resultar eficaz.

Esta desconexión entre las habilidades de los jugadores y la táctica puede explicar resultados decepcionantes. Manchester United también ha sufrido esto: con Michael Carrick promedian 1.5 puntos por partido con más del 50% de posesión, pero suben a 2.6 con menos posesión.

Equipos sin tanta presión, como Brentford, Leeds o Hull, diseñan sus plantillas para jugar así, con defensas fuertes, contraataques peligrosos y especialistas en jugadas a balón parado, compitiendo contra rivales con estilos menos adaptados, sin importar la diferencia económica.

Cómo los cambios tácticos afectan el juego

En años recientes ha aumentado la presión individual, dificultando la salida de balón desde atrás. Muchos equipos optan por pases largos para superar la primera línea de presión o buscar espacios para que jugadores conduzcan el balón, ejemplos claros son Nico O'Reilly del City o Declan Rice del Arsenal.

Estas soluciones funcionan, pero implican que equipos con atletas físicos que buscan pases largos o conducciones largas pueden estar menos preparados para romper defensas cerradas, un problema común para quienes tienen más posesión.

Para dominar en 2026 hay que contar con recursos tanto en espacios reducidos como amplios. Además, la defensa individual cerca del área rival complica encontrar jugadores libres, base del juego posicional de Guardiola. Los ataques dependen más de ganar duelos individuales, requiriendo calidad técnica y regate.

Algunos equipos carecen de este tipo de jugadores capaces de resolver problemas en el uno contra uno.

La posesión varía según el marcador y el estilo de juego

La posesión media oculta cómo cambia el enfoque según el resultado. Chelsea marcó en los primeros siete minutos en sus primeros cuatro partidos y luego defendió el resultado, dejando el balón al rival y atacando los espacios dejados.

  • Posesión promedio de Chelsea: 51.4% cuando estaban empatados
  • 34.5% con ventaja
  • 67.2% cuando perdían

Proteger una ventaja dio libertad a sus atacantes para jugar con intuición y velocidad, mientras que persiguiendo el marcador tenían más balón pero menos soluciones contra defensas compactas.

Arsenal demuestra la importancia de combinar ambas facetas. Bukayo Saka y Max Dowman destacan por su regate, junto con pases precisos de Martin Odegaard, Zubimendi, Bruno Guimaraes y Christos Tzolis, que crean oportunidades contra defensas cerradas. Sus tiros libres y corners suelen darles ventajas en partidos difíciles.

Tras adelantarse, la posesión de Arsenal baja ligeramente de 60.4% a 56.6%, una señal clara de controlar el partido sin necesidad de dominar el balón al 100%.

Defensores como Gabriel, Ezri Konsa, Jurrien Timber y Declan Rice aseguran solidez cuando no tienen la pelota. Manchester City, por su parte, mantiene una posesión alta incluso con ventaja (64.9%), ya que su equipo está habituado a proteger resultados manteniendo el balón lejos de su portería.

El objetivo real es controlar el partido a tu manera

Los ejemplos exitosos coinciden en un punto: lograr un partido que favorezca a tus jugadores y haga incómodo el estilo rival.

"Si eres valiente, obligas al adversario a jugar un partido que no le gusta", dijo Andoni Iraola, entrenador del Liverpool en 2025, cuando dirigía a Bournemouth, conocido por ganar con menos posesión frente a grandes equipos.

Podría decirse que hoy hay menos equipos con jugadores capaces de romper defensas bien organizadas, y las ventajas se encuentran más en atacar espacios amplios. Pasar de sobrevivir sin balón a dominar con él llevará tiempo para quienes quieran hacerlo, pero no todos los entrenadores disponen de ese margen.

Comentarios finales

La Premier League vive un momento de incertidumbre táctica después de la época Guardiola. Equipos como Man City imponen estilos distintos para proteger sus ventajas. Otros, como Chelsea o Manchester United, luchan con las expectativas y la adaptación. El fútbol sigue cambiando, y tal vez la posesión total ya no sea el camino único para ganar.